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El fuerte viento que penetra por los ventanales mitiga el sofocante calor y la fatiga que producen el roce de los cuerpos que se aferran a un tubo horizontal. A cierta distancia un joven le hace parada. El bus se detiene, pero ya no cabe un pasajero más. El muchacho se colgó de la orilla de la puerta.

En medio de la multitud que va en la unidad de transporte, se escucha una voz incesante que sugiere a todos que se “acomoden al centro”, porque allí aún hay un espacio vacío.

“¡Vamos, caminemos al centro, ahí hay espacio! ¡Oye chele, acomodate bien, espalda con espalda, para que alcancemos, si no, nos para la Policía! ¡Dale, dale, tengo que cerrar la puerta!”, gritaba el cobrador, mientras el joven iba con medio cuerpo por fuera del bus, pero su suerte no permitió que se accidentara.

Para el comisionado Edgard Sánchez, jefe de Seguridad Vial de la Dirección de Tránsito Nacional de la Policía, este fenómeno se debe a la falta de conciencia de los pasajeros de las unidades de transporte, quienes son los que deciden si viajan o no colgados.

Once muertos en primer semestre

“Hay que llamar a la reflexión a los pasajeros. Cuando vayan a trasladarse de un destino a otro, hay que tener un tiempo prudencial para que no tengan que movilizarse aprisa, porque arriesgan la vida yendo en una ruta con exceso en la capacidad de pasajeros establecida por (la Dirección de) Tránsito”, exhortó el jefe policial.

De acuerdo con estadísticas brindadas por la mencionada Dirección, de los 24 mil 537 accidentes que se registraron el año pasado, 48 fueron por exceso de pasajeros. 18 personas resultaron fallecidas y 49 lesionadas.

Sin embargo, la tendencia para este año se proyecta a una escala mayor, considerando que de los 12 mil 820 accidentes de tránsito que han ocurrido en el primer semestre de este año, 31 han sido ocasionados por exceso de pasajeros, y en los cuales 11 personas han muerto y 25 han resultado lesionadas.

Dentro de esas cifras no figura Isidro Antonio Velásquez, quien el pasado 16 julio abordó una unidad atestada de pasajeros en el kilometro 27, Carretera Sur. En el bus no cabía más gente, pero la prisa lo llevó a viajar colgado de la puerta.

El bus de la ruta Diriomo-Managua que circulaba por El Crucero no había recorrido ni un kilómetro cuando Velásquez perdió el equilibrio y cayó del automotor en marcha. Murió de un trauma craneal severo. Las llantas del pesado automotor pasaron sobre su cuerpo.

El comisionado Sánchez asegura que es en Managua donde más caídas de pasajeros hay, porque los usuarios van colgados de las puertas de las diferentes rutas que circulan en la ciudad, debido a la cantidad de personas que las abordan en las horas pico, lo que no les permite a los conductores cerrar las puertas.

“A veces los conductores le dicen a los pasajeros que se bajen, para cerrar su puerta por la multa que le pueden poner, porque cuando sale de la bahía debe ir con las puertas cerradas, sin embargo, aquí al usuario no le importa montarse en esas condiciones”, insistió.

3,431 multados

Las estadísticas de la Policía también revelan que durante el período de enero a diciembre de 2011, la Dirección de Tránsito multó a 6 mil 86 conductores por manejar con exceso de pasajeros, mientras que en los primeros seis meses de 2012 se ha multado a 3 mil 431 conductores por la misma causa.

Según el comisionado, el problema de la caída de pasajeros no solo se da en los buses, sino también en aquellas unidades donde se transporta carga pesada, como camiones ganaderos y de traslado de producción agrícola, porque los ayudantes van encima de los vehículos.

“En Chontales, un camión cargado de reses se volcó. Once pasajeros iban en la parte de arriba del automotor. Resultaron dos muertos y varios heridos graves, por eso nosotros siempre hemos llamado a la reflexión de los conductores y pasajeros”, recordó.

El jefe policial refirió que conducir con exceso de pasajeros provoca que la conducción sea más difícil, porque “no es lo mismo conducir un camión con sustancias sólidas que cuando lleva personas, porque el sistema de maniobra se vuelve más riesgoso, inclusive desestabiliza la dirección, y si se le suma exceso de velocidad, termina en un accidente mortal”, puntualizó.

“Otro llamado es a los conductores: que le digan a sus cobradores --esos que llevan la mitad del cuerpo fuera de la unidad, para ir llamando a más pasajeros--, que vayan dentro, porque eso es incorrecto”, agregó.

“¿Reconocerá el conductor el riesgo, el peligro que lleva cuando conduce con esa gran cantidad excesiva de gente, muy por arriba de lo que establece la circulación, para que se movilice con seguridad?, ¿valorará si esas llantas y el eje de rodamiento van a soportar la carga que va movilizando?, cuestionó el jefe policial.

