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Es el único nicaragüense que conversó con Barack Obama en plena fiebre electoral, también es de los pocos alcaldes con gran popularidad, y muchos ya lo ven en la antesala de un nuevo episodio en su vida: podría, cómodamente, aspirar a los comicios generales de 2011.

Este personaje es Dionisio Marenco, quien todavía sufre los efectos físicos en su oído izquierdo debido a una vapuleada que le pegó la guardia somocista en el Estadio Nacional, el 28 de octubre de 1967.

Nació en Granada, el 17 de septiembre de 1946. Durante su primer año en la UCA, el Centro Estudiantil Universitario (Ceuca), que presidía Róger Vélez, convocó a una huelga reclamando los cadáveres de los guerrilleros muertos en Bocay. “Es la primera vez que tengo memoria de participación en una actividad política”.

En 1965 lo eligieron Secretario General del Ceuca, mientras Casimiro Sotelo resultó presidente. Este cargo acercó a Marenco al movimiento revolucionario. En ese tiempo los movimientos estudiantiles universitarios eran dos, el FER (Frente Estudiantil Revolucionario) y el Frente Estudiantil Demócrata Cristiano.

Ese año expulsaron de la universidad a Casimiro Sotelo, lo que provocó una enorme huelga estudiantil. Ésa fue la primera vez que se produjo una protesta de esa naturaleza en la UCA. Después, Nicho era candidato por los dos frentes estudiantiles, y salió electo Presidente en 1966. Ese año, en octubre, “nos metemos al estadio a desplegar la manta: Basta ya, no más Somoza”.

Laberintitis provocada por un guardia
Nicho padece de dolores en el oído izquierdo, debido a la vapuleada que la guardia le pegó hace 41 años, porque le quebraron el hueso maxilar superior y le afectó el oído interno, lo que se llama laberinto. También le fracturaron las dos manos y lo echaron preso, junto a Casimiro Sotelo, Ernesto Leal, Federico Cerna, José Luis Medal, Bismarck Fernández, María Teresa García y otros.

Cayeron presos a las siete de la noche del 28 de octubre del 67, y “como a las 10 de la noche llegaron a vernos en el Hormiguero, Danilo Aguirre, Eddy Küll y otro, y también los echan presos”. Asimismo, el padre de Nicho y uno de sus hermanos llegaron a verlo, y también los pusieron tras las rejas.

Después de esa acción, como venía la campaña electoral en 1967, la “Unión Nacional Opositora, que la formamos nosotros –junto con Casimiro Sotelo-, convocó a los conservadores, a los socialistas, liberales independientes, los de Movilización Republicana y el partido del doctor Alejandro Pérez Arévalo”. Así se formó la UNO, llevando a Fernando Agüero