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El municipio de Tola, uno de los mayores destinos turísticos del país, irónicamente carece de la más básica infraestructura de servicios, muestra de ello es la falta de un supermercado, de una sucursal bancaria y, sobre todo, de una gasolinera. Esa ausencia ha estimulado y alienta el comercio descontrolado de combustibles “al menudeo”, tanto en las comunidades rurales como en el propio casco urbano de Tola.

En un recorrido por la zona, El Nuevo Diario constató que en diferentes puntos de los caminos que conducen a las comunidades rurales, los lugareños han instalado pequeños negocios improvisados, donde a través de letreros ofrecen combustible y aceite. Es una venta “a granel”, donde los derivados del petróleo se venden más caros, pese a que no se especifica tipo ni origen de la valiosa mercadería.

Aunque carecen de infraestructura adecuada y de costos de operación, los precios superan a los establecidos en las estaciones de Rivas. Por ejemplo, el galón de gasolina lo ofertan hasta en 160 córdobas, cuando en las gasolineras sureñas el precio de la tipo “súper” es de C$143.12 y el de la “regular” C$132.92.

“Que no exista a estas alturas una gasolinera en Tola es algo inexplicable, porque este municipio es un gigante que despierta en materia turística, son 54 kilómetros de costa lo que disponemos y en muchas de estas playas ya se han erigido proyectos turísticos, pero en el casco urbano todo está muerto, además de que no hay una gasolinera, tampoco existe un supermercado ni sucursales bancarias”, señaló el exconcejal César Lumbí.

Agregó que el municipio, principalmente en la zona costera, se vive un auge turístico y que en el futuro podría llegar a concentrar la mayor actividad de ese sector en el departamento de Rivas, compitiendo con San Juan del Sur, otro de los polos turísticos del país.

“Por eso Tola no puede estar sin una gasolinera, además porque la gente que vende combustible en sus casas corre mucho riesgo”, indicó.

Más de 20 puestos de combustibles

Según el teniente José de Jesús Pasos, jefe de la Policía en Tola, tienen conocimiento de la existencia de más de 20 puestos de venta de combustibles en la zona.

Por su parte, Julio López Álvarez, de 76 años, estimó que actualmente operan más de 30 negocios, ya que Tola cuenta con unas 47 comunidades y en cada comunidad existe al menos un puesto de venta de este tipo.

El Nuevo Diario pudo constatar que todos los vendedores de combustible de Tola despachan el producto en recipientes de plástico, usualmente en envases de bebidas gaseosas, que van desde un litro hasta un galón; las utilizan para garantizar “la medida exacta”.

Uno de los puestos de venta es el de don Carlos Busto, de 54 años, quien hasta el lunes ofrecía el litro de gasolina a 35 córdobas. Según sus palabras, el precio varía de acuerdo a las oscilaciones del precio del combustible a nivel nacional, sobre todo cuando se trata de alzas.

Contó que es relativamente “nuevo” en la comercialización de gasolina "menudeada" y confirmó que sus principales clientes son los conductores de motocicletas de la zona. En su negocio mantiene la gasolina debajo de la sombra de un árbol.

En la comarca El Coyol se encuentra el puesto de doña Lorenza Lanza, de 45 años, quien almacena el combustible en bidones de 20 litros; explicó que mantiene un inventario de mercadería almacenada, que le dura un par de días. Entre sus clientes están los motoristas y los taxistas. En este puesto, el litro de gasolina se ofertaba en 39 córdobas.

Reabastecimiento para extranjeros

A medida que se avanza sobre la carretera que une a Tola con la comunidad El Astillero o si se adentra hacia las zonas costeras como Gigante, se van divisando más puestos improvisados de venta de combustible. Para quienes por turismo llegan a la zona, estos sitios son verdaderos “oasis”, ya que en caso de fallarles sus reservas de carburante, son la única opción para reabastecerse.

Una de las comunidades que dispone de tres negocios de gasolina es El Limón Uno, donde los extranjeros son los principales clientes, seguidos de los motociclistas, según doña Rosa del Carmen Rojas, propietaria de un puesto.

En esta comunidad el galón de gasolina se cotizaba el fin de semana pasado en 150 córdobas y el de diesel en C$140, según Rojas. En ambos casos superan los precios establecidos para las estaciones de Rivas.

Precios según zona

El precio que fijan los comerciantes informales de combustible varía de acuerdo con las comunidades. En sitos como El Astillero, el asentamiento “23 de Octubre” y Santa Juana, el galón de gasolina se ofrecía el último fin de semana en 160 córdobas. En las tres comunidades fue posible comprobar la existencia de más de diez de estos negocios.

En tanto, en la comunidad Las Salinas, donde funcionan cuatro puestos, el galón de gasolina se cotizaba en 165 córdobas y el de diesel en 144 córdobas, según información brindada por Félix Antonio Rivas, quien se encarga de despachar en uno de ellos.

Explicó que ellos almacenan el combustible en una bodega que habilitaron en el exterior de la casa, con el objetivo de evitar que los niños tengan acceso y así prevenir accidentes.

Abastecen hasta lanchas

En el recorrido por las comunidades de Tola, El Nuevo Diario comprobó que algunos puestos también se encargan de abastecer hasta a las lanchas de pescadores, sobre todo en el sector de Gigante y El Astillero, según aseguró Néstor Joaquín Gutiérrez, otro comerciante de combustible.

Reveló que la gasolina que oferta en su local la compra en Nandaime. Pensando en su negocio, se une a quienes consideran urgente construir una gasolinera en el casco urbano de Tola.

 

Playas óptimas para el surf

El municipio de Tola está ubicado unos 124 kilómetros al sur de la capital, está formado por más de 40 comunidades y sus 54 kilómetros de playas son elogiados internacionalmente por sus óptimas condiciones para la práctica del surf. Entre ellas destacan Playa Gigante, Costa Esmeralda y Guasacate.

 

Policía orienta medidas de seguridad

El teniente José de Jesús Pasos, jefe de la Policía en Tola, informó que en el plan de protección ciudadana incluyen visitas periódicas a los puestos donde se ofertan combustibles de manera informal, con el propósito de advertir sobre el peligro que representa almacenar ese tipo de productos, orientarles medidas de seguridad básicas y, brindarles recomendaciones sobre cómo actuar en caso de accidentes.

“Les orientamos que tengan cerca barriles de agua y arena, para sofocar cualquier incendio que se produzca; que no pongan a despachar a menores de edad; que no coloquen el combustible cerca de otros materiales inflamables y que los mantengan aislados, en lugares frescos”, señaló el jefe policial.