La multa por exceso de pasajeros, según el jefe de Seguridad Vial, ronda los 250 córdobas, pero aclara que no es el monto económico lo que importa, sino el costo de las pérdidas humanas que puede provocar al conducir en esas condiciones.

Buseros burlan vigilancia

“Con la capacidad que nosotros tenemos (cantidad de agentes de Tránsito) y aun con la ayuda de Seguridad Pública, atendemos todos los puntos críticos de ocurrencia de accidente: las rotondas y las pistas, que son donde circulan las rutas de transporte urbano”, detalló.

Esa vigilancia que se mantiene sobre las vías más congestionadas también es reforzada por el cuerpo de inspectores del Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, pero según los usuarios, los conductores se las “ingenian” para burlar el sistema de supervisión.

“Ahí van montando gente en todo el camino y se autollaman ‘expresos’. Yo una vez le reclamé y el jodido cobrador me dijo que si quería ir cómoda, que me bajara y esperara otro (bus), yo había hecho fila (en la terminal) para poder ir sentada”, denunció Amelia Marenco, una usuaria de la ruta Managua-Granada.

El reclamo por el mal servicio en el sistema de transporte en las “horas pico” parece ser generalizado. Los usuarios dicen que la misma situación se produce en las rutas con destino a Masaya, Granada, Carazo, y algunas que viajan al norte del país.

Ante esa problemática, según la ingeniera Rosa María Rodríguez, directora general de Transporte Terrestre, del MTI, han incrementado a 172 el número de inspectores que se encuentran en las vías a nivel nacional.

“El transportista debe prestar el servicio de acuerdo a las normas previamente estipuladas, cómo y cuántos pasajeros deben transportar, y a qué hora deber ser la transportación. Entonces, para que se cumplan esas normas, deben tener inspección en las calles”, explicó Rodríguez.

Recordó que en el período de los años 90, el Gobierno determinó que esa vigilancia no era necesaria y disminuyó el cuerpo de inspectores hasta casi desaparecerlo, situación que ahora es distinta. La funcionaria dijo que el concesionario de la ruta es quien debe garantizar el cumplimiento de las normas, pero desafortunadamente no todos los dueños de unidades de transporte lo cumplen.

Podrían perder ruta

Sostuvo que dependiendo de la gravedad de la falta que los conductores cometan se les sanciona, por ejemplo, se les hace un llamado de atención verbal por algo leve. Pero formalmente el proceso comienza con una amonestación por escrito, luego de una o tres multas, y si reincide, se pasa a la suspensión por un período determinado.

“Si el transportista se ha visto involucrado en cosas que ponen en peligro al pasajero, se pasa directamente a la suspensión, pero lo usual es que se cumpla todo el proceso. Hay multas desde los 200 córdobas hasta diez salarios mínimos. En los casos en los que las unidades se hayan visto involucradas en accidentes de tránsito con fallecidos, se cancela la ruta”, refirió la funcionaria.

De acuerdo con Rodríguez, los usuarios pueden llevar por escrito o enviar por correo electrónico sus quejas. Esta debe explicar dónde sucedió la infracción, la placa del bus, la hora y la relación de los hechos, para que la oficina de atención a quejas del ente regulador analice el caso.

“Desde la primera denuncia se cita al transportista, para que responda y dé sus razones, luego se procede a imponer la sanción, si es necesario. Nosotros le damos información al usuario de la evolución de su queja”, sostuvo.

Las rutas donde más sanciones han habido por violar las normas de transporte, son las que viajan a la Cuarta Región, porque, según la funcionaria, son las ciudades que tienen inmensa cantidad de pobladores que trabajan en Managua, “entonces se da una fuerte demanda por la mañana y la tarde”.

“Hay algunas rutas donde probablemente lo que se necesite es ordenar, sin embargo, siempre hay alguna resistencia de los transportistas al movimiento de sus itinerarios, en otras no y se ha logrado mejorar. Con el simple cumplimiento de lo establecido, se mejoraría notablemente el servicio y en eso es lo que se está trabajando”, sostuvo.

Capacitarán a conductores

Raúl Cuadra, vicepresidente de la Cooperativa de Transporte Expreso de Masaya, Cotrexma, aseguró que en sus unidades, las que viajan hacia Managua, no llevan a más 80 pasajeros, para garantizar la seguridad de los usuarios, pero admitió que “hay unos cuantos conductores que no se pueden controlar y suben a más pasajeros de lo establecido”.

“Nos han multado, pero, ¿qué puede hacer uno?, porque siempre les decimos a los conductores y cobradores la cantidad que deben llevar, pero no nos hacen caso, y estar cambiando conductores daría el mismo resultado”, dijo el transportista.

Para cambiar un poco esa situación, el comisionado Sánchez dijo que pretenden implementar en los departamentos el modelo de capacitación que se está bridando a los conductores de las rutas urbanas de Managua, para mejorar el servicio.

Según el jefe de Seguridad Vial el próximo domingo (19 de agosto) se concluirá el programa de capacitación a 968 conductores de las diferentes cooperativas que circulan en Managua.