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Expertos en seguridad y tráfico de armas de México han denunciado que no ha habido progresos en cuanto al control de armas llegadas desde Estados Unidos y que el tema parece haber desaparecido de la agenda política bilateral.

El académico de la Universidad Iberoamericana, UIA, Pablo Monsalvo denunció que durante el mandato de Felipe Calderón (2006-2012) no se logró “absolutamente nada, no solamente por ignorancia (...), sino por un alto nivel de corrupción” que tampoco fue combatido.

“¿Cómo es posible que Estados Unidos nos meta armas y nosotros, qué estamos haciendo en la frontera para evitar que eso acontezca? Creo que ahí hay una doble penalidad, la de la irresponsabilidad de la ineficacia y la de la corrupción”, alertó Monsalvo.

En una entrevista con Efe, el especialista en seguridad pública considera que la falta de controles efectivos transfronterizos en el trasiego de armas se debe a cuestiones ideológicas y económicas.

En el primer caso “Estados Unidos es un país militarizado” y productor de armamento al que no le interesa frenar una industria que es “uno de los principales sostenes de su economía”.

Además, “es parte de su ideología (...) el hecho de tener libertad como parte de sus derechos fundamentales para poder adquirir libremente armas, y conservarlas y portarlas”.

Monsalvo cree que el asunto será evitado en la cumbre trilateral que se celebrará el próximo 19 de febrero en la ciudad mexicana de Toluca con presencia de los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper.

El origen

El informe “#No+armas #Nomoreguns” elaborado por dos organizaciones civiles, la estadounidense Fellowship of Reconciliation y el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, refleja parte del poco control que existe sobre las armas.
Ambas organizaciones documentaron 2,921 casos de armas que fueron vendidas en Estados Unidos e incautadas en México entre 2006 y 2010.
El estudio detalla que el 50.3% de las armas incautadas fueron vendidas en Texas, un 29.1% en Arizona y un 3% en California, y que los estados mexicanos donde fueron confiscadas fueron Tamaulipas (21.8%), Sonora (17.8%) y Nuevo León (7%), tres de los fronterizos.