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  • Redacción web

¿Cuántas veces has estado en la sala de un teatro y no te has dado cuenta de que a uno de los personajes se le olvidó el libreto? o ¿cuántas caídas has visto durante una presentación teatral sin saber que nunca formaron parte del guion de la obra? Seguramente en muchas ocasiones.

“A los actores y actrices a veces se les olvida el libreto”, afirma el sub-director general del Teatro Nacional Rubén Darío, Salvador Espinoza Moncada, quien recuerda que “aquí hay una artista a la que constantemente se le olvidan los diálogos, y para que la gente no se dé cuenta se deja caer al suelo y se hace la desmayada, a esa hora los que estamos en escena la recogemos y pedimos que se cierre el telón”, cuenta antes de soltar una carcajada.

Asimismo, narra que en una presentación teatral para niños, uno de los actores, que hacía el papel de un capitán, tenía que estar encerrado en un baúl desde antes que comenzara la función. El problema era que el hombre se había embriagado la noche anterior. “La goma y el calor del encierro lo estaban ahogando. Él cuenta que quería salirse, pero no lo hizo, y salió hasta que terminó de hacer su papel”.

Alfonso Pasquier, técnico en iluminación del TNRD, recuerda que durante una escena, uno de los focos estalló y los vidrios calientes le cayeron a quien estaba actuando en ese momento. El público creyó que era parte de la obra, y el personaje no tuvo más opción que seguir en su actuación como que si lo ocurrido formaba parte del libreto.

Por su parte, Augusto Ramón Juárez, responsable de la tramoya en el TNRD, narra que durante la presentación de la obra "Peter Pan" tuvieron que hacer un ajuste de última hora, pero este salió mal, pues el personaje principal en lugar de volar y caer en un barco, “voló bien, pero chocó con el barco. El muchacho se levantó y siguió actuando, nadie se dio cuenta de que algo había salido mal”.

En los escenarios del teatro no solo los actores y actrices se han caído, pues los bailarines y los que participan en las pasarelas también lo han hecho. Por ejemplo, según Gustavo Flores, miembro del departamento de tramoya, una muchacha que estaba ensayando para una pasarela no se percató de que había llegado al borde del escenario y fue a caer hasta la platea.

Con relación a los bailarines es común que se les olvide ponerse los calcetines. Asimismo hay quienes por la prisa se ponen zapatos de distintos colores.

La actualidad del teatro nica

Hace algunos años hubo un “adormecimiento” del teatro en Nicaragua, sin embargo, actualmente hay un movimiento renovado de artistas jóvenes. “La juventud nicaragüense está apasionada por el teatro”, afirma Espinoza Moncada.

Ese apasionamiento garantiza que mientras haya jóvenes artistas habrá teatro. Por esto, por ser hoy el Día mundial del teatro, por las historias que este cuenta, los temas sociales que critica y las emociones que despierta, ¡Viva el teatro, hoy, mañana y siempre!