•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Alba Mara Baldovinos, Orali Flores y Moisés Duarte Membreño, todavía sufren por la pérdida de sus hijos en accidentes automovilísticos, sin embargo, han decidido dedicar sus vidas a la labor de educación y de prevención vial, para evitar que otros padres de familia sufran ese profundo dolor que provoca la ausencia definitiva del ser amado.

Los tres son fundadores y miembros de la organización “Personas Unidas en el Dolor y la Esperanza” (PUDE), que se define como un grupo de ayuda mutua, para compartir la pena de perder a un ser querido en las carreteras. Sin embargo, no les bastó “con reunirse y llorar de manera grupal”, como expresa Baldovinos, quien cinco años atrás perdió a su hijo mayor, Félix Lenin Cerna Baldovinos, en un accidente de tránsito.

“Teníamos que hacer algo más, algo que evite que otros jóvenes mueran en accidentes de tránsito”, agrega Baldovinos, para recordar que así nació la idea de hacer una campaña de prevención de accidentes de tránsito en colegios, universidades y otros ámbitos, coordinada con la Policía Nacional.p>Orali del Carmen Flores Altamirano, fundadora de PUDE, explica que este grupo fue creado por cuatro madres que sufrieron la pérdida de un hijo, tres de ellos en accidentes de tránsito. “Esa causa que nos unía, de perder a nuestros hijos en accidentes de tránsito, estableció un objetivo más dentro de PUDE, entonces surge el objetivo de prevenir los accidentes de tránsito”, relata Flores.

Seis años atrás, su hija Albalicia Duarte Flores murió en un accidente vehicular en la carretera a Masaya. Apenas tenía 23 años.

“…vuelve seguro a casa”

En 2010 crean una campaña de prevención con el lema “Conduce tu vida, vuelve seguro a casa”, pero ante todo, Flores señala que es necesario hacer conciencia nacional de la responsabilidad vial. “Hay que crear conciencia a nivel de la sociedad civil, de que definitivamente los accidentes de tránsito son un flagelo para nuestro país, y ya no digamos para el mundo entero”, enfatiza.

Flores, junto a otros padres y madres de familia, llevaron su experiencia a los colegios, a las universidades --la UNICA, la UAM, la UCA--, y también a las empresas. Asegura que a estas alturas ya han ofrecido al menos 10 charlas por año desde 2010, y también realizaron una marcha en la carretera a Masaya. También reciben apoyo de la Asociación Nicaragüense de Salud Pública.

Para Moisés Duarte Membreño, esposo de Flores, ya no vale preguntarse “el porqué” de la muerte de su hija, sino el “para qué”. “¿Para qué puede servir una cosa trágica que te haya sucedido, y cómo puede beneficiarte a vos como persona y al resto como sociedad?”, se pregunta Duarte Membreño, quien es médico de profesión.

Amar la vida

Desde la pérdida de su hija, Duarte se informa sobre las estadísticas de accidentes de tránsito, tanto que puede asegurar que a nivel mundial la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 35 años está relacionada con este tipo de accidentes. Por ello, esta problemática social está considerada como un asunto de salud pública por la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

Las charlas que imparte ante diversos sectores sociales, se realizan en coordinación con la Policía Nacional, con el objetivo de sensibilizar a los jóvenes sobre los accidentes de tránsito. En ese sentido, el comisionado mayor Roberto González Kraudy, jefe de la Dirección de Tránsito Nacional, ofrece una idea que podría parecer romántica, sin embargo, para él es la clave de la prevención de accidentes: el “amor a la vida” y el “amor al prójimo”.

El comisionado mayor González valora que si los nicaragüenses somos conscientes de estas dos “máximas”, se logrará la responsabilidad y una cultura de respeto a la ley y a la vida, porque considera que actualmente existe “desprecio por la vida”.

González asegura que se está capacitando a más de un millón de estudiantes en los centros de estudios. “Prevención, para que los niños y las niñas en un futuro conozcan las reglas del juego, la Ley de Tránsito, conozcan el semáforo, qué es una señal vertical, qué es una señal horizontal. Que conozcan el alto, que conozcan el lugar seguro, el lugar inseguro, esa es prevención…”, manifestó González.

Tránsito registra 340 muertes

Según datos de la Policía de Tránsito, en los ocho meses que van de 2013, han muerto 340 personas en accidentes tránsito a nivel nacional, 77 menos en comparación con 2012, con respecto al mismo período, cuando murieron 417 ciudadanos.

La mayor parte de estos accidentes vehiculares son en moto. En el transcurso del presente año, un total de 1,019 motociclistas se accidentaron. En cuanto a vehículos, se han registrado colisiones en 357 camionetas; 342 autos; 103 camiones; 71 buses, 36 cabezales y 31 microbuses, entre otros.

Alba Mara Baldovinos ya no puede ver de manera fría esas cifras. A ella le recuerdan el dolor de la pérdida de su hijo Félix. La vida, confía, nunca ha sido ni será igual desde ese día trágico. Sin embargo, ese sufrimiento se transformó en la necesidad de proteger a los demás.

Con el dolor a cuestas, Baldovinos llega a las universidades y a los colegios a ofrecer su testimonio y a prevenir, quizás, otras muertes en las carreteras.