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No fue nada agradable para ‘Carmen’ (nombre falso), de 39 años, usar la T de cobre, pues se lamentaba por la frecuente humedad vaginal, infecciones y dolor agudo cuando le llegaba su período menstrual. Fue debido a ese inconveniente que decidió que le retiraran el anticonceptivo.

A la T de cobre se le conoce también como Dispositivo Intrauterino, DIU, uno de los tantos métodos anticonceptivos que aunque aún conserva la forma que todos conocemos, ha evolucionado en su composición para mejores resultados y menos molestias a la hora de las relaciones sexuales.

Antes, la T llevaba cobre únicamente en sus brazos transversales, pero no en el tallo (la parte vertical), en cambio ahora, está cubierta en brazos y tallo.

Y es que la T de cobre, cuyo costo oscila entre 25 y 30 córdobas, tiene una característica: al producir y liberar el cobre, los espermatozoides se paralizan porque les quita respiración a nivel de las células y estos mueren. “Por lo tanto, las mujeres no salen embarazadas”, afirmó el doctor Róger Chávez, Ginecobstetra y entrenador máster de Pasmo-Nicaragua.

Chávez explicó que este aparatito, cuya barra transversal mide 3.2 centímetros y 3.6 la barra vertical o tallo que se inserta en el útero, impide la implantación del óvulo fecundado en la pared uterina y evita el movimiento de los espermatozoides.

La existencia del dispositivo intrauterino, DIU o T de cobre, data desde 1975 y su uso es viable para todas las mujeres con vida sexual activa.

A nivel nacional, Pasmo ha colocado 20 mil aparatos desde hace cuatro años hasta la fecha, sumándose a las 180 millones de mujeres en el mundo que lo utilizan por su rango de efectividad, que alcanza un 99%.


El hilo de la T mejoró
Fueron dos largos años en los que ‘Carmen’ padeció las molestias del método, mismas que también incomodaban a su pareja sexual, debido al roce del hilo que conforma la T.

“Mi pareja lo sentía cuando hacíamos ciertas posiciones”, recuerda y según describe, era levemente doloroso.

Entonces para que eso no siga ocurriendo, se pensó en cambiar para mejorar los hilos que están sujetos en la punta del tallo de la T.

Anteriormente estaban hechos de un plástico rígido, pero ahora son de material de nylon, una hebra más fina y más flexible que no ocasiona molestias.

“Este hilo” -señaló el médico- “nos sirve de referencia cuando se les examina”, pues las normas nacionales del Ministerio de Salud, Minsa, obliga a realizar controles periódicos una vez colocado el aparato, luego el chequeo debe ser a los tres meses y seguido a los seis, y por último cada año. Esto para saber si la condición médica de la paciente cambió.

Del uso de este método han surgido mitos como que provoca úlcera o cáncer o que es abortivo, pero el especialista negó todas estas posibilidades.

El mito más conocido y reproducido está relacionado con que la T de cobre se encarna, pero “quien lo encarna es el médico, que no sabe ponerlo. Por ello nosotros como Pasmo damos capacitaciones desde hace 4 años a médicos especialistas y generales para que dominen la técnica de inserción, que antes solo con la menstruación se podía, pero ahora con los cambios, se puede con o sin el período menstrual”, explicó.

Esto se aplica al caso de ‘Estela’, quien usó este método sin ninguna complicación, a excepción que su período menstrual duraba alrededor de siete días, cuando regularmente eran solo tres. “Pero me acostumbré”, confesó la joven mujer de 33 años, quien lo utilizó preventivo por 2 años.


Bases para mejores resultados

En relación con lo anterior, el éxito en los resultados depende de la técnica en la colocación, ya que si la persona no está capacitada, traerá consecuencias en las pacientes.

De la misma manera, se debe tomar en cuenta siempre el tamaño de la matriz, “entonces si mide más 6 centímetros, es candidata idónea para usar el DIU”, indicó el doctor Chávez, tomando en cuenta que su uso puede llegar hasta los 10 diez años y con la ventaja que este mecanismo no está compuesto por hormonas que provocan reacciones adversas.
Incluso mujeres con inflamaciones en el cuello de la matriz que no sean sangrantes, pueden recurrir a este método.

También es importante apoyarse en los datos personales de la paciente, tales como la edad, paridad o padecimiento de algún tipo de enfermedad infecciosa, además consultar si ella está en su ciclo menstrual o en estado de embarazo.

“Y colocado el aparato con las mejoras que se le hicieron, el mismo día la mujer puede tener sexo si así lo desea”, planteó Chávez, “a diferencia de antes, que tenía que pasar en abstención por 10 días máximo”.

De todas las características antes dadas, se suma una que indica que dos de 20 mujeres pueden presentar sangrado menstrual que incrementa día y medio más de los normales.

Chávez explicó que se da por un período de adaptación del organismo en los primeros 3 a 6 meses.

“En mi caso no hubo infecciones, aunque el doctor me explicó todas las posibles consecuencias antes de usarlo”, comentó Estela, basada en su experiencia, las que definitivamente son diferentes si la técnica de inserción del aparato es la correcta.


Contraindicaciones

No todas las mujeres pueden colocarse este método anticonceptivo. Por ejemplo, las féminas con enfermedad pélvica inflamatoria, con enfermedades venéreas, como gonorrea o infecciones por clamidia o SIDA que no están en tratamiento o mujeres embarazadas, no pueden usarla.