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II Entrega

Al concluir el régimen liberal del presidente José Santos Zelaya en 1909, se inició en Nicaragua el período conocido como “La restauración conservadora”, que impactó negativamente en la vida universitaria.

La Universidad de León, que había sido un vivero del pensamiento liberal, sufrió no solo del cierre temporal de sus Facultades, sino que después de su reapertura, en 1913, no recobró el brillo de las décadas pasadas. Más bien, fue el inicio de un largo período de decadencia, que se prolongó por varios decenios, hasta la conquista de la autonomía universitaria en 1958.

Las intervenciones norteamericanas de los años 20 interrumpieron las labores académicas. Una de las peores afrentas que la Universidad de León de Nicaragua ha sufrido en su agitada existencia, tuvo lugar en 1924, cuando la soldadesca de la infantería de marina norteamericana ocupó su edificio como cuartel, y destruyó sus laboratorios y bibliotecas.

Quedó como Universidad única en el país
El 27 de marzo de 1947, la ya más que centenaria Universidad de León fue elevada al rango de Universidad Nacional, pero como dependencia del Ministerio de Educación, al cual le correspondía nombrar a sus autoridades y profesores. En 1951 se transformó en la única Universidad del país, pues las universidades de Granada y la Central de Managua fueron clausuradas por Anastasio Somoza García, en 1951 y 1946, respectivamente, ante la beligerancia política de los estudiantes en las luchas en contra de la dictadura somocista.

Clausurada la Universidad Central de Managua y, posteriormente, la de Granada, no quedó en el país sino la antigua Universidad de León. Pero esta ya no era lo que había sido en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, cuando sus luces se proyectaron no solo a Nicaragua, sino también a los países vecinos.

Fue hasta en la década de los años 50 del siglo pasado, que un sector consciente de la juventud nicaragüense, convencido de que la falta de autonomía había conducido a la situación de postración en que se encontraba la Universidad, enarboló el reclamo por la autonomía.

Un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho fundó, hacia 1952, el Círculo de Estudios Jurídicos y Sociales, Cejis, que se propuso abogar por la autonomía. Entre los fundadores de dicho Círculo figuraron dos estudiantes que más tarde se desempeñarían como rectores de la Universidad, ya siendo esta una institución autónoma: los entonces bachilleres Carlos Tünnermann Bernheim y Mariano Fiallos Oyanguren.

El empeño del Cejis lo hizo también suyo el Centro Universitario de la Universidad Nacional, CUUN, organismo oficial de todos los estudiantes.

En 1953, el Cejis redactó un anteproyecto de ley para otorgar autonomía a la Universidad, y emprendió una intensa campaña de divulgación de sus objetivos. Los estudiantes del Cejis lograron la colaboración de un distinguido catedrático para la revisión del proyecto: el doctor Mariano Fiallos Gil. Los redactores del proyecto fueron los bachilleres Carlos Tünnermann Bernheim, Ernesto Cruz, Mariano Fiallos Oyanguren, Leonel Argüello y Orlando Barreto Argüello. Las autoridades universitarias de entonces se pronunciaron en contra del reclamo estudiantil, pero este encontró un amplio respaldo en la opinión pública, y se transformó en reclamo nacional.  

En octubre de 1955, los estudiantes gestionaron que un diputado de la oposición, el Dr. Eduardo Conrado Vado, presentara ante el Congreso de la República el proyecto de ley tendiente a otorgar autonomía a la Universidad Nacional. La presentación del proyecto fue acompañada de una manifestación estudiantil, que llegó hasta las barras del propio Congreso, así como de editoriales y de comentarios de prensa favorables al proyecto en casi todos los medios de comunicación colectiva.  

El proyecto fue rechazado gracias a la aplastante mayoría de diputados somocistas, capitaneados por el hijo mayor del dictador, entonces Presidente de la Cámara de diputados, Ing. Luis A. Somoza Debayle.

El 21 de septiembre de 1956, Anastasio Somoza García cayó abatido por los disparos de Rigoberto López Pérez. El Congreso Nacional procedió a elegir como Presidente de la República a Luis A. Somoza Debayle, para que terminara el período presidencial de su padre.  El 1º de mayo de 1957, Luis Somoza fue “electo” Presidente en comicios ad hoc, para el período 1957-1963.

Mariano Fiallos Gil, “Padre de la Autonomía Universitaria”
Luis Somoza aparentó, o quizá trató de dar a su mandato el carácter de un período de transición hacia la democracia. Entre las medidas que consideró convenientes para alimentar esa imagen de cambio, se hallaba la reorganización de la Universidad, cuya situación no podía ignorar. A tal efecto decidió proponer la Rectoría a un prestigioso intelectual y universitario, el Dr. Mariano Fiallos Gil (1907-1964), entonces catedrático de Criminología y Filosofía del Derecho, opositor al régimen somocista, quien aceptó el nombramiento a condición de que se le permitiera seleccionar libremente a sus colaboradores, se le garantizara independencia en el manejo de la Universidad, en su política académica y en la distribución del presupuesto, y que, además, se le asegurara el pronto otorgamiento de la autonomía universitaria.

Luis Somoza, para asombro incluso del propio Fiallos Gil, aceptó las condiciones, en un esfuerzo por dar la impresión de cambio de rumbo. El período rectoral del Dr. Mariano Fiallos Gil se extendió desde el 6 de junio de 1957 hasta el 7 de octubre de 1964, fecha de su fallecimiento.

El rector Fiallos Gil designó como Secretario General de la Universidad, tras vencer la resistencia de varios personajes influyentes del gobierno, a uno de los fundadores del Cejis, el entonces recién graduado abogado, Carlos Tünnermann Bernheim, quien entre 1953 y 1956 había presidido el Comité estudiantil encargado de promover la campaña por la autonomía. El rector Fiallos, con la colaboración de Tünnermann y del Dr. Mariano Fiallos Oyanguren, redactaron el anteproyecto para otorgar a la Universidad plena autonomía docente, administrativa y financiera, proyecto que fue sometido, de previo, a la consideración del estudiantado y del cuerpo de profesores.

El 18 de enero de 1958, el proyecto fue entregado al presidente Luis Somoza por el rector Fiallos Gil.  El 25 de marzo de ese mismo año, Luis Somoza rubricó el Decreto Ejecutivo n.º 38, por el cual se concedió autonomía docente, administrativa y económica a la Universidad Nacional.

La autonomía desempolvó y revitalizó los viejos claustros, sacó a la Universidad del arrinconamiento provinciano donde el gobierno intencionalmente la había situado, y le permitió colocarse, como correspondía, en medio de la vida nacional, preocupada por su acontecer.  Gracias a la autonomía y al magisterio del rector Fiallos Gil, la Universidad adquirió conciencia de su elevada misión y de su responsabilidad en el seno de la sociedad nicaragüense y se aprestó a cumplirla.

 * El autor fue Rector de la UNAN desde noviembre de 1964 a marzo de 1974