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1914-1915: Llegan a Granada, desde Panamá, cinco jesuitas: en el primer año (los padres Pérez y Quirós) para conocer las condiciones de una posible misión; en el segundo (los padres Herminio Suárez y Jesús Leturiondo, más el hermano Pedro Filoteo) para celebrar el “Mes de María” en la iglesia de La Merced. Al año siguiente, familias principales confían a los hijos de San Ignacio la educación de sus hijos, y el primer viernes de septiembre inicia sus clases la Escuela-Academia del Sagrado Corazón de Jesús, en una casa esquinera de Jalteva (entre la Calle Real y la del Palenque), donada por el doctor Juan Ignacio Urtecho.

El padre Camilo Crivelli (1874-1954) es el fundador-director. Le asisten otros cuatro sacerdotes: Bernardo Portas, Antonio Stella, Herminio Suárez y Jesús Leturiondo; dos maestrillos (jesuitas en proceso de formación): Francisco Zambrano y José Hernández; más tres hermanos: Pedro Filoteo, Félix Echeverría y Antonio Loureda. Veintiocho son los alumnos, divididos en tres grados: 2°, 3° y 4°.

El 22 de septiembre, en el mismo local y con 22 alumnos, se abre la Escuela Dominical para obreros y artesanos; se les imparte religión, dibujo e inglés. Por las noches, dos días a la semana, el padre Crivelli enseña inglés y el padre Portas, latín, a caballeros granadinos.

1917: El 11 de septiembre el Gobierno aprueba los planes de estudios de primaria y bachillerato en Letras, Ciencias y Filosofía. El 7 de junio de 1918 se firma la escritura de compra de los terrenos para la nueva instalación. Se forma una Junta para reunir el dinero y los materiales, integrada por don Salvador Cardenal, presidente; don Rosendo Chamorro, vicepresidente; don Fernando Guzmán Bermúdez, tesorero; don Félix Alfaro, vicetesorero; don Mariano Zelaya, secretario; y don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, vicesecretario. Se elige el sitio adecuado —la zona de Tepetate, frente al lago— y el 30 de octubre comienza a erigirse, según los planos del padre Crivelli.

Diecisiete personas donan 50 córdobas cada una para la construcción de igual número de arcos en la fachada del nuevo colegio. Sus nombres aparecerán esculpidos en mármol dentro de su respectivo arco. Entre ellas, los doctores Germán Arellano, en nombre de su padre Faustino; y Carlos Cuadra Pasos, en nombre de su hermano Ramón; las señoras Blanca Urtecho de Coronel, en nombre de su hijo José; Elena Arellano de Carazo, en nombre de su hijo Rafael; Luz Sequeira de Arellano: dos arcos: en nombre de doña Elena Arellano Chamorro, y el otro en nombre del padre Felipe Cardella s.j.; Luisa Sequeira Arellano, en nombre de su madre Luz Arellano de Sequeira; y Josefa Sequeira de Argüello en nombre del padre Francisco Crispolti s.j.

Se edita, con el patrocinio del Gobierno, el Compendio de la historia de Nicaragua, elaborado por el padre Bernardo Portas.

Inauguración oficial

1919: El 11 de mayo se procede a la bendición de la parte del colegio dedicada a las aulas, y a su inauguración oficial. Adornan el segundo piso la bandera de la iglesia y las de nueve países: Nicaragua, Francia, Inglaterra, España, Italia, Estados Unidos, Colombia, México y Ecuador. Presiden, el general Emiliano Chamorro, Presidente de la República; el doctor David Arellano, Ministro de Instrucción Pública (egresado en 1891 del Saint John’s College, centro jesuita de Nueva York); el Arzobispo de Managua, José Antonio Lezcano y Ortega; el Obispo de Granada, Canuto Reyes y Balladares; el jefe político, cónsules y embajadores. La Banda de los Supremos Poderes ejecuta el Himno Nacional (“La Patria Amada”).

El padre Portas ocupa la tribuna. La Compañía de Jesús no viene a eclipsar. Viene a cooperar en la educación nacional con los otros centros católicos del país, a poner el hombro a la gran obra de los padres salesianos y a la paciente de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, y a la de los ameritados profesores del viejo Instituto que tantas generaciones han formado —dijo.

1920: El 13 de enero el padre Crivelli es llamado por sus superiores y lo sustituye en la Dirección el padre Ernesto Rizzi. También se incorpora el maestrillo mexicano Miguel Pro, de 29 años. Había nacido el 13 de enero de 1891 en Concepción del Oro, Estado de Zacatecas.

Miguel Pro, de maestrillo

Pro es vigilante de la primera división de internos e imparte las clases de dibujo en primaria. Ese año uno de sus alumnos del segundo grado es Pablo Antonio Cuadra, de ocho años. Pro encomienda a Cuadra la tarea de escribir las impresiones de un viaje a la finca paterna. Como el relato —ilustrado con dibujos— es absolutamente imaginario, el profesor se propone desatarle la fantasía y todo el año le exige redactar aventuras y cuentos. Tal vez fue el padre Pro quien me hizo asociar por primera vez sueño y letra, imaginación y escritura —recordaría Pablo Antonio Cuadra, ya mayor.

Durante tres días (del Miércoles Santo por la noche al Domingo de Pascua por la mañana) se verifican los primeros ejercicios espirituales destinados a caballeros de Granada. Los imparte el padre Portas.

1921: En Semana Santa el padre Portas dirige una segunda tanda de ejercicios espirituales. Asiste por primera vez el doctor Carlos Cuadra Pasos.

