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Entusiasta. Innovador. Reportero. Empezó narrando béisbol en unos parlantes del estadio Santa Marta, de Jinotepe, y pronto se convirtió en locutor, luego en reportero y más tarde en exitoso. Su voz trae recuerdos, es la voz de Extravisión y del noticiero Extra, de la afamada Radio Mundial. Sus 73 años han sido intensos. Aquí un repaso.

De pie junto a un parlante, con un micrófono en las manos, Manuel Espinoza Enríquez, estudiante de cuarto año del Instituto Juan José Rodríguez, narra un partido de béisbol. El corredor que está en segunda se abre mucho y el narrador lo dice a gritos, logrando que el pitcher escuche. El corredor es atrapado en viraje entre segunda y tercera. La pifia le cuesta caro, el corredor que fue sorprendido, quien lo había contratado, lo despide de inmediato: “No conviene que estés avisando la jugada”. Y ahí acaba este su primer trabajo como cronista, por el que le pagaban veinte pesos.

Espinoza Enríquez es un chavalo bajito y de lentes que tiene entre sus cualidades una voz prodigiosa. Supo que su voz daba para mucho hace algún tiempo, cuando dejó su natal Jinotega, se trasladó a Managua y un tío suyo, que es coronel de la Guardia Nacional, llegó a la casa con una grabadora. Él pidió ser grabado y al escucharse se emocionó: “¿Esa es mi voz?, ¡pero qué bonita y qué buena la dicción!”.

Es reportero de El Estudiante, el periódico del instituto y tiene un carnet amarillento que lo certifica: “Se le otorga el derecho de ejercer la carrera del periodismo juvenil con todos los privilegios que el Instituto Juan José Rodríguez le concede”. Pronto será contratado en la Radio Cultural Carazo, donde también narrará deportes. Por el momento, es un gran aficionado a la radio.

Su infancia y la radio

En sus recuerdos de infancia, prevalecen las noches en las que pasaba pegado al radio que su papá carga desde que vivían en Guatemala, donde nació y de donde es su madre. En esas noches escuchaba la Deutsche Welle, la BBC, La Voz de los Andes, la Radio Caribe, muchas emisoras cubanas y la TGW, la emisora nacional de Guatemala, con la que su mamá lloraba recordando su tierra.

Manuel recuerda que un día aparecieron las radios de Nicaragua, la Voz de América Central y la Radio Mundial. Aquello fue un gran descubrimiento y él, entonces el pequeño Manuel, se sintió maravillado. Cuando viajó a Managua, a los catorce años, lo primero que hizo fue conocer la acera de la Radio Mundial y después el Estadio Nacional.

Hoy, que acabó su primera incursión como cronista deportivo, sabe que apenas es el inicio. Manuel pronto reporteará profesionalmente en el Noticiero Vespertino, que fundará con Roberto Arévalo en Radio Deportes, luego ingresará en el radioperiódico El Día, más tarde en La Verdad y después en el Noticiero 590. Intentará ingresar a la Escuela de Periodismo y no lo logrará, porque está adscrita a la Embajada de Estados Unidos y cerrará; así que estudiará tres años de economía en la UNAN.

Manuel será un tipo famoso y también muy exitoso. En 1966 fundará y dirigirá junto a Rolando Avendaño Sandino, el Noticiero Extra, que se transmitirá por la afamada Radio Mundial y que cambiará la tónica de informar en radio. Luego ambos crearán el Diario Extra, el Semanario Extra, la Revista Extra y el exitoso Extra Económica. Posteriormente nacerá Extravisión, el primer noticiero televisado con sonido.

Espinoza Enríquez será un gran colaborador del Frente Sandinista durante la insurrección; en el primer gobierno sandinista se convertirá en ministro de Información y Prensa y conocerá setenta países. Se distinguirá como corresponsal de la DPA, de ABC, NBC y CBS de Estados Unidos.

El ocaso, la vejez

De pie junto al tornamesa, Manuel Espinoza Enríquez, el veterano periodista de 73 años, el de la voz inigualable, busca una “pastilla” para que el disco de José José empiece a sonar. La música, que pronto se interrumpirá por un mal contacto que hay detrás del aparato, lo hace sonreír.

Espinoza Enríquez es un hombre serio pero amable. Contó su vida, recordó cuándo conoció a Olympia, su esposa, con quien compartió 48 años y quien falleció el año pasado; y ahora enseña las obras de arte que cuelgan de las paredes de su casa. En el lugar hay también muchas plantas, varias mesas con fotografías. Está la mesa que él denomina la galería de los muertos, donde están los retratos de sus padres y de su esposa; está la de los casamientos, donde se encuentran fotos del matrimonio de sus hijos y de él; está la de los nietos.

Hoy este periodista no busca el éxito ni las ganancias económicas. Dice que vive en permanente búsqueda de Dios y que quisiera dedicarse a predicar puerta por puerta. También quisiera viajar por el mundo.

Su última inversión

Es dueño del canal Extraplus, que se transmite por la televisión por cable. Contrario a los demás proyectos que ha emprendido a lo largo de su vida, con este ha pasado varias dificultades. “Hoy no vivimos una época de las ‘vacas gordas’, pero nuestro proyecto está vivo por la gracia de Dios y cada día tenemos más audiencia”.

“En el aire Extr@plus entendí que fue Dios el autor de toda esa historia y fue así que el perfil del canal, que es informativo, formativo y de recreación, dio espacio para la inserción de programas de carácter cristianos, hasta llegar a ser Extr@plus un canal de bendición”.

Según Espinoza Enríquez, ahora trabaja “no por un canal que me dé triunfos personales, aplausos y dinero, sino por un canal que lleve el mensaje de amor de Jesucristo al pueblo de Nicaragua y pienso que así terminaré este caminar, como dice San Pablo: ‘Haciendo no lo que yo quiero sino lo que Dios quiere’”.

 

“Pienso que como dice San Pablo, terminaré este caminar ‘haciendo no lo que yo quiero sino lo que Dios quiere’”.

 

Perfil

Manuel Espinoza Enríquez

Periodista

Fundador del noticiero radial Extra y de Extravisión.

Fue corresponsal de la DPA, de ABC, NBC y CBS de Estados Unidos.

En 2001 junto a su esposa Olympia, su hijo Néstor y su nuera Karen, pone al aire el Canal EXTR@PLUS.37.

 

“Extravisión llegó a ser importante porque tomó una línea antisomocista. A las 10 de la noche todo el mundo sintonizaba el canal 2”.
Manuel Espinoza.