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Pablo Mandeville asumió en 2010 el cargo de Coordinador Residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, en Nicaragua.  Nacido en Madrid, pero nacional de Bélgica, su anterior trabajo fue en Uruguay, donde ejerció el mismo cargo que desempeña actualmente.

Es la segunda ocasión en que Mandeville trabaja en Nicaragua, pues entre 1980 y 1982 se desempeñó como Junior Professional Officer en la Unidad de Programas del PNUD. Durante su carrera ha trabajado, además, en Mozambique, Costa Rica y Cuba.

Graduado en Relaciones Internacionales y Administración Pública de la Universidad de Lovaina, Bélgica, concedió entrevista a El Nuevo Diario para hablar sobre el Informe de Desarrollo Humano 2013, titulado “El ascenso del Sur: progreso humano en un mundo diverso”, el cual se presentó la semana pasada.

¿Cuál es su valoración del posicionamiento de Nicaragua en el Informe de Desarrollo Humano 2013?

No ha significado grandes movimientos en el caso de todos los países, pero en el caso de Nicaragua muestra el buen desempeño de la economía en los años más recientes. De acuerdo a la evolución del Índice de Desarrollo Humano en los últimos diez años, Nicaragua crece en promedio 1.14%, superior al resto de países de América Latina que crecen 0.74%.

Hay un crecimiento consistente… ¿Pero en cuáles aspectos Nicaragua ha avanzado y en cuáles se ha quedado rezagada?

Creo que en el componente económico se ha avanzado, aunque quizá no con la intensidad y el ritmo deseado, sobre todo porque sabemos que aunque la economía ha crecido, lamentablemente el sector informal sigue teniendo un peso muy importante.

En el caso de la salud, uno ve cómo ha ido evolucionando la esperanza de vida, la sobrevivencia de la niñez justamente por la reducción de la mortalidad infantil, mientras en educación también. Sin embargo, uno de los problemas es el acceso a la información, porque el Informe Mundial usa datos que pertenecen a informes internacionales, de organismos especializados como Unesco, OPS, el Banco Mundial, y si los flujos de información de los países hacia estos organismos no se dan de manera continua y permanente, obviamente la información que manejan es un poco rezagada.

Por ejemplo, en el caso de la educación, uno ve que desde el año 2010 no hay movimiento, entonces esto es producto de los rezagos. Pero creo que midiéndolo por cobertura el país ha mejorado, aunque aún hay algunas brechas que cubrir. El acceso universal y gratuito a la educación y salud ha sido notable, tenemos grandes avances en los sectores sociales.

Quizá sea un problema general, pero en el caso de Nicaragua es un problema acentuado el acceso a datos y a estadísticas actuales. ¿En qué medida los organismos internacionales y el mismo Gobierno pueden obtener información que les ayuda a tomar decisiones?

El sistema de Naciones Unidas está trabajando, y otros organismos de cooperación quieren apoyar al Gobierno en obtener, efectivamente, estadísticas que les sirvan para la toma de decisión y que estén más actualizadas. Es siempre en todos los países uno de los aspectos más difíciles, porque requiere metodologías, equipos, recursos, es una inversión importante pero indispensable para la toma de decisión, y nosotros reiteramos nuestro compromiso para ayudar en ese aspecto.

El informe también menciona que ningún país ha retrocedido, y uno se llega a cuestionar: ¿vivimos en un mundo mejor, realmente?

Creo que el análisis que se hace es que en el Norte, en general, va mal, y, en el Sur va relativamente bien, y esas percepciones tenemos que verlas en qué están afectando. Lo que uno observa es que el Índice, en general, ha aumentado en casi todos los países y todas las regiones. Sin embargo, el problema que menciona es el tema de la desigualdad.

Esta medición es bastante útil porque está empezando a indicar cuáles son los países que tienen las peores desigualdades. Es ampliamente conocido que América Latina es una de las regiones con esas desigualdades.

Sin embargo, la desigualdad en Nicaragua castigaría, igual a la media de la región, si analizamos los datos del informe. Pero si hiciéramos una medida con los datos actuales, posiblemente esa desigualdad sería menor, porque uno lo que ha observado es que ha habido una mejoría en la distribución del ingreso, porque el Gobierno ha tenido una focalización muy expresa hacia los sectores pobres.

Pero insisto, ¿en qué aspectos Nicaragua se ha estancado o ha retrocedido?

Lo vería más bien en términos de desafíos, porque el país ha avanzado, creo que todo el mundo percibe esos avances. Me da la impresión de que el mayor desafío, no pretendo que todo el mundo comparta esto, pero me parece que viene por la propia vulnerabilidad del país.

Nicaragua está ocupando actualmente el decimoprimer lugar en el índice de riesgos de Naciones Unidas y el cuarto lugar en el índice de riesgos climáticos a largo plazo para los países que resultaron afectados entre 1991 y 2010. Realmente, eso evidencia que Nicaragua es un país altamente vulnerable, por eso me da la impresión de que todo lo que se está haciendo en materia de desarrollo tendría que tomar en cuenta esa vulnerabilidad, de manera que los avances no queden --en algún momento dado-- golpeados.

Por ejemplo, el mismo año, en el 2010, creo que es uno de los pocos países del mundo en donde en un espacio tan compacto ocurrió una sequía prolongada, y en otro momento del año hubo inundaciones muy severas.

