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Alas tres de la madrugada del 24 de agosto del año pasado, en la ciudad de Managua, tres sujetos huían de la escena de un robo en Altamira D’Este, a bordo del jeep negro placas M-135530, pero el destino o su incapacidad para conducir a alta velocidad les tenía deparada una gran sorpresa: la Rotonda “Rubén Darío”, contra la cual chocaron.

Atolondrados por el impacto, los tres sujetos salieron del vehículo e intentaron huir. Dos lo lograron, pero uno de ellos, de apellido Alfaro, de 25 años, no lo logró y fue capturado por el robo, pero no fue acusado por el daño que provocó en la rotonda.

Según el Código Penal de Nicaragua, la persona que daña bienes de uso público, ya sean medios o vías de comunicación o de tránsito, puentes o canales, plantas de producción o conductos de agua, de electricidad o sustancias energéticas, incurre en el delito de daño agravado, el que se castiga con una pena de dos a tres años de prisión.

Ni el ingeniero David Valdivia, director de Urbanismo y Medio Ambiente de la Alcaldía de Managua, Alma, ni ningún otro funcionario respondió a las solicitudes de entrevista que les hicimos para conocer el monto de las pérdidas derivadas de colisiones contra obras municipales y cuánta gente ha sido acusada para que repare el daño causado.

No obstante, en la oficina de Urbanismo de Alma, en el Distrito Dos, una fuente explicó que si una persona tiene conocimiento de un daño contra una obra municipal, puede denunciarlo en la delegación correspondiente.

La denuncia escrita debe contener los datos de la persona que ha causado el daño. La misiva se dirige al delegado de la Alcaldía en el Distrito correspondiente.

“Luego de la denuncia se notifica a la persona involucrada en el daño, para que se haga responsable de pagar o bien reparar los daños causados. En el caso que la persona no quiera pagar, se procede por la vía judicial”, indicó la fuente consultada.

El año pasado la Alcaldía aseguró contra daños la imagen de la Virgen María en la Rotonda Larreynaga, la de Jesús en la Rotonda de Santo Domingo, y la fuente de agua en la “Rubén Darío”, entre otros.

No se sabe si entre los bienes asegurados hay puentes, aceras, rampas u otras obras, ni si tienen cobertura ante colisiones, pero lo que sí se sabe es que no solo la municipalidad “sufre”, sino también la empresa privada, cuyos postes y cableados son destruidos en las vías a consecuencia de colisiones.

27 postes eléctricos chocados

De acuerdo con estadísticas de la compañía Disnorte-Dissur, 58 postes fueron dañados en 2011, solo en Managua, y en lo que va de 2012 ya suman 27.

Pero la accidentalidad y sus daños no solo se circunscriben a Managua, sino que ocurren en todo el país. En la zona de Occidente, el año pasado se reportaron 48 postes dañados, en el Sur 30, y 24 en la Norte.

En lo que va de este año, en el Occidente del país han habido 12 colisiones contra postes, mientras que en el Sur y el Norte se contabilizan 10 postes dañados.

Según Jorge Katín, gerente de Comunicación de Disnorte-Dissur, en más del 80% de los casos no logran recuperar los gastos por los daños en los postes del tendido eléctrico.

Explicó que cada poste dañado cuesta 350 dólares, pero para volver a instalarlo hay que alquilar maquinaria, pagar la mano de obra y cubrir los costos derivados, gastos que suman a 700 dólares “y que en la mayoría de los casos no se recuperan, y los asume la empresa”, dijo Katín.

“En muchos de los casos, el que choca se va del lugar y los daños causados en los postes no los podemos recuperar, porque no hay denuncia en la Policía ni tenemos el número de placa del vehículo involucrado, ni testigos, porque la mayoría de accidentes ocurren en horas de la madrugada, y no se puede hacer nada”, explicó Kenia Lovo, del Departamento de Gestión de Seguros de Disnorte-Dissur.

Cuando sí hay denuncia y datos para identificar al conductor, la empresa tiene que esperar que la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional emita una resolución sobre el accidente.

“Con esa resolución voy a la aseguradora a la que está afiliada la persona (el conductor), y si hay daños a terceros, es decir lesionados, los 2,500 dólares (del seguro) se reparten entre los perjudicados, el porcentaje (a recibir) varía de acuerdo a quien introduce primero la solicitud”, agregó Lovo.

