•   México  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La organización Human Rights Watch, HRW, afirmó que el Gobierno de México ignoró el problema de las autodefensas hasta que la crisis en el Estado de Michoacán le forzó a “improvisar” una respuesta, algo que atribuyó a la falta de una política clara de seguridad pública a nivel federal.

“Da la impresión de que el gobierno (mexicano) ha ido aprendiendo en el camino, improvisando sus posiciones frente a un hecho que es de la mayor gravedad”, dijo en una conferencia de prensa el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.

El responsable de la organización argumentó que el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto “ha estado totalmente ausente de este fenómeno” cuando comenzó a brotar en los Estados de Michoacán y Guerrero.

¿Papel positivo?

Aseguró que, en una de sus primeras declaraciones sobre el asunto, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, afirmó que los grupos de autodefensa “podrían cumplir un papel positivo”.

Vivanco opinó que esa “ambigüedad” ha generado “una gran incertidumbre” y lo enmarcó en la falta de “una política clara en materia de seguridad pública” en el Gobierno de Peña Nieto.

Recordó que las autodefensas son “un cáncer que ha padecido Colombia durante varias décadas” y el Gobierno de México “lo está enfrentando simplemente como una crisis” pasajera, lo que puede provocar que el fenómeno prospere “y se genere un Frankenstein que luego ningún gobierno controla”.

 

El caso Naranjo

El director para las Américas de Human Rights Watch, HRW, José Miguel Vivanco consideró “absurdo” que el Partido de la Revolución Democrática, PRD, de México, haya pedido al gobierno mexicano investigar los vínculos entre el exdirector general de la Policía de Colombia, el general Óscar Naranjo, y los grupos de autodefensa que operan en Michoacán.

“Las acusaciones contra el general Naranjo no solo son infundadas, sino al mismo tiempo absurdas, porque él ha advertido del peligro que representan las autodefensas. Las autoridades mexicanas deberían elaborar políticas (contra el fenómeno) y no simplemente buscar un chivo expiatorio”, indicó Vivanco.

HRW presentó en Brasil a través de su director en América, Daniel Wilkinson, el informe anual de esa organización internacional, en un acto en el que la ONG aseguró que “aún” no ve “cambios en la política” contra la violencia en México tras un año de la vuelta del Partido Revolucionario Institucional, PRI, al poder y la “promesa” del presidente, Enrique Peña Nieto, de modificar la estrategia.