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Las Hamacas Suazo e hijo ya han sido reconocidas por su calidad a nivel nacional e internacional. Y para elevar ese prestigio y el volumen de ventas, han lanzado por el espacio cibernético la página web: www.hamacasramirosuazoehijo.com, donde con solo ingresar y un clic, puede comprar cualquiera de sus diseños desde la comodidad de su hogar.

Elmer Ramiro Suazo Urbina, joven emprendedor, y responsable de exportaciones, de la empresa de carácter familiar, expresó que en la página on-line se pueden apreciar hamacas desde US$17.50 hasta la hamaca king size Hks-30, que cuesta US$121.50.

“Los precios aplican e incluyen el envío solo en Nicaragua, mientras que los precios al exterior desde Nicaragua varían según el destino”, mencionó Elmer Ramiro.

Ventas on-line aún son tímidas en Nicaragua

El joven empresario aseguró que en Nicaragua está un poco tímida la compra en on-line, sin embargo hay propietarios de hoteles que solicitan sus pedidos por esta vía, y está dando buenos resultados.

El entrevistado recalcó que la entrega se efectúa por una empresa de envíos hasta la puerta de su casa. También se envía el pedido en los buses que cubren los departamentos, pero el cliente tiene que ir a retirarlo hasta la terminal, lo que a veces puede resultar tedioso.

La diferencia de las hamacas Ramiro Suazo e hijo, aparte de que es un legado que ha mantenido la familia, es que el negocio se distingue por la calidad, y no por el precio del producto.

“Acá en Masaya hay bastante talleres. Los compradores pueden cotizar precios y se encontrarán con hilos de baja calidad, lo que puede constatarse fácilmente si al acostarse, la hamaca se hunde. Además, que mantenemos siempre los estándares de tamaño”, aseveró el joven.

Las exportaciones a Europa han mejorado, al igual que a Estados Unidos por el Tratado de Libre Comercio, pues las ventas se han ampliado, porque las hamacas están libres de arancel, aseguró.

“Hasta el momento las exportaciones más fuertes han sido a Australia y Estados Unidos, pero en esta temporada los pedidos han bajado debido a la estación climática”, expresó Elmer Ramiro.

Según dijo, la producción anual de su negocio para el mercado nacional anda alrededor de 1,500 hamacas, mientras que las exportaciones rondan por 2,000 hamacas en el período de diciembre a mayo, que es “temporada alta”. Es decir, promedian unas 3,500 hamacas vendidas al año.

“Puedo decir que el nivel de exportación de nuestros productos anda por un poquito arriba del 60% en el extranjero y el resto se queda en el mercado nicaragüense”, aseveró Ramiro.

El negocio forma parte de Pequeñas y Medianas Empresas, Pymes; del Centro de Exportaciones e Inversiones, CEI, y de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, Apen, de los que reciben capacitaciones, encuentros de negocios y participan en ferias nacionales e internacionales.

Dinamia es el éxito

“Un negocio no puede dormirse, debe participar en las ferias de manera dinámica para encontrar clientes potenciales, que a veces andan de visita en el país”, dijo el entrevistado.

En cuanto al Acuerdo de Asociación, AdA, entre la Unión Europea y Centroamérica, que entró en vigencia el pasado 1 de agosto, el responsable de exportaciones aseguró que aprovecharán todos los beneficios que conlleva este acuerdo, como por ejemplo los productos, en este caso las hamacas, que están libres de aranceles.

“También mejoramos, porque nos piden ciertos requisitos que nos ayudan como empresa a estar mejor preparados para competir en este bloque comercial”, manifestó.

Hamacas Ramiro Suazo tiene unos 9 trabajadores en temporada baja, de los cuales tres en el taller ensamblan y arman la hamaca. Fuera del taller laboran otras seis personas, tres que se dedican a hacer el cuerpo de la hamaca y las otras tres hacen el bordado. Sin embargo, en temporada alta el número de trabajadores temporales ronda los 60.

Cabe señalar que tradicionalmente las mujeres eran limitadas a elaborar los bordados, pero ahora incursionan en el ensamble del producto.

Cambio de materiales

Para Oscar Suazo, con el tiempo han mejorado la técnica para elaborar hamacas, porque se comenzó a utilizar la pita, después la cabuya, y luego con manila que era teñida, pero ese tinte no tenía aceptación, porque cuando la persona tenía contacto con el agua y después se acostaba en la hamaca, se dañaba la ropa o le quedaba manchada la piel.

“Ahora trabajamos con algodón 100% y madera certificada, para hacer una hamaca ecológica, y se ha ido mejorando el trabajo, porque hemos recibido nuevas técnicas para los acabados --distintas a las tradicionales--, las manilas de algodón vienen sólidas, es decir no tenemos que usar tintes”, indicó el artesano.

 

¿Cómo se hacen las hamacas?

El proceso inicia con el torcido, luego se hacen los calibres para cada parte de la hamaca, para el brazo, el cuerpo, para el bordado, son distintos grosores; después se da a coser la hamaca, lo que es el cuerpo, una parte la hacen los varones, pero ahora las mujeres elaboran también esa parte de la hamaca; lo tradicional es que las mujeres hagan el bordado y luego vienen al taller y se ensambla.

Las hamacas siempre llevan su etiqueta, eso a nivel internacional está regido: tiene que llevar el nombre de dónde fue hecho el producto.

 

Historia de una pequeña empresa

Fundada por su propietario Ramiro Suazo López, en 1952 como negocio formal comercializaba hamacas en las principales ciudades y hoteles del país.

En los años 70, clientes nacionales y extranjeros visitaban la fábrica a través de los tours que organizaban los hoteles. En esta misma década se dan las primeras exportaciones a EE.UU.

En la década de los 90 siguieron nuevos clientes de países europeos como España, Italia, Finlandia y Alemania, entre otros. En la actualidad se está buscando el mercado suizo, pero son EE.UU. y Puerto Rico los mayores clientes.

 

Asistencia y créditos

Misael López Acuña, técnico facilitador de Corporación Intermunicipal para el Desarrollo Local, Cidel, en el caso del sector hamacas, explicó que hay un programa en el que se les brinda apoyo con capacitaciones, asistencia técnica, participación en ferias, con crédito. Además, hay una caja de ahorro y crédito en formación, donde los artesanos tendrán acceso a crédito.

En general, los artesanos de distintos sectores han sido beneficiados con un programa tecnológico, equipo, infraestructura, zinc, madera y perlines, para mejorar sus talleres.

“Está contemplado un banco de insumos para el sector hamacas, donde se les dotará de materia prima a costo favorable”, dijo el técnico facilitador de Cidel.

Asimismo, existe una base de datos que indica que hay 12 artesanos que elaboran hamacas, pero existen muchos talleres que no están inscritos en la Alcaldía de Masaya.

“Para recibir los beneficios que ofrece Cidel es necesario que los artesanos de este sector estén matriculados en la Alcaldía, deben estar legalmente constituidos”, aseveró López Acuña.