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Luego de desempeñarse como ingeniero civil, Dionisio Rodríguez consideró que necesitaba estudiar geología. El país necesitaba de geólogos, se dijo entonces, y así fue como en 1990 fundó, con ayuda de la cooperación sueca, el Centro de Investigaciones Geocientíficas (Cigeo), dedicado a la generación de información científica.

Este geólogo ha sido un gran impulsor del estudio de la geología. Dos años le tomó organizar la carrera de Geología que hoy se ofrece en la UNAN-Managua y que cada año egresa a diez profesionales en promedio.

En sus ratos libres aparta un poco al geólogo que lleva dentro y se convierte en fotógrafo. De las aventuras en las que se permite ser sobre todo un fotógrafo, resultó un calendario con imágenes del río San Juan, pero en su próximo proyecto combinará sus dos pasiones: fotografiará la cadena volcánica y sus alrededores.

En esta entrevista, Rodríguez explica la importancia del estudio de la geología y la trascendencia de Nicaragua en este campo. Desde el museo del Centro de Investigaciones Geocientíficas de la Unan-Managua, que cuenta con 16 investigadores, entre geólogos y geofísicos, y luego de explicar detalles de la rica colección de minerales que tienen, responde algunas inquietudes.

¿Por qué es importante que en un país como Nicaragua se estudie geología?

Porque es un país muy rico en recursos naturales y es muy rico también en diversidad de productos que se usan para la vida misma.

Si hablamos de los recursos naturales, está la geotermia, están las posibilidades de encontrar petróleo porque las probabilidades son favorables, están los recursos de agua subterránea, la gran cantidad de ríos que geológicamente tienen su tratamiento especial, y la minería, tanto metálica como no metálica; lo que más se ha explotado es oro y plata.

Los lagos necesitan estudiarse y todos aquellos productos como la grava y la arena, que se usan para la construcción, pero que deben estudiarse desde el punto de vista geológico; dónde se encuentran, qué calidad tienen.

El estudio de la geología en las escuelas es deficiente, ¿cuáles son los grandes desafíos en este sentido?

Yo no diría que es deficiente, sino que es casi nula, porque desafortunadamente todavía no hemos llegado a desarrollar un plan de estudio desde la primaria. Si vamos a otros países, allí hay materias especiales, sobre todo en la secundaria, para estudiar los recursos del país, está la materia de Geología. Hay Facultades de Geología.

En geología hace falta mucho, diría que estamos en una etapa primaria del desarrollo geológico. Solo el Cigeo hace investigación sistemática de geología y de geofísica en el país, y si miramos, hacen falta muchos geólogos.

Actualmente deben de haber alrededor de 80, 90 geólogos, el sector minero es el que está absorbiendo más, el gobierno los ha empleado en el Sinapred, en el Ineter. Las otras instituciones, las privadas, ONG y las municipalidades están descubiertas. Hace falta una mayor conciencia de la importancia que tiene la geología para el desarrollo económico del país, no solo para el desarrollo del conocimiento.

Para un geólogo, ¿Nicaragua es un país atractivo?

Tenemos la ventaja de que Nicaragua ha sido el mayor productor de minería de oro y de plata. Tenemos las facilidades geotérmicas que no han sido desarrolladas del todo, solo hay una empresa trabajando en eso.

Científicamente hablando, Nicaragua ocupa una posición privilegiada porque somos el punto de unión entre la formación del istmo centroamericano del norte, entre Nicaragua y Guatemala.

En el comienzo del Terciario no existía Centroamérica, después se formó la parte norte, desde Nicaragua hasta Guatemala y luego, en otro proceso, se formó la parte sur, de Nicaragua y Costa Rica, y se unió. Esa unión, el basamento, se encuentra en el sur de Nicaragua, pero hace falta ubicarla. Decimos que se encuentra en el sur por las rocas que afloran, que son diferentes.

¿Qué tanto se ha avanzado en la realización de estudios que revelen la vulnerabilidad del país?

Hace falta bastante, aunque se ha avanzado con el Sinapred. Nosotros hemos avanzado académicamente, tenemos una maestría que es la única a nivel centroamericano, que es la de Evaluación de Riesgos a Desastres, y tenemos estudiantes de El Salvador, de Honduras y de Panamá. Estamos formando especialistas a ese nivel, afortunadamente todos los egresados están trabajando en la región, porque hay una gran escasez.

¿Se tiene identificadas con detalles las zonas vulnerables?

Se necesita cartografiar el territorio de riesgo, es un poco complejo porque hay que ver el riesgo desde varios ángulos, hay que hacer la cartografía básica, es el primer paso.

Nosotros hemos venido aportando, pero no hay un programa especial para eso. Se requiere especializar a más gente a nivel científico, de maestría, de doctorado en las diferentes áreas de riesgo a desastres, se requiere más investigación en aquellas áreas que sabemos que están proclives a los desastres, por ejemplo los volcanes, la sismicidad principalmente en el Pacífico, las inundaciones que todos los años nos provocan problemas principalmente en el Atlántico, los deslizamientos, que tienen dos componentes principales de activación, uno la sismicidad y, dos, las intensas lluvias; los huracanes y otros fenómenos hidro-meteorológicos.

Hay que desarrollar un programa de tal forma que se vaya especializando en diferentes temas y para eso necesitan especialistas. Creo que en Centroamérica, Nicaragua es de los que más ha avanzado.

¿Qué investigaciones están llevando a cabo en el Cigeo?

Tenemos varios proyectos, uno en Managua sobre la sismicidad, estamos trabajando en todo, pero estamos concentrados en la falla del aeropuerto…

¿Qué tan demandada es la carrera de Geología?

Hay un cupo de 50 que se llena, hay más divulgación, y por los desastres está llamando más la atención.

El emprendedor

Dionisio Rodríguez

Geólogo, ingeniero civil,

Fundador del IGG-CIGEO

Fue jefe de perforación en el Campo Geotérmico Momotombo del INE y director de Investigaciones Minera Inmine/Servicio Geológico Sueco. En 1990 fundó el Centro de Investigaciones Geocientíficas en la UNAN-Managua e impulsó la creación de la carrera de Geología en esa misma universidad. Fundó la Maestría Centroamericana en Evaluación de Riesgos y Reducción de Desastres, en la UNAN-Managua.