•   San Lucas, Madriz, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El municipio de San Lucas --de 15,000 habitantes-- ha disminuido el trabajo infantil en sus comunidades, a través de una permanente campaña de sensibilización entre los padres de familia.

La campaña ha sido impulsada por la Comisión de la Niñez y Adolescencia, CMNA, y con el apoyo del programa “Sí, proteger a la niñez”, auspiciado por el Instituto de Promoción Humana, Inprhu, y por el organismo holandés “Kinderpostzegels”.

Los miembros de la CMNA consideran que la fuerte disminución es también el resultado de la aplicación de la Ordenanza Municipal de Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil y Contra la Trata de Personas, que el Concejo aprobó en junio de 2012, y que estipula fuertes multas y sanciones para los ciudadanos que empleen a menores de edad.

Yesenia Gutiérrez, vicecoordinadora de la Comisión, calificó de “duro y difícil” el proceso de erradicación del trabajo infantil en su municipio, uno de los más pobres del norte del país. Aunque todavía, dijo, falta mucho trabajo para convencer a padres de familia y a los dueños de negocios o empleadores que aún se inclinan por el uso de mano de obra infantil.

Vigilan sembradíos

“Estamos observando en la Aduana de El Espino, donde anteriormente había bastantes niños que eran ocupados para lavar carros y furgones, y eso los exponía al peligro, porque si un niño se caía de arriba (de los cabezales), las consecuencias serían mayores”, estimó.

Otro foco de riesgo al trabajo infantil peligroso se presenta en la comarca Las Playas --fronteriza con Honduras--, donde productores hondureños, salvadoreños y locales cultivan hortalizas en las tierras de las riberas del río Coco.

“Esos productores están empleando a menores de 14 años, y por el trabajo no están en clases; además, tienen contacto con químicos que utilizan en los cultivos. Se les puede aplicar multas hasta de C$30,000”, advirtió Juan Arnulfo Moreno Díaz, Coordinador de la CMNA.

Gutiérrez detalló que la campaña de erradicación de este fenómeno social, es apoyada por los ministerios del Trabajo, de Educación y de Salud, además, por la Policía Nacional y por el Juzgado Local, que integran la CMNA.

Niños de extraedad en aulas

Un estudio sobre el trabajo infantil en el municipio, realizado previo al proceso de sensibilización, indica que casi la mitad de los niños del municipio estaban estudiando un grado desfasado con respecto a su edad, a causa de que sus padres los ocupaban en el trabajo, limitándoles el tiempo para asistir a la escuela.

Las autoridades de San Lucas consideran que la explotación infantil genera en los niños y en los adolescentes un desconocimiento de sus deberes y derechos, y los hace más vulnerables y propensos a ser un blanco fácil del maltrato y explotación infantil.

Migración por el empleo perjudica a niñez

Gutiérrez dijo que todavía hay niños de entre tres y cuatro años en las comunidades que están matriculados, pero que aún no asisten a clases de este año, porque sus padres se los llevaron a cortar café a fincas cafetaleras situadas en otros municipios de la región. La emigración de familias para buscar un empleo en otras zonas del país, es otra de las causas que perjudica la educción y el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes de este municipio.

Alba Moreno Jiménez, de la comarca Los Canales, con 205 casas, reconoció que las orientaciones que ha recibido en la escuela, por parte de las maestras y de promotores del Inprhu, le han enseñado “lo que es el trabajo infantil, de que no se maltraten, sino que estudien, y que nosotros como padres debemos trabajar para que ellos aprovechen el tiempo”, explicó.

Dijo que desde hace unos dos años, observa que en la comunidad no hay maltrato a los niños, “nos han ayudado las charlas que hemos recibido”, acotó.

Indicó que con su compañero de hogar acordó darles más tiempo a los chavalos para que lo aprovechen en la escuela. “No es que se les va a dar un trabajo grande, pueden ayudar a barrer, lavar trastecitos… no darles trabajos pesados”, expresó.

La maestra Reyna Isabel López Carazo, de la escuela de la comunidad, también destacó el avance alcanzado, donde se nota que los niños han sido alejados del trabajo infantil.

“Tenemos 80 niños, organizados en grupos de interés, que ayudan a los demás a evitar el trabajo infantil, y que no sean excluidos de la escuela, y así mantener la retención escolar, que ahora se mantiene”, indicó.

También en esta comunidad de tierras áridas, secas, calientes, de caminos pedregosos y con un ambiente de colores grises por la defoliación que sufre el bosque en verano, era normal, hace un tiempo, ver a los niños trabajar en las tomateras que cultivan sus padres en pequeñas parcelas.

“Pero una vez que se inició el proyecto con apoyo del Inprhu, vemos que ha sido de gran importancia para los padres de familia, aunque todavía hay algunos que no quieren aceptar, pero no dejamos de llegar a sus casas para que se motiven”, expuso.

Contó que hace dos años, en su aula tenía chavalos de 14 y de 15 años que le solicitaban dejarlos ir a trabajar, alegando que no tenían zapatos ni ropa. “Venían y se me retiraban, pero yo los buscaba en sus casas, incluso estuve en mis vacaciones atendiéndoles de manera individual. Ahora ya están en 5º grado”, expresó con satisfacción.

Los niños reconocen

“Antes iba a ayudarle a mi papá a sembrar, a amontonar broza, ahora casi no hago nada, solo estudio”, afirmó Anner Ramírez, de 13 años, de la comarca Los Canales, municipio de San Lucas.

“Yo, solo ayudo a mi mamá a lavar trastes, a barrer, a jalar agua, a repartir comida a mis hermanitos, pero no hago cosas pesadas o peligrosas para mi persona”, dijo Vianca Carazo, de 15 años.

Controlan uso de cibercafés

“Hay madres todavía que ponen a las niñas a echar tortillas, en vez de mandarlas a clases. Pero ahora es menos, ya no se ven tantos niños que van a traer agua y leña, con cargas pesadas”, comentó Auxiliadora Hernández, educadora voluntaria.

La ordenanza de San Lucas también incluye prohibiciones muy agudas para los propietarios de cibercafés, a quienes exigen censurar sitios web no aptos para menores de edad, asimismo, no se permite el acceso a hoteles, a cantinas y a otras empresas turísticas. Centros con internet solamente existen dos: uno en la cabecera municipal y otro en el paso fronterizo de El Espino.

“Les hemos pedido que pongan filtro para que los niños no accedan a páginas pornográficas, que destinen dos computadoras para menores y el resto para adultos”, señaló Moreno Díaz.

La norma local, aprobada por consenso por los concejales y por el alcalde, estipula multas que oscilan entre los C$500 y los C$3,000 o el cierre de sus negocios.