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Hogar dulce hogar es una frase que parece una broma de mal gusto en Nicaragua, al tomar conciencia que es en la casa familiar donde el año pasado murieron la mayoría de las 89 mujeres asesinadas por hombres cercanos, según confirmó la Red de Mujeres Contra la Violencia.

Estos asesinatos no solo ocurren en nuestro  país. En todo el mundo, las mujeres tienen más probabilidades de que su pareja actual o anterior las agreda o las mate, a que lo haga cualquier otra persona, según el Informe Mundial de Violencia y Salud. Por eso, si por cualquier motivo se convive con una pareja violenta, es importante tomar conciencia de algunas señales de alerta para buscar cómo protegerse. 

Mujer... ¿te ha pasado esto con tu pareja?

* ¿Te ofende o grita por cualquier cosa?
* ¿Es celoso y posesivo queriendo saber siempre dónde y con quién estás?
* ¿Limita o te prohíbe visitas familiares o de amistades?
* ¿Te prohíbe ir a citas médicas?
* ¿Te obliga a tener sexo o hacer cosas que no querés?
* ¿Te impide que usés algún método para no quedar embarazada?
* ¿Te ha golpeado a vos o a tus hijas e hijos?

* ¿Te amenaza con matar a alguien querido o suicidarse si lo dejás?¿Le tenés miedo?

Si dos o más de estas situaciones han ocurrido seguido en el último año, es probable que vivamos violencia de parte de nuestra pareja, comenta Ana Leticia Garmendia, sicóloga del Centro de Mujeres Ixchen, de Bluefields.

La realidad lo demuestra, ya que una de cada tres mujeres casadas o juntadas afirma haber vivido violencia física o sexual en su vida, según confirmó la más reciente Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud, conocida como Endesa. 

La sicóloga confirma que cualquier mujer puede vivir violencia. No importa si se tiene dinero o no, si se es una bebé, muchacha o viejita; el lugar donde se viva, la religión, si ha estudiado o sólo sabe leer y escribir. Tampoco la salva ser profesional, vivir en la ciudad o el campo. Cualquier mujer puede ser maltratada o asesinada por su novio,  marido, compañero, pareja actual o anterior u otro hombre cercano, según los datos de diversas investigaciones.

Está claro que las mujeres no solo pueden morir a manos de un hombre en un arranque de cólera, sino también producto del maltrato permanente a lo largo del tiempo, que deja marcas no solo en el cuerpo, sino también en el alma, como se dice popularmente.

Se sabe que el riesgo de morir aumenta cuando las agresiones se dan cada vez más seguido y sus consecuencias afectan la salud y amenazan la vida. Según datos internacionales, el peligro de ser asesinada crece cuando la mujer convive con alguien que la maltrata seguido, si está embarazada, al momento de separarse la primera vez o después de haberse separado definitivamente.

Midiendo el terreno
Parte de la misma violencia es cuando los hombres aíslan a las mujeres de su familia y amistades para controlarlas mejor, explica la sicóloga de Ixchen. Afectan su confianza diciéndoles: nadie te quiere, estás sola; entonces ellas se convencen de eso y no se sienten en capacidad de buscar ayuda, apunta.

Salir de la violencia no es fácil, pero hay que tener presente que esta empeora con el tiempo “y puede enviarnos a la cama, el hospital o la muerte”, insiste la sicóloga.

Una recomendación de mujeres sobrevivientes de violencia es hacer un plan para protegerse y salvar su vida. “Y lo hacemos desde que reconocemos los riesgos y tomamos precauciones para protegernos con las hijas e hijos”, comenta por su parte Caridad Hernández, sicóloga de la Asociación de Mujeres contra la Violencia Oyanka, de Jalapa.

“Es fundamental identificar y buscar una red de apoyo, que consiste en hacer un listado de gente que puede ayudarte, ya sea para dar refugio, platicar, pensar qué vas a hacer y acompañarte para tomar decisiones. Muchos familiares no saben lo que les pasa, y cuando ella lo cuenta, la mamá o cualquier otra persona la apoya”, explica Hernández.

Hacer el plan
“Solo nosotras sabemos a quién podemos contarle nuestra situación, pero siempre hay una persona dispuesta a ayudarnos”, asegura la sicóloga de Jalapa. Y añade que se puede contar con familiares, amistades, vecinas, centros de mujeres, líderes de la comunidad y Comisarías de la Mujer o Ministerio Público, estas dos últimas por obligación del Estado.

Con ayuda de las sicólogas Ana Leticia Garmendia, Caridad Hernández y Alba Mara Carmona, del albergue para mujeres de Oyanka, a continuación se presentan algunas recomendaciones para mujeres que quieran hacer un plan de emergencia frente a hechos violentos:

Red de apoyo: Identificá quiénes estarían dispuestas a ayudarte en una emergencia y contales tu situación. Si vivís en una comunidad podés buscar a una o un líder para que estén al tanto o un centro de mujeres si hay. Si es el caso, aprendete de memoria sus teléfonos y direcciones o apuntalos en un papel que tendrás en un sitio seguro.

