•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Solo la pasión puede justificar la vida de vértigo que lleva Fabio Buitrago Vannini. En los últimos años “se la juega” en los escenarios como batero (baterista) de la popular agrupación La Cuneta Son Machín; montaña adentro, investigando la biodiversidad en algún rincón del país; en las profundidades del océano, explorando la vida marina que lo ha atrapado desde niño; y en la pantalla chica, a la que se aventuró hace un año, sin conocimiento técnico, alentado por su alma conservacionista.

La ecología y la música llegaron a la vida de Fabio a tierna edad. "Ve agarrá esto, ponetelo en la boca, ¿podés respirar?, ¿sí?, ¡ah vámonos! Y me metió dos metros (bajo el agua)”, recuerda que le dijo su padre a los seis años, propiciando así su primer contacto con la vida marina, sin saber que ese episodio lo marcaría para siempre.

Fue en Xiloá, donde el acostumbraban ir en familia los fines de semana, cuando su papá pertenecía a un club de buceo en los años 80. Fabio quedó prendado con los peces y desde entonces se le activó una gran inquietud por conocer más de ese mundo que le resultó fascinante.

La música tocó a su puerta siendo estudiante en Colegio Centroamérica. Su espíritu "curioso" se activó mientras cumplía tareas de alfabetización y de corte de café como voluntario cerca de San Judas, cuando en ese lugar había una espesa vegetación que daba refugio a manadas de monos, refirió.

“Allí siempre sobraba alguien que tocara guitarra”, le interesó tanto que decidió aprender y en 1988 junto con otros amigos se matriculó en la Escuela Nacional de Música.

Un año más tarde cuando ya tocaba "más o menos" surgió la idea de formar Clave 90, el único grupo de la época con una propuesta de rock en español. Entre los inquietos músicos había tres guitarristas, alguien debía agarrar la batería.

“Fabio te toca”, le dijeron, y comenzó su relación inquebrantable con los tarros. "¡Me olvidé de la guitarra!”, reafirmó.

Estudió cuatro años en el Conservatorio de Música y para 1991, siendo estudiante de la carrera de Ecología en la Universidad Centroamericana, UCA, le salió la oportunidad de tocar en un bar del barrio Monseñor Lezcano llamado “Luz y Sombra”.

"Y así comencé: matando chivitos, a punta de bolillazos me pagué la carrera", dice para luego en retahíla enumerar la extensa lista de colaboraciones musicales que dan crédito de la seriedad con que vive su pasión por la música: Camerata Bach, la Orquesta Nacional, Ofilio Picón, Carlos Mejía Godoy, Norma Helena Gadea, Perrozompopo, Clara Grün, y la lista sigue hasta llegar a La Cuneta Son Machín, un proyecto que se arroga el mérito de ubicar la música chinamera en el “top” de la preferencias.

Paternidad vía redes sociales

A Fabio Buitrago se le pegan las palabras cuando toca hablar de su vida. La define como un "relajo" que inició mucho antes de que él naciera.

Su padre es producto del amor entre un boaqueño y una granadina; y su madre es de ascendencia italiana pero nacida en Argentina.

A Fabio "por adelantado" le tocó venir al mundo un 10 de agosto de 1974 en Londres, un mes antes de lo previsto, mientras su papá cursaba estudios en Inglaterra.

Desde los cuatro meses vive en Nicaragua, y a los 23 años experimentó la paternidad y en febrero se convertirá en padre por cuarta vez de un varón, a quien piensa bautizar como Fernando, producto de su amor con una joven de nacionalidad china.

Su primogénito, Alejandro, de 15 años, ahora vive en España, país de origen de la madre. Sus otros dos hijos viven en Perú, de donde es su mamá.

Reconoce "difícil" la separación de sus hijos, pero las redes sociales han sido mágicas para mantener el contacto todo el tiempo y aliviar la nostalgia, según comparte sin mayores detalles.

Abanderado de la causa verde

Pero cuando el tema de conversación se orienta al plano ecológico, las palabras resultan inagotables.

A sus 38 años, Fabio acumula, además de una alta calificación profesional, una enorme experiencia, que él mismo admite solo el campo le pudo proporcionar.

Su primer gran laboratorio fue Río San Juan. Era 1995 y su maestro entonces, Gustavo Adolfo Ruiz le propuso hacer una tesis para estudiar la fauna. Pasó más de cinco años en ese territorio dándole seguimiento a poblaciones de especies animales e involucrándose en gestión de áreas protegidas, gestión de conflictos, temas de contaminación de agua y hasta en problemas binacionales entre Nicaragua y Costa Rica.

A Fabio le tocó organizar la primera expedición a la Reserva Indio Maíz, que dejó como resultado la documentación de nuevas especies de aves, murciélagos, reptiles, anfibios y peces en 2002.

Pero fue en 2008, luego de trabajar durante un año en El Salvador para el Sistema de Integración Centroamericano, cuando le llegó la oferta para trabajar con el doctor Jaime IncerzBarquero en el organismo Fondo Natura, en un proyecto para la conservación del bosque seco, con financiamiento de la Cooperación Alemana, donde aún permanece.

Ambos, Incer y él, resultó ser una mancuerna perfecta. Fabio revela que han sido cinco años de aprendizaje incomparable, "el doctor es una enciclopedia" expresó, reconociéndose como un complemento para el respetado científico nicaragüense. “Soy sus ojos en el campo", añadió.

Educación: antídoto contra la basura

Incontables veces Fabio se ha puesto la camiseta de activista y se ha lanzado en defensa de una laguna, un bosque o una especie animal. Pero, lo hace desde la educación, ya que es un convencido de que la información es el antídoto contra aquellos que tiran basura y afectan el medioambiente, así como de aquellos que depredan la naturaleza.

"Amamos lo que valoramos, valoramos lo que conocemos, conocemos lo que nos enseñan… mucha gente por el simple hecho de no conocer, no tiene idea del impacto que puede provocar botar basura”, expuso.

Fabio opina que la falta de conciencia generalizada en los nicaragüenses es resultado del desconocimiento del valor y potencial de los recursos que poseemos, así como de las ventajas y réditos que deja su aprovechamiento sostenible.

En el aprendizaje constante, Fabio ha visto aparecer los caminos de su ruta profesional. "Cada vez que avanzas en algo te das cuenta que tenés otro millón de cosas que aprender; entonces ha sido un proceso de aprendizaje continuo”

Fotógrafo de las maravillas bajo mar

El buceo es una de sus grandes aficiones y desde que de forma autodidacta aprendió el arte de la fotografía, se sumerge para inmortalizar los escenarios más fantásticos de la vida bajo los mares del Pacífico, principalmente de Nicaragua.

"Nicaragua salvaje" nació en Internet

Hace más o menos un año Fabio Buitrago apareció en la pantalla chica conduciendo un programa que presenta el lado "salvaje" de Nicaragua.

Como cree que "la mejor forma de conservar los recursos naturales es mostrando", comenzó a filmar las especies que encontraba en las giras de trabajo, y a modo de pequeñas cápsulas, “lo colgaba en Internet y a la gente le empezó a gustar”.

En 2005 "peregrinó" en vano por todos los canales de televisión con su proyecto de “Nicaragua Salvaje”. Nadie le apostó por considerar que carecía de la capacidad para una realizar una producción, hasta entonces considerada exclusiva de emporios televisivos extranjeros.

El programa “Nicaragua Salvaje” lleva poco más de un año transmitiéndose en Canal 14, teniendo como escenario selvas, ríos, lagos o mares, y como protagonistas a las especies más raras y hasta peligrosas.