Me atrevo a decir que la importancia que Nicaragua le da a las negociaciones del cambio climático muestra que hay alta conciencia y se está trabajando a eso.

Efectivamente, la capacidad de respuesta del Gobierno ha sido muy buena, lo hemos visto con la actividad del Volcán San Cristóbal, con la reubicación de familias ante inundaciones…

Hay un tema de prevención y gestión del riesgo que es fundamental, los países que lo manejan bien logran que no haya pérdidas humanas, que es lo más importante, y las últimas experiencias muestran que se está manejando muy bien ese tema.

Si la vulnerabilidad es el principal problema… ¿qué medidas deben aplicar y qué se está haciendo?

Las políticas que disminuyen la vulnerabilidad son muchas. Creo que todo lo que está haciendo el Gobierno para el cambio climático, como el cambio de la matriz energética, creo que es uno de los países que más ha trabajado en el mundo en la eficiencia energética renovable.

En este momento, más del 40% de la energía producida es con base a renovable, cuando en 2006 era 20% y las metas son llegar al 90% o más. Es un elemento en el cual se destaca Nicaragua a nivel mundial.

Todo esto es un gasto adicional, es una inversión, pero habría que ver --como mencionaba un economista británico--, que un por ciento de inversión puede evitar un gasto de 20% del PIB en remediar daños.

Hace algunos años, 2015 se miraba tan lejano, y ahora está tan cerca, con el tema de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. ¿Cuáles se cumplirán en Nicaragua y cuáles no?

La buena noticia es que se está avanzando, y casi todos los Objetivos se puede visualizar que se cumplirán. En algunos se está visualizando acelerar para cumplirlos, pero también a nivel mundial ya hay conciencia de que eso debe formar parte de la nueva agenda, después de 2015, los que no se logren cumplir.

De acuerdo con datos oficiales e incluso de organismos no oficiales, por ejemplo, en extrema pobreza, parece que va a ser alcanzada la erradicación del hambre. Es muy factible que se cumpla, porque desde el inicio de este Gobierno el tema de la seguridad y soberanía alimentaria es algo que ha trabajado.

La gratuidad de la educación y la salud se ha venido trabajando. Hay desafíos, sin embargo, por ejemplo el tema de los embarazos adolescentes se ha avanzado, pero muy lentamente, o el tema de la mortalidad. Otra cosa que hay que tomar en cuenta es que cuanto más se acerca el indicador a la meta, es más difícil llegar, porque es más costoso poder atender a esas poblaciones donde no han tenido acceso.

El informe indica que ahora somos un país de crecimiento medio bajo. ¿En términos de cooperación seguimos siendo prioridad o esto nos saca de ese escenario?

Lo que está claro es que el país ha estado creciendo en estos últimos años y eso ha contribuido enormemente tanto a aproximarnos a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio como a que disminuya la pobreza. Porque justamente ha crecido, desde 2010 Nicaragua entra a otra categoría que es países de renta media baja, (eso) hace que el acceso a recursos de donaciones es distinto, porque cuando uno cambia de categoría ya no es elegible como antes a las mismas cooperaciones.

Pero es una evolución que ha sido la misma para todos los países, y creo que los países que entran a esa categoría pasan a formar parte de naciones que buscan su financiamiento al desarrollo, principalmente a través de préstamos, y ahí los bancos de desarrollo tienen cada día más importancia.

Entonces, la cooperación tradicional sí ha disminuido, porque el país ya no cumple las condiciones para ser elegible en muchos casos, pero en el nuevo contexto Nicaragua tiene mucho que ofrecer. Es un país cada vez más atractivo para la inversión extranjera. Hay muchas maneras de generar recursos, que ya no es tanto la parte de cooperación…

Tomando un ejemplo sencillo, si Nicaragua es como un niño que acaba de aprender a caminar solo y tambalea, al cambiar la cooperación uno se cuestiona, ¿somos suficientemente fuertes como para caminar solos sin volver a caer?

Ningún país se ha desarrollado con base a la cooperación, todo lo contrario, pues realmente es empoderar al país, desarrollar sus fuerzas productivas, contar con sus propias fuerzas es lo que ayuda.

La cooperación debe poder ayudar a aportar ese plus que el país, digamos, va a requerir, pero el liderazgo del desarrollo lo tiene que ejercer el propio país. Nosotros, realmente, sentimos que hay una gran oportunidad en el momento en que el país puede manejar sus prioridades de desarrollo, la diversidad de instrumentos que tienen a su disposición para lograr el impacto de esos esfuerzos.

Nosotros como Sistemas de Naciones Unidas quisiéramos aportar experticia, mejores prácticas, para que Nicaragua tome sus decisiones con base a ver qué es lo que se ha hecho, qué se ha logrado en otros países. Una cooperación que venía con mucha fuerza desde el lado de la oferta, no es tan útil como la que se genera desde el propio país en sus necesidades.

¿Hay receptividad de parte del Gobierno en ese sentido?

Trabajamos de manera relacionada con las prioridades del Gobierno, dentro de muy poco tiempo estaremos compartiendo el marco de asistencia de las Naciones Unidas 2013-2017, que está alineado con las prioridades del país y que pone a la disposición del Gobierno los recursos de cooperación que podemos aportar y movilizar. Ahí verán que hay una total sintonía.

 

Asistencia alineada a prioridades

Dentro de muy poco tiempo estaremos compartiendo el marco de asistencia de las Naciones Unidas 2013-2017, que está alineado con las prioridades del país