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Las economías de la región fueron golpeadas por la crisis financiera mundial y Nicaragua no fue la excepción. Producto de este problema hubo una disminución en los flujos de remesas que afectó el ingreso disponible de las familias, sus niveles de consumo y su capacidad de pago.

Sin embargo, a pesar de todos estos problemas los nicaragüenses que de alguna manera tenían deudas con las instituciones financieras, están honrando las mismas en tiempo y forma.

Así lo demuestran datos del Banco Central de Nicaragua, BCN, que indican que la morosidad de los créditos concedidos por bancos e instituciones de microfinanzas a empresas y particulares descendió a julio del 2011 hasta en 2.9% en relación al mismo periodo del 2010 cuando se mantuvo en 3.3%, lo que demuestra la sanidad del Sistema Financiero Nacional y la celeridad de los deudores por honrar sus compromisos. Hasta julio de 2011, el Sistema Financiero Nacional tenía colocado en créditos un total de 43 mil 864.5 millones de córdobas.   

Otro dato que confirma lo anterior, es que la cartera vencida del crédito total del Sistema Financiero de Nicaragua, es una de las más bajas de la región (2.9%), solo superada por Costa Rica y Guatemala.

El Salvador registra 4% de mora en su Sistema Financiero, Honduras, el 4.2%; no obstante, Costa Rica y Guatemala registran la cartera vencida del crédito total más baja de la región con 2.5 y 2.1% respectivamente, según datos oficiales.

Wálmaro Gutiérrez, Presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional AN, explicó que la salud del Sistema Financiero Nacional es muy buena. “Por un lado, vienen manejando un volumen de crédito saludable, y por otro, el sector que utiliza ese crédito ha venido cumpliendo con sus obligaciones y eso te pone en evidencia la salud del sistema”, señaló el legislador.

Esta apreciación de Gutiérrez es compartida por Carlos Briceño, Gerente General del banco Lafise-Bancentro para quien el Sistema Financiero Nacional se encuentra solvente.

“La adecuación de capital del sistema a julio del 2011 era del 15.7%, superior al 10% que requiere la regulación local e internacional. Las utilidades acumuladas a julio son de US$40.9 millones de dólares. Los bancos también mantienen suficiente liquidez para hacer frente a los retiros de depósitos”, mencionó Briceño.

Según el Gerente de Lafise-Bancentro, en promedio los bancos mantienen 40 centavos de córdobas disponibles por cada córdoba captado, y si se le suma la liquidez secundaria (inversiones) el promedio se eleva a 70 centavos. “En conclusión, los bancos están solventes, rentables y con suficiente liquidez”.

Una radiografía del sistema
De todos los bancos que operan en el Sistema Financiero Nacional, el que registra la menor cartera vencida es el Banco de Finanzas BDF, con el 2.0% de un total de 5 mil 516.1 millones de córdobas otorgados en créditos hasta julio del 2011, según datos del BCN.

Los que presentan el nivel de cartera vencida (mora), más alta son el Banco de la Producción Banpro y el banco Procredit, con el 3.4% respectivamente. El Banpro tiene una cartera de créditos de 11 mil 486.1 millones de córdobas y el banco Procredit 1 mil 669.6 millones de córdobas.

Para el economista René Vallecillo, la baja morosidad del crédito en el Sistema Financiero  refleja la sanidad del mismo. “Si tenemos una mora del 2.9%, eso significa que por cada 100 córdobas que los bancos prestan, tres córdobas quedan en mora”, manifestó el experto.

A juicio de Vallecillo, el 97% de los créditos otorgados por el Sistema Financiero son pagados en tiempo y forma, lo cual indica una efectividad de recuperación de la cartera.

“De acuerdo con la metodología Camels, usada por entes reguladores para evaluar a los bancos, una mora del 3% se ubica dentro del rango de Satisfactorio.

Se considera una mora razonable y aceptable que denota que los bancos no están teniendo problemas con la recuperación de su cartera”, explicó Briceño.

Para Vallecillo, la poca morosidad significa que las entidades financieras están otorgando crédito a personas que tienen capacidad de pago o la garantía suficiente para poder saldar su deuda. “Yo diría que las personas están priorizando el cumplimiento de sus créditos, pero también los bancos no están otorgando malos créditos”, indicó el economista.

El experto manifiesta que en estos momentos los bancos están actuando de forma prudente y conservadora a la hora de otorgar esos créditos por lo que ve una sanidad en el sistema.

 

Bien por los bancos, pero mal para la economía

Los especialistas consultados por EL NUEVO DIARIO coinciden en que las instituciones financieras están aprobando políticas crediticias más efectivas en la recuperación de la cartera.

No obstante, ver este fenómeno desde el punto de vista productivo, es una mala señal, porque al aplicar estas políticas conservadoras el acceso al crédito se está volviendo más difícil y complejo.

“Si gozáramos de mayor apertura de los créditos pudiéramos tener un mayor dinamismo en la economía. Si todas las actividades rentables tuvieran ese crédito este país pudiera crecer a un ritmo del 5% anual y no el 3.5 o 4% actual”, explicó Vallecillo.

Para el Gerente de Lafise-Bancentro esta aseveración no es correcta, ya que los bancos han mantenido una cartera de crédito en los últimos años en un promedio de US$2,000.0 mil millones de dólares, concediendo créditos a sus clientes o nichos de mercados tradicionales en los diferentes sectores de la economía, tales como sectores comerciales, agrícolas, ganaderos, de consumo, hipotecario y pequeña y mediana empresa. “La cartera de crédito del Sistema Bancario registró un crecimiento neto por encima del 4.7% en el último semestre del 2010, y dicha tendencia de crecimiento se ha presentado en los primeros siete meses del 2011”, señaló Briceño.

Wálmaro Gutiérrez manifestó que la selectividad de los bancos para otorgar los créditos no es mala, porque estos manejan recursos de público.  “Los bancos deben tener esa selectividad porque los recursos que prestan son de los ahorrantes”, señala Gutiérrez.  A juicio de Gutiérrez, los bancos deberían de poner más énfasis en el crédito al sector agropecuario que es el que genera las riquezas de este país.