Jorge Eduardo Arellano
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Cuatro horas antes de lo que establece la Ley Electoral, ya habían cerrado la primera Junta Receptora de Votos, JRV, en Villa Reconciliación. Le siguió el centro de votación de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli, cuando faltaban ya dos horas para el cierre oficial. Paralelamente, decenas de centros --hasta llegar a representar el 38 por ciento de las JRV-- hicieron lo mismo. Además, conoceremos, mes y seis días después, los resultados que el CSE esconde en cada uno de los distritos de Managua, con lo que el PLC gana ampliamente la alcaldía de la capital.

Los conflictos en Villa Reconciliación constituyeron la punta del “iceberg” de una serie de sucesos extraordinarios ocurridos la tarde del nueve de noviembre en Managua, en ocasión de las elecciones municipales. En el Recinto Universitario “Pedro Aráuz Palacios”, Rupap, sucedió lo mismo. Esta vez, con mayor arrogancia, los miembros de mesa aseguraban que no abrirían la JRV y se disponían a contar. Algunas mesas habían cerrado antes de la una de la tarde cuando aún había votantes.


CPC secuestraron las actas
En ese espacioso centro había por lo menos 300 personas que intentaban votar, tras dos largas horas de forcejeo. Las energías claudicaron, y una especie de ejército de miembros de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, irrumpió en los recintos, formando largas cadenas humanas y secuestrando las urnas. La fuerza con la que salían podía embestir a quien se opusiera: dejaron las sillas volteadas y los recintos de clase en pampas, no pegaron resultados y arrancaron los códigos de Juntas Receptoras de Votos.


Ley Electoral enterrada
En el piso sólo quedó la humedad del sudor de quienes protestaban por el cierre temprano de las urnas. La Ley Electoral no corrió con mejor suerte, pues fue enterrada por la violación de los artículos 113 y 114, que establecen que las JRV se cierran hasta las seis de la tarde o cuando no haya votantes haciendo fila, y la prohibición de sacar material electoral antes de la hora ya establecida.

Aunque los medios informaron de escenas similares en el centro de votación de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli, en el Barrio Nejapa y en el Instituto “Modesto Armijo”, la situación en realidad se extendió al 38 por ciento de las Juntas Receptoras de Votos, donde, a las siete de la noche ya había resultados listos, y en el 6 por ciento de las JRV, antes de las cinco de la tarde. Así lo reflejan 587 de las 644 actas de escrutinio que el Consejo Supremo Electoral, CSE, un mes y cinco días después de las elecciones, no ha querido publicar.


Resultados fueron fabricados en las JRV
En algunas actas se refleja que los resultados estaban listos a las tres y a las cuatro de la tarde, cuando en la misma acta se detalla que faltaban más de 150 votantes, lo que indica que ese porcentaje de JRV fue cerrado ilegalmente.

De acuerdo con Kitty Monterrey, encargada del tendido electoral del PLC en Managua, el escrutinio de una Junta promedio se realiza en una hora si no hay recursos o discusiones que las retrasen, de lo contrario, se extiende hasta dos o tres horas, lo que vuelve anormal al conteo.


Escrutinio fugaz
Lo curioso de las JRV que tenían el escrutinio a las siete de la noche, es que cerraron media hora, quince o diez minutos antes de las siete de la noche, lo que significa que en tan poco tiempo difícilmente se haría el conteo, por lo que se supone que las JRV fueron cerradas antes de la seis de la tarde para tener resultados tan temprano.

De ese 38 por ciento, un buen porcentaje tenía resultados a las 6:15 ó 6:30 de la tarde, sin que fuesen Juntas pequeñas, es decir, con una cantidad muy pequeña de votantes.

Esta situación se vivió en la JRV 4440, ubicada en las instalaciones de la Asociación Boy Scouts de Nicaragua, en residencial El Dorado, del Distrito Cinco, que terminó el conteo a las 6:35 de la tarde, aunque era una Junta de 400 votantes.


Las cifras
De las otras 57 actas de diferencia --entre las que no se publicaron y las que EL NUEVO DIARIO tiene, en al menos una copia-- sólo el Poder Electoral por Ley, debe saber qué pasó con ellas y cuáles fueron los resultados. En un 22 por ciento adicional, es decir, en 126 actas, no se detalla la hora en que terminó el escrutinio de los votos, lo que sumado a las 226 actas tempraneras, arrojaría un 60 por ciento de las actas de las cuales el Consejo no dio cuenta, y en las que hubo anomalías.