Mantené una maleta escondida en otro lado. Ahí podés tener algo de ropa tuya y de tus hijas e hijos; algo de dinero y originales o fotocopias de documentos importantes, aunque sean del hombre. Por ejemplo: cédula, partidas de nacimiento, tarjetas de vacunación, escrituras o cuentas bancarias. También copia de las llaves de la casa, medicinas o recetas importantes y datos del trabajo de tu pareja. Pedile a una persona de tu confianza que te la guarde.

Hablá con tus hijas e hijos. Explicales que la violencia nunca es buena, aun cuando venga de alguien a quien quieren. Insistí en que ninguno de ustedes tiene la culpa de lo que ocurre y que cuando comience un pleito, salgan corriendo de la casa para protegerse y pedir ayuda. Decidan una palabra clave que les indique que salgan rápido.

Si no vivís con el hombre. Para prevenir es mejor cambiar las cerraduras de la casa y asegurarla. En caso de que el hombre entre, también es útil cambiar los muebles de lugar para que cuando tropiece, el ruido te alerte. Además, contale a personas del vecindario que ya no estás con él, y que si lo ven queriendo entrar avisen a la Policía y busquen cómo ayudarte.

Armá una ruta de escape. Previamente pensá y practicá con tus hijas e hijos por dónde pueden salir de la casa de forma segura.

Señal de alarma. Ponete de acuerdo con quienes vivís y con alguna vecina, cuál será la señal de alarma cuando te sintás en peligro. Así pueden llegar a ayudarte y llamar a la Policía.

El poder de tu voz. Si te quiere golpear, corré, gritá, pedí ayuda, a muchos agresores no les gusta el escándalo y pueden detenerse, pero solo vos sabés si eso te puede exponer más.

Si no lográs salir al momento en que se pone violento. En la medida de lo posible, evitá cuartos sin salida donde pueda atraparte o la cocina, donde hay cuchillos a mano con los que puede herirte. Buscá algo que podás usar como escudo.

Medí tus fuerzas. Si ves que la situación puede empeorar y no podés salir, hacele caso hasta que se tranquilice un poco. Algunas veces es mejor huir y otras seguirle la corriente.

Si decidís abandonar la casa luego del hecho, no le des ninguna señal de lo que vas a hacer. Seguí con tu rutina de siempre y buscá ayuda con alguien de la comunidad o barrio, en el centro de mujeres más cercano o la Policía.  

Buscá refugio, de preferencia en sitios donde él no pueda encontrarte. En Nicaragua hay 10 albergues para mujeres en tu situación, en un centro de mujeres o la Comisaría pueden hacer el contacto.

La ley te respalda. Pensá en la posibilidad de poner una denuncia en la Comisaría de la Mujer, la Policía o el Ministerio Público y pedí medidas de protección. Lo ideal es que vayas con una promotora de un centro de mujeres, porque esto puede agilizar el proceso, pero también te atenderán aunque llegués sola.

 

Pensá en vos. Es importante que tengás apoyo emocional para enfrentar este momento. Hay centros de mujeres y comisarías donde además de darte atención sicológica te acompañan en el proceso legal.

Es mejor buscar ayuda

Aunque no es fácil hablar con alguien sobre lo que se vive con una pareja violenta, este puede ser el primer paso para cambiar la situación. Acudir a un centro de mujeres e ir a la Comisaría o la Policía, pueden ser buenas salidas.

En Nicaragua existe la Red de Mujeres contra la Violencia y la Alianza de Centros de Mujeres, que reúnen a grupos y organizaciones que atienden en todo el país. Hay que llamar a la Red para que indiquen dónde está el centro más cercano a la casa de habitación.

Red de Mujeres contra la Violencia *  Dirección: del canal 12, media cuadra al sur, Bolonia, Managua. Tels. 2266-4619, 2266-5734 Correo: laredmcv@cablenet.com.ni * www.reddemujerescontralaviolencia.org.ni

En La Boletina No. 80 que circuló en noviembre iba un suplemento sobre violencia con un directorio nacional de centros y de comisarías para buscar ayuda. Está disponible en esta dirección virtual: www.puntos.org.ni/boletina/descargas/suplemento_justicia_boletina_final.pdf

 

(*) Fuentes documentales
Tríptico ¿Estás viviendo violencia?, Proyecto Sarem, Finlandia, Nicaragua 2002
Cómo crear un plan de seguridad, Peel Comité Against Woman Abuse
El maltrato deja huella, manual para la detección y orientación de la violencia intrafamiliar, Unicef, Programa Puente, Fosis, Chile 2007.  

Un marco para entender la naturaleza y dinámica de la violencia doméstica, Coalición de Missouri contra la Violencia Sexual y Doméstica, EU.

Herramientas del modelo de intervención integral y de empoderamiento de las mujeres en situación de violencia de género, Alianza de Centros de Mujeres, Nicaragua.
* Archivo digital de la revista feminista nicaragüense La Boletina: www.puntos.org.ni/boletina/ediciones.php