El 15 de septiembre se inaugura el salón de actos —en cuyo friso plomo se muestran los rostros de Sófocles, Shakespeare, Calderón y Dante— con la velada conmemorativa del centenario de la Independencia. El evento es ofrecido al presidente Diego Manuel Chamorro, a quien el niñito Fernando Horvilleur entrega el libro Elementos de Álgebra, elaborado por el padre Antonio Stella e impreso con el auspicio de la Presidencia.

La velada incluye una representación de la tragedia de Bretón de los Herreros: “Los hijos de Eduardo IV (de Inglaterra).

El 12 de diciembre es celebrada la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. Una crónica de Aníbal Román refiere que “el padre Pro estaba muy entretenido vendando por enésima vez a otro de los prohombres del colegio, para intentar romper una piñata” y que luego “llevó al recreo una porción de cohetes, bombas, cachiflines y otros juegos de pólvora”. Otra crónica, firmada por Carlos G. Bonilla, habla de una visita “a Santa Rosa, la quinta de los Arellano”, encabezada por el mismo padre Pro.

1922: El 11 de febrero: los alumnos del cuarto año de intermediaria obsequian un acto de química al inspector general de las instituciones Rockefeller en Centroamérica. El 28 de marzo, ya concluidos los cursos, 76 señores de toda la república llegan al colegio para hacer los ejercicios espirituales bajo la dirección del Arzobispo de Guatemala, monseñor Luis J. Muñoz y Capurón s.j., residente en el colegio. El 17 de abril el segundo director del colegio, padre Ernesto Rizzi, recibe la orden del reverendo padre provincial de regresar a México, y es sustituido por el padre Petronio Zagni.

1923: El 10 de junio por la mañana se desarrolla en el colegio un desafío de béisbol, amenizado por la Banda de los Supremos Poderes; y por la tarde todos los alumnos externos e internos participan en la procesión de Granada en honor del Sagrado Corazón de Jesús. A ella asisten tres obispos: los de Guatemala, Managua y Granada.

El 21 del mismo mes se celebra otro desafío entre el Club Centroamérica y el de Masaya. Y el 29 de julio el Internuncio de Centroamérica, monseñor Ángel Rotta —quien se hospeda en el Colegio— es obsequiado con una velada.

El 15 de septiembre se publica el primer número de la revista Centroamérica, órgano de los alumnos del colegio.

La primera promoción

1924: El 28 de febrero egresa la primera promoción de bachilleres: Aníbal Argüello, Guillermo Castillo, José Coronel Urtecho, Dionisio Cuadra Benard, Guillermo Cuadra, Miguel Cuadra Pasos, Jacobo Martínez y Ernesto Sequeira Arellano. El padre Portas imparte de nuevo ejercicios espirituales.

1926: Se develiza el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, que los bachilleres del curso 1925-26 erigen frente a la fachada del edificio.

El alumno Fernando Arellano Mejía, exdiscípulo del padre Pro, recibe desde México una carta, cuyo texto el doctor José Sandino Arellano me permitió fotocopiar y es el siguiente: Vamos, Fernandito, para que veas que no me olvido de ti. Aquí te traigo a nombre del padre Pro este sello rarísimo que no tienes en tu colección. / ¿Te gusta? Pues tómalo y no lo enseñes por allí porque te lo quitarán. / A D. Fernando Arellano, con un recuerdo afectuoso del / P. Pro s.j.

1927: El 23 de noviembre es fusilado en México el padre Miguel Pro.

El padre Pro y su martirio en México

En el volumen conmemorativo de los primeros 25 años del colegio, se recuerda la presencia del padre Pro: Las excursiones por el lago; los juegos en los entonces incipientes campos del colegio en el que él mismo tomaba parte; las noches aquellas de insomnio en que como vigilante de los jóvenes se paseaba por el dormitorio cumpliendo su deber solícitamente, su vida toda de sacrificio por los nicaragüenses. Todo eso evoca en nuestra mente el nombre del mártir de Cristo Rey.

En efecto, este título mereció el jesuita fusilado a sus 36 años, después de ordenarse como sacerdote antes que se desatase la persecución contra la iglesia en México. El padre Pro activaba ligas secretas para preservar la fe y un mínimo de vida religiosa, prohibida oficialmente; pero nunca participó en acciones conspirativas y radicales. Lamentablemente, al no encontrar la policía a su hermano Humberto —quien sí había participado en una acción de ese tipo—, el padre Pro fue encarcelado; pero puesto en libertad al no creer las autoridades que un ser tan afable e inofensivo pudiese ser el gestor de un desacato al poder constituido.

Once meses después, cuando un comando jefeado por Luis Segura Vilchis, intentó asesinar al Presidente de México con unas fallidas bombas de fabricación casera, se le metió en la cabeza a Plutarco Elías Calles, que el sacerdote de Zacatecas debía pagar los costos del atentado.

Más tarde, sin trámites legales, los dos hermanos Pro, Segura Vilchis y su cómplice el obrero Juan Antonio Tirado, fueron pasados por las armas el 23 de noviembre de 1937, ante fotógrafos, periodistas, diplomáticos, curiosos e invitados especiales. Y antes de que fuese abatido por las balas, el jesuita —con los brazos en cruz— gritó: ¡Viva Cristo Rey!

1928: El 29 de julio fallece el primer exalumno del colegio, Fernando Arellano Mejía, en Guatemala. (En septiembre de 1988 —tras un proceso canónico que duró sesenta años— el padre Pro es beatificado por Juan Pablo II. Poco después, el 23 de noviembre, el acontecimiento convoca en El Zócalo, del Distrito Federal, a más de un millón de admiradores y devotos.)