Claro no se salva

El ingeniero Roberto Sansón, gerente general de Claro, explicó que anualmente esa empresa telefónica tiene pérdidas de 250 mil dólares por la destrucción de postes y otros bienes.

“Un dato muy positivo para nosotros es que según las proyecciones de la empresa, este año, 2012, se tendrán menos pérdidas económicas, porque el índice de afectaciones por accidentes bajará --según los registros que se llevan hasta la fecha-- a un 12%, lo que significa que aproximadamente las pérdidas serán de 220 mil dólares o menos”, detalló.

Según las estadísticas, en el año 2011 la empresa Claro registró 369 incidentes, y los departamentos donde más afectaciones hubo fue en Managua, León, Chinandega, Matagalpa y Chontales. Este año se han registrado 158, y Managua puntea con 55 casos.

Explicó el gerente general de Claro, que cuando hay un daños por accidente de tránsito, la Gerencia Jurídica le da seguimiento a cada caso, cuando se ha logrado identificar plenamente a la persona que los ocasionó.

Sin embargo señaló que “por lo general en el 98% de los casos la empresa no recupera el monto de la pérdida”, porque no a todos los accidentes se les puede dar seguimiento.

Apuntó que solo en el 2% de los casos se logra la recuperación económica del daño, “pero esto resulta ínfimo respecto a la cantidad de los eventos ocurridos. Las pérdidas son asumidas por la empresa como parte de sus costos de operación”, concluyó diciendo el ingeniero Roberto Sansón.

267 colisiones

Las estadísticas de la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional revelan que en lo que va del año se han registrado 267 colisiones contra puntos fijos, accidentes en los cuales 27 personas han fallecido y 16 resultaron heridas de gravedad.

“La mayor parte de los accidentes con objetos fijos son choques contra postes de luz, postes telefónicos y árboles, esos son los más frecuentes”, reveló el comisionado Edgard Sánchez, jefe de Seguridad Vial de la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional.

Según datos estadísticos, los daños materiales causados por este tipo de accidentes ascienden aproximadamente a unos 896 mil 797 córdobas en los primeros cinco meses de este año.

Explicó Sánchez que los accidentes con objeto fijo tienen como causa el irrespeto a las señales de tránsito, hablar por teléfono cuando se va al volante, manejar en estado de ebriedad y, sobre todo, conducir a exceso de velocidad.

“El mayor problema y el causante de este tipo de accidentes es el exceso de velocidad, luego vienen las otras condicionantes: el estado de ebriedad, sumado al descuido o distracción del conductor al ir hablando por celular”, señaló el comisionado.

Sánchez agregó que los daños que un conductor ocasiona tienen que ser resarcidos, pero aclaró que si el accidente ocurrió por una causa de fuerza mayor, entonces las mismas leyes lo protegen, porque es un perjuicio que no quiso causar.

“Una causa de fuerza mayor puede ser si se le van los frenos al conductor, o se le explota una llanta pese a que esta estaba en buenas condiciones, o porque se le fue la dirección. No podemos culpar a alguien por este tipo de accidentes, porque no son provocados”, enfatizó.

IRRESPONSABLES NO TIENEN PERDÓN

No obstante, aclaró que si el accidente ocurre por una acción irresponsable, es decir por distracción o un descuido en la conducción, el conductor tiene que asumir los costos por los daños causados.

Otro de los aspectos que señala el jefe policial es que las personas que provocan un daño material a la propiedad privada, deben pagar esos daños por la vía judicial, si es que hay una denuncia.

“En algunas ocasiones el seguro cubre algunos daños, pero en las cláusulas (del contrato de seguros por daños a terceros) hay algunas condiciones, por ejemplo, no cubre si el conductor iba en estado de ebriedad. Pero hay juicios civiles, para que estas personas asuman los daños causados en caso que se nieguen a pagar”, indicó.

El comisionado señaló que las zonas donde se registran estos tipos de accidentes son las carreteras, porque son lugares donde el conductor puede desarrollar más velocidad y hay más objetos fijos.

Las zonas “rojas” en cuanto a accidentalidad son, Carretera a Masaya, Carretera Sur, Carretera Norte y sitios céntricos donde hay bares, discotecas y otros centros de diversión. Los días que más accidentes hay son los fines de semana.