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Su especialidad en Fitopatología le permite desempeñarse como docente en la Universidad de Georgia, Estados Unidos, estado considerado el corazón de la producción manicera en ese país.

Fue hace siete años, en 2005, cuando el doctor Timothy B. Brenneman tuvo el primer encuentro con productores de este rubro en Nicaragua, al ser invitado por el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, Oirsa.

Desde entonces, el intercambio de información ha sido continuo, y eso permite a los productores nicaragüenses seguir manteniendo un buen ritmo en los rendimientos, pero sobre todo mantener prácticas amigables con el medio ambiente.

El año pasado se obtuvieron 64 quintales por cada manzana cultivada, y los datos indican que se trabajó un área de 60,000 manzanas.

Doctor Brenneman, ¿qué pasó en ese entonces?
Fuimos invitados para hacer unas reuniones técnicas con los productores. Ahí es donde conocimos a más productores nicaragüenses y empezaron a invitarnos los productores a hacer visitas, fue en el tiempo que también vino otro especialista, un agrónomo colega.

¿Desde cuándo está involucrado en la investigación con el tema del maní?
Desde 1983 he estado trabajando en investigación de maní.

¿Es la Universidad de Georgia, líder en la investigación del tema de maní, a nivel de Estados Unidos?
No quiero exagerar, pero la Universidad de Georgia es una de las fuentes más importantes de investigación de maní en Estados Unidos, tiene mucha gente enfocada en este rubro desde hace muchos años.

¿Cuáles son los objetivos del proyecto?
Implementar la mejor tecnología en cuanto a producción se refiere, optimizar el uso de insumos para el beneficio de los productores, y al mismo tiempo asegurar el manejo sostenible de los suelos agrícolas maniceros.
Más que todo para hacer un uso racional de los agroquímicos en este rubro.

¿Ha sido un éxito?
Sí. Muy beneficioso para la industria y para las tierras maniceras de Nicaragua. El progreso que he visto desde el inicio de este proyecto hasta hoy, ha sido grande, y hay cambios en la industria manicera de Nicaragua por las nuevas prácticas y tecnología.

¿Qué valoración puede hacer sobre los maniceros del país?
Me impresiona la dedicación que tienen los productores de maní en cuanto a la implementación de nuevas tecnologías y nuevas prácticas, se ve que son personas que se informan e investigan y están dispuestas siempre en el campo.
¿Ese profesionalismo de los maniceros de Nicaragua se puede igualar al de los productores de Estados Unidos?
Es muy parecido a las tecnologías y avances que han tenido los productores en Estados Unidos, incluso aquí, como es más difícil acceder a esa tecnología, el manicero es más proactivo a buscar toda esa información, en cambio, en Estados Unidos, te bombardean de tanta tecnología que no tenés que moverte de tu asiento y el productor investiga.

¿Cuáles son los beneficios para la tierra al plantar maní?
El maní es uno de los cultivos más amigables o más buscados por la agricultura por los beneficios que trae a los suelos. Como el maní es una leguminosa, fija nitrógeno al suelo en comparación a otras (plantas) que más bien absorben elementos del suelo.
Al fijar nitrógeno aumenta la diversidad del suelo, y al no usar fertilizantes no se contaminan los suelos a la hora de ser cultivado.

¿Qué clase de agroquímicos se utilizan?
Los productos que más se necesitan para maní, por el tipo de clima y la alta humedad, son fungicidas, en vez de insecticidas y de otros productos.

Como se ocupan mayormente fungicidas que son los agroquímicos que menos impacto tienen en el ambiente, el maní en comparación con otros cultivos es de los más amigables con el ambiente, en comparación por ejemplo con el algodón, que ocupa muchos insecticidas y que sí tiene un impacto ambiental significativo.

Todos lo fungicidas utilizados ya han sido evaluados y aprobados por las autoridades ambientales, además de que son utilizados en las dosis correctas y que no son dañinos al medio ambiente.

Haciendo un comparativo de las prácticas agrícolas de los productores nicaragüenses, ¿cómo estamos a nivel mundial?
Las variedades que se ocupan en Nicaragua son de las mejores variedades que se siembran actualmente, y son las mismas que se utilizan en los Estados Unidos.

En cuanto a los insumos agrícolas…
Son muy similares a los que ocupan en Estados Unidos. Los ingredientes activos, por lo general, son los mismos, porque comparten muchas enfermedades de allá.

