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La crisis económica, que ha afectado a Estados Unidos y a la Eurozona, entre otros, está impactando a los medios de comunicación y, particularmente, a los medios impresos. El 14 de noviembre de 2012, uno de los diarios más venerables de Alemania se declaró en bancarrota, alegando pérdidas masivas y una baja considerable en la circulación. Se trata del Frankfurter Rundschau, que en su momento llegó a ubicarse entre los 10 diarios más vendidos del país.

Werner Eggert, director de la Academia Internacional de Periodismo, Intajour, en Hamburgo Alemania, mencionó que este diario que circuló por primera vez el 1 de agosto de 1945, siempre se vinculó a la izquierda alemana. Incluso durante la Revolución Sandinista, en los años 80, fue uno de los pocos en enviar un corresponsal a Nicaragua.

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En su reciente visita al país, Eggert visitó las instalaciones de El Nuevo Diario y brindó una entrevista sobre el presente, el futuro y los retos del periodismo.

Se habla de crisis de los medios de comunicación… ¿pero qué tan avanzada o profunda es, según su apreciación?

Uno tiene que tener precaución cuando se habla de crisis, porque aún se está haciendo un buen periodismo escrito, en radio, televisión e internet. Pero sobre todo, el asunto (de fondo) es cómo se financia ese buen periodismo. Creo que el problema no es solamente de los periodistas, sino de quienes manejan los medios en términos empresariales. Solo una base sólida de cómo se financia el buen periodismo podrá garantizar su existencia.

En el pasado los lectores han estado dispuestos a pagar o a suscribirse basados en su política editorial y el contenido que producen, creo que nadie estaría dispuesto a pagar o a dejar que exista un medio comprometido con un Gobierno o empresas. Lo que hay que encontrar en el futuro, es cómo hacer un balance de ese modelo, porque la audiencia no estará interesada en pagar por algo que no es independiente.

En la crisis de los medios, los que han salido más afectados son los periódicos y desde hace años se viene poniendo fecha a su fin. ¿Cree que van a desaparecer por completo o habrá alguna solución?

No lo sé, creo que hay diferentes escenarios y factores. Creo que los cambios no serán tan rápidos como inicialmente se pensó, quizás se lleven a cabo en un período más largo, pero además esos cambios serán mucho más profundos de lo que se imaginaba.

Los periódicos van a existir por mucho tiempo más, pero varios irán cerrando porque tendrán más baja circulación, los que sobrevivan van a ir perdiendo lectores hasta un punto que tendrán que cerrar. ¿Cuándo? No lo sé, puede ser en 2015, 2020 o 2060, todo dependerá de la conectividad que tenga el país, el acceso a computadores, eso es distinto en cada país. Incluso la misma televisión tradicional podría desaparecer y tendrán que ser más interactivos con sus audiencias.

Grandes medios como Newsweek cerraron sus ediciones impresas, lo que hace pensar que va a afectar a todos…

Sí, esto afectará a todos los medios a nivel mundial, pero será menos rápido de lo que tememos. Lo que cambiará es cómo se construyen las historias, cómo se distribuyen, cómo interactúan con los medios es lo que va a cambiar, pero también es un proceso difícil de predecir cómo va a ocurrir.

Con jóvenes que leen cada vez menos y tantas fuentes de información… ¿cómo puede hacer el periodismo para sobrevivir y llegar a esos nuevos lectores?

Esa es la pregunta realmente importante que uno debe responderse. Lo primero que hay que reconocer es que los jóvenes no están interesados en pagar por esas noticias que pueden obtener, pero eso no quiere decir que ellos no están interesados en la información. Los jóvenes obtienen noticias por medio de internet y quizás es que están interesados en noticias distintas. Se debe encontrar cómo hacer que ellos paguen por contenidos en la web y saber cuáles son las noticias que ellos sienten que necesitan para entretenerse, para participar en una sociedad democrática.

De repente tiene una visión positiva y no ve un final del periodismo, ¿eso es por qué hay esperanza al final para el periodista?

Sí, la tengo, porque creo que hay una necesidad en sociedades democráticas de que haya personas, en este caso periodistas, que analicen e informen qué está pasando en el mundo. Estoy convencido en que como existe esa necesidad, en algún momento se buscarán nuevas maneras de ver cómo se paga por contenido, porque sin esto las sociedades no funcionan. El periodismo independiente es demasiado importante.

Mercado mundial para medios

Cada vez los medios están dejando de ser locales. Gran cantidad de sus visitas son de personas que viven en el extranjero. El sitio electrónico del diario británico The Guardian, por ejemplo, tiene en Estados Unidos casi la mitad de lectores que en Gran Bretaña. Otros como el diario español El País, recientemente lanzaron una edición especial para América, dado el peso de la región en el total de visitas al sitio web.

 

¿Cobrar por contenido o morir en el intento?

El estudio “El periodista en la encrucijada”, de la Universidad Carlos III, de Madrid, elaborado por María Pilar Diezhandino, señala que el futuro del periodismo pasará necesariamente por un modelo mixto que mezclará la información de pago con la financiación publicitaria.

El estudio, publicado el 18 de marzo de este año, revela que el negocio periodístico será inviable si se sigue manteniendo la práctica de la gratuidad total de acceso a muchos de sus contenidos que ha instaurado internet.

“El buen periodismo prevalecerá cuando resuelva el problema de sus fuentes de ingresos. Los expertos indican que si un ciudadano desea estar realmente informado, debe pagar por ello, ya que los costes de una investigación de calidad no son gratuitos”, menciona el estudio.

Además, indica que la prensa ha perdido una cuota importante de sus ingresos publicitarios que no retornará.

 

Newsweek pasó a ser digital

El semanario Newsweek, un icono de la prensa mundial, publicó el año pasado su último número en papel. La despedida de la revista incluye una portada con una foto en blanco y negro de su vieja sede en Nueva York, con un único titular: #ÚltimoNúmeroImpreso. Usando un símbolo de las redes sociales, la portada del semanario anunciaba que la revista después de 79 años pasó a ser digital.