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Hay preocupación creciente por el uso exagerado del celular en niños y adolescentes. Muchos investigadores están alertando que muchas personas usan frecuentemente esta tecnología y están sufriendo problemas físicos y psicológicos como ansiedad, palpitaciones y sudores cuando olvidan el móvil en casa, se les acaban los minutos o se les baja la batería.

La publicidad está dirigida en su mayor parte a la juventud y en especial a los adolescentes; en otros países la están dirigiendo a los niños; muestran el móvil como un instrumento que da independencia, libertad, que permite integrarse a un grupo, estrechar lazos entre amigos, etc. La propaganda se está dirigiendo a padres e hijos con la historia de que les permite saber en cualquier momento donde se encuentran sus hijos y a los niños les dicen que pueden comunicarse con sus padres en cualquier momento.

En un estudio efectuado en España sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles, realizado mediante 644 encuestas personales en hogares españoles, a los propios menores y sus padres, los resultados se completaron con las aportaciones de 55 expertos que han aportado una visión cualitativa y multidisciplinar al proyecto de investigación.

El estudio reveló, entre otros datos, que la edad media de inicio en el uso de los teléfonos móviles se sitúa entre los 10 y 12 años.

Asimismo, los expertos participantes han agrupado los peligros más importantes en su opinión, que suponen los celulares para los menores de edad, en las siguientes categorías:

T    Uso excesivo y adicción.
T    Amenazas a la privacidad y sexting (envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de los teléfonos).
T    Contenidos inapropiados.
T    Ciberbullying (ciber acoso escolar entre menores).
T    Grooming (es la manera cómo los pederastas se ganan la confianza de los menores para conseguir concesiones sexuales).
T    Riesgos económicos (fraude, pérdidas económicas, etc.).
T    Virus y spam.

El informe Steward sobre los efectos de las ondas electromagnéticas
“La industria debe abstenerse de promocionar el uso del teléfono móvil entre los niños”. Esta es una de las conclusiones del Informe Steward (2000) fruto de una investigación sobre los posibles efectos de la telefonía móvil en la salud, elaborada bajo la dirección del catedrático de biología Sir William Steward, por el denominado Grupo de Expertos Independientes en teléfonos móviles, constituido por el Departamento de salud del gobierno británico.

El Informe Steward desaconseja el uso de teléfonos móviles por niños y adolescentes menores de 16 años, ya que si la exposición a ondas electromagnéticas provocara efectos nocivos para la salud, estos serían, en todo caso, más vulnerables a dichos efectos que los adultos, dado que sus cráneos son más delgados y absorben más fácilmente las radiaciones. “Se sabe que tanto la predisposición genética como la edad pueden determinar las consecuencias de estos aparatos”, indica Steward, quien recomienda adoptar todas las precauciones posibles hasta que se demuestre científicamente cuáles son los efectos que provoca la exposición a estas radiofrecuencias.

Por su parte, en el informe de marzo de 2001 los efectos fisiológicos y medioambientales de la radiación electromagnética no ionizante, realizado por encargo del Parlamento Europeo por el Departamento de Física de la Universidad General de Investigación del Parlamento Europeo y el Instituto Internacional de Biofísica de Alemania, se desaconseja “enérgicamente que los niños (sobre todo los adolescentes) utilicen de forma prolongada y sin necesidad teléfonos móviles por su creciente vulnerabilidad a efectos perjudiciales para la salud”. El informe continúa indicando que “la industria de la telefonía móvil debería evitar fomentar el uso prolongado de teléfonos móviles en niños, utilizando tácticas publicitarias que explotan la presión de los compañeros y otras estrategias a las que los jóvenes son susceptibles”.

¿Qué es la adicción al móvil?
A diferencia de otras adicciones, como el alcoholismo o la adicción al juego (ludopatía), la edad a la que empieza esta adicción es muy baja, desde los once o doce años, con tendencia cada vez a una menor edad, pues es muy fácil el tener un móvil, ya existen incluso móviles especialmente para niños, además que entra la moda y la presión social.

Por tanto, no se trata de un problema de tomar una sustancia, como puede ser una droga, sino que el problema es de conducta y de control por parte de los padres.

Una conducta irreprimible, incontrolable y exagerada que hace que dejemos otras actividades, como la lectura, la conversación con la familia, amigos o vecinos.

¿Cómo se genera la adicción al móvil?
Para que una persona se haga adicta, solo basta que tenga problemas afectivos, con dificultades para hablar con los demás, o que esté en una época difícil de su vida, como es el caso de la adolescencia en la que se es especialmente vulnerable a los múltiples reclamos que invaden la publicidad y que, en muchas ocasiones, no son verdad.

Todo ello, hará que un gran número de personas caigan víctimas de la dependencia del móvil y, por tanto se convertirán en adictos. Y después, la adicción hará que la persona se desvíe de su entorno familiar, de sus amigos, llegando al sufrimiento emocional.

Efectos de la adicción al móvil
* Aislamiento de los demás y la soledad.
* Alteraciones del estado de ánimo.
* Comportamiento compulsivo.
* Problemas de comunicación.
* Problemas con el lenguaje.
* Peligro de hacer contactos no demasiado buenos como quedar con desconocidos, que pueden traer consecuencias negativas.
* Sensibilidad frente a los juicios y valoraciones de los demás y acrecienta los sentimientos de inseguridad.
* Se puede llegar al fracaso escolar o la agresividad.

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Cómo reconocemos a una persona adicta

Las personas que utilizan de forma inadecuada el móvil veremos cómo están de forma continuada “vigilando” el aparato, esperando siempre cualquier señal que venga de su aparato; cada muy poco tiempo de forma compulsiva e incontrolada consulta su móvil, aunque esté haciendo otra cosa.

Algunos estudios han demostrado que las personas adictas que dejan de usar sus móviles, tienen con frecuencia lo que se llama “síndrome de abstinencia psicológica y física”. Este síndrome tiene síntomas como una gran angustia, ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, etc. Y todo ello desaparece cuando, de nuevo, tienen la oportunidad de usar su móvil.

En esta adicción no hay que olvidar la cuestión económica, muchos adolescentes se gastan mucho dinero mensualmente en el uso del móvil, las compañías que tenemos lo saben y se aprovechan de ello.

Detrás de todo esto, suelen haber problemas de autoestima o inseguridad, dificultades para las relaciones con las demás personas, aislamiento, soledad y otros factores emocionales.

Dr. Francisco Javier Martínez Dearreaza.
Universitá de gliStudi di Pavia-Italia.
Clínica San Francisco.
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Tel. 22 22 24 94 Móvil. 88 77 18 94.