Un ejemplo es la Junta Receptora de Votos ubicada en el Instituto Nacional “Half Hooker”, en el barrio La Primavera, del Distrito VI, donde el escrutinio terminó a las 5:45 de la tarde, según lo refleja el acta de esa JRV, número 4600. Ahí votaron sólo 224 personas de las 400 que forman el padrón, por lo que no existe justificación para haberla cerrado temprano. Los resultados fueron 119 votos para el PLC y 90 para el FSLN. Esta junta no cuenta para el CSE.


Escogencia de actas y desfachatez en resultados
En el centro de votación número 602, hay seis JRV, las cinco restantes fueron contabilizadas por el Poder Electoral; en ellas el FSLN gana cuatro y el PLC una. Tal escogencia no es aislada, lo mismo sucede con todas las actas que no ha publicado el CSE.

El candidato del PLC, Eduardo Montealegre Rivas, señaló la madrugada del 10 de noviembre que las actas donde el PLC ganaba no habían sido procesadas por el CSE, por lo que daba resultados de las actas donde ganaba el FSLN.

La certeza o falsedad del señalamiento del candidato liberal es fácilmente verificable, pues con el escrutinio hecho por EL NUEVO DIARIO con la copia certificada de 587 actas, es posible determinar quién ganó en determinado Centro o JRV, y si efectivamente el CSE sólo publicó los resultados de actas donde el FSLN ganó.

En el caso del Centro de Votación 689, ubicado en el Instituto “Modesto Armijo”, en la Colonia Unidad de Propósitos, del Distrito VI hay 14 JRV, de ellas sólo tres fueron publicadas, en dos gana el PLC con una mínima ventaja, y en la otra el FSLN gana con 22 votos de diferencia. En las 11 no publicadas, el PLC obtuvo una mayoría de 1,439 votos a 885 del FSLN.

Otro ejemplo es el del Colegio Hispano-Nicaragüense, donde se ubican cuatro JRV, y sólo una procesó el CSE. En la contabilizada oficialmente, el FSLN obtiene 20 votos y el PLC 8, en las tres restantes, el PLC obtuvo 484 y el FSLN 164, es decir, una diferencia de 300 que no contabilizó el Poder Electoral. En la JRV 9148 de este mismo centro, la ventaja fue tan amplia que el PLC obtuvo 191 votos a 48 del FSLN.


Robaron lógica a la matemática
Este hallazgo significa que el 69 por ciento que publicó el CSE no representó una tendencia de los votos que ya estaban escrutados, pues se separó del procesamiento de datos las JRV donde el PLC obtenía ventaja, por consiguiente, el 31 por ciento restante no tendrá la tendencia de los votos que el CSE dio a conocer, sino muy favorables al PLC, pues con base en ese parámetro es que no fueron procesadas.


La última vez que vimos la WEB del CSE
La comparación que se hace en este trabajo con los datos del CSE, se refieren al 69 por ciento publicado, que luego retiró de su página Web sin dar a conocer el restante 31 por ciento. Los datos Junta por Junta fueron vistos por última vez en la Web del CSE hasta el 14 de noviembre.

Luego ofreció los resultados finales sin detallar resoluciones a impugnaciones y sin dar el resultado por JRV. El CSE dio como ganador al FSLN con más de 220 mil votos frente a 198 mil del PLC.


Lo que no se contó por distritos
De las 587 actas que tiene El Nuevo Diario, la mayoría están ubicadas en el Distrito V, donde tradicionalmente gana el PLC, en este distrito no contaron 151 JRV; en el distrito VI, 118; en el distrito IV, 120; en el distrito III, 115, y en el distrito II, 82.

La suma de votos en estos distritos fue de 132 mil 14, de los que el PLC obtuvo 73 mil 913, para el 55.9 por ciento; el FSLN, 48 mil 728, para el 36.87 por ciento; el PRN 460, para el 0.34 por ciento; la ALN, un mil 217, para el 0.92 por ciento, y Alternativa por el Cambio, AC, 725 para el 0.54 por ciento. Los votos nulos fueron 7,098, para el 5.37 por ciento.

Con estos datos, sumados a los proporcionados por el CSE con el 69 por ciento escrutado, el PLC debió ganar con 210 mil 99 votos, y el FSLN obtendría 199 mil 114. La ventaja entre un partido y otro sería de 10 mil 985, lo que significa que para revertir un resultado como éste, el FSLN debió ganar las 57 JRV de las que no se tiene noticia, 400 votos a cero.


Espera mañana:
* 23 JRV con resultados a la inversa
* Número de JRV donde el PRN, ALN y AC obtuvieron cero votos
* Resultados de JRV secuestradas en el Rupap
* Grandes centros de votación que no entraron al conteo
* Incongruencia de los resultados con los votos emitidos