La técnica o la maquinaria…
Por ser Estados Unidos ocupan maquinaria más nueva, pero son los mismos equipos, tal vez la diferencia es que los de allá están con GPS, algo que aquí no tenemos.
Las variedades son las mismas, el maní es bien mecanizado, incluso hasta los rendimientos son bastante comparables.

¿De cuánto es el rendimiento?
Las nuevas variedades que han tenido en Estados Unidos han aumentado sus rendimientos, pero esas mismas variedades las estamos ocupando aquí y ha sido alto el rendimiento.

¿Desde cuándo siembran maní en Estados Unidos?
Desde hace mucho tiempo, desde inicios del siglo 20.

¿Qué valoración hace de la reunión que recientemente tuvieron con los productores en Occidente?
Tenemos una reunión una vez al año con los productores, donde se muestran los resultados de todas las investigaciones que se han hecho el año anterior, de las prácticas que hacemos en Nicaragua, de los ensayos. Se hace la reunión y se presenta la nueva información con todos los productores.

¿A qué atribuye los nuevos resultados en Nicaragua?
En el estado de Georgia, que es donde yo trabajo, hay como 500,000 acres de maní. Este cultivo es perfecto para sembrar en Nicaragua, las dos cosas que más afectan el cultivo es el tipo de suelo y el clima.
Para producir un buen maní necesitas mucha agua en la parte productiva, y nada de agua en la etapa de cosecha. Los productores aquí han aprendido a conocer cuáles son los mejores momentos para sembrar maní, para que esté bien en todo el ciclo y poder cosechar cuando está el verano y tener buenas calidades.
Otra parte de la ecuación es el suelo, esta zona es de suelo volcánico, bien drenado, de buena textura, y tiene fertilidad natural.

Partiendo de esas cualidades del terreno y de las buenas prácticas del cultivo, ¿podemos asumir que el maní se puede seguir sembrando exitosamente en Nicaragua mucho tiempo más?
Pueden seguir produciendo maní por mucho tiempo más en Nicaragua. En comparación con los productores de Estados Unidos, la única diferencia es que allá hacen un poco más de rotación. No es que el maní vaya a degradar el suelo si no se hace rotación, pero sí está propenso a tener más enfermedades que van a hacerlo más difícil de producir. Pero así como están haciendo las prácticas actualmente, año tras año pueden tener maní hasta por 100 años.

Con el tipo de suelo y el clima de Nicaragua, la siembra del maní es ideal. La demanda está en aumento, y sin duda habrá mercados, aunque los precios están subiendo, los consumos también suben, y a pesar de esos factores siempre habrá oportunidad para la industria del maní en Nicaragua.

Desde los años 80 hemos superado los niveles de rendimiento. ¿Considera que el país puede seguir creciendo en rendimiento?

La tecnología está cambiando todos los días y hay que mantenerse al pie de la tecnología. Lo que he visto es que en los últimos 20 años el productor nicaragüense se ha podido adaptar a las tecnologías de Estados Unidos, que tienen muchos más años de estar en el mercado, y así como va la tecnología avanzando los productores irán aumentando producción.

El maní es una buena fuente de proteínas y bueno para el corazón, además de muy nutritivo. Sería excelente meter este cultivo como parte de la dieta en Nicaragua.

¿La forma de cultivar cumple con requerimientos medioambientales?
Definitivamente. Es sostenible la siembra de maní en Nicaragua, sobre todo por la fijación de nitrógeno que contribuye al suelo. La única parte más complicada es el manejo en la parte de la cosecha, donde se revuelve un poco la tierra porque es bien mecanizada, pero las técnicas de conservación de suelos que se utilizan en Nicaragua, como las terrazas y los muros, están diseñados para evitar erosiones en este tipo de labranza.

Frente a otros cultivos como caña de azúcar y algodón, ¿es más amigable con el medio ambiente?
Nuestra preocupación más importante en la agricultura es el uso excesivo de fertilizantes donde hay mucho lavado de estos químicos en las aguas subterráneas, eso preocupa en Estados Unidos, pero el maní ocupa muy poco o casi nada de fertilizantes que no tienen sus problemas de lavado o contaminación.

Incluso, es más ventajoso porque el maní fija nitrógeno en vez de robárselos como hacen otros cultivos, entonces otra gente decide sembrar otro cultivo después de maní.