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Sus inversiones imprudentes ayudaron a inflar la burbuja inmobiliaria. Su colapso en 2008 desencadenó una absorción gubernamental y un rescate costoso. A muchas personas les gustaría ver la abolición de Fannie Mae y Freddie Mac, los gigantes hipotecarios gemelos de Estados Unidos.

En vez de ello, sin embargo, su nuevo regulador quiere que las dos firmas, que garantizan 55 por ciento de las nuevas hipotecas estadounidenses, promuevan un crédito fácil, de nuevo.

Mel Watt, anteriormente congresista demócrata, asumió como jefe de la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda (FHFA, por su sigla en inglés) este año. Reemplazó a Ed DeMarco, que se había enfocado en reducir a los gemelos y recuperar el dinero del rescate. El 13 de mayo, Watt indicó un rompimiento con todo eso.

Préstamos

El tamaño máximo de un préstamo respaldado por Fannie o Freddie, en vez de reducirse, seguirá siendo igual: 417,000 dólares en la mayoría de las áreas y 625,250 dólares donde la vivienda es más costosa. Las comisiones que los gemelos cobran para garantizar los préstamos, en vez de aumentar, por ahora permanecerán iguales.

Lo más importante es que Watt puso en claro y estrechó las condiciones bajo las cuales los bancos que vendieron a Fannie y Freddie hipotecas insolventes se verían forzados a comprarlas de nuevo. DeMarco había buscado incesantemente esas “recolocaciones”, asustando a los bancos al grado en que negaban crédito a todos salvo los deudores mejor calificados.

Modesto estímulo

“No creo que sea el papel de la FHFA contraer la huella de Fannie y Mae”, dijo Watt.

Juntas, estas medidas ofrecen un modesto estímulo a las ventas y construcción de casas.

Mientras estuvo en el Congreso, Watt presionó a Fannie y Freddie para que canalizaran más crédito a familias relativamente pobres, una política bien intencionada que no terminó bien para esas familias. Ahora ha dado a los gemelos, y a su misión de impulsar la propiedad de vivienda, un nuevo aliciente.

No obstante, no los restablecerá a su poderío anterior. Aún quiere que el capital privado reemplace al público en el mercado hipotecario, y ha dicho a los gemelos que aceleren la transferencia de riesgo de incumplimiento a los inversionistas privados. Ha declinado cancelar hipotecas para evitar juicios de ejecución, o ampliar un programa para reducir las tasas hipotecarias de algunos deudores. Insistió en que permanecería fuera del debate en torno al destino final de los gemelos, lo cual corresponde al presidente Barack Obama y el Congreso.

Seguirán viviendo

Obama y los congresistas republicanos coinciden en que los gemelos deberían ser cerrados, pero difieren en cuanto a qué los reemplazaría. Un proyecto de ley del Senado permitiría a inversionistas privados soportar la mayor parte del riesgo de incumplimiento, pero también crearía un nuevo garante federal de último recurso. Eso no emociona a los liberales, que quieren más vivienda de bajo costo, ni a los conservadores, que odian los apoyos federales. Así que Fannie y Freddie seguirán viviendo, al menos por ahora.

 

Un hispano nominado como secretario de Vivienda en EE.UU.

EN ASCENSO. El presidente de EE.UU., Barack Obama, nominó al alcalde hispano Julián Castro como próximo secretario de Vivienda y Desarrollo Urbanístico del país, un cargo que proporciona una plataforma nacional a una de las figuras emergentes del Partido Demócrata.

En una ceremonia en la Casa Blanca, Obama destacó los logros del alcalde de San Antonio (Texas), que de ser confirmado por el Senado se convertirá a sus 39 años en el miembro más joven de su gabinete. Castro despertó comparaciones con el propio mandatario durante su discurso en la Convención Demócrata de 2012.

Sueño americano

“Julián ha vivido el sueño americano”, resumió Obama en español. “Y es precisamente porque ha vivido el sueño americano por lo que trabajará sin parar para asegurarse de que más gente pueda recorrer ese mismo camino y hacer realidad sus propios sueños”, agregó.

Obama recordó que la abuela de Castro, nacida en México, trabajó en Estados Unidos “como empleada doméstica, como cocinera, como niñera, lo que tuviera que hacer para mantener un techo sobre la cabeza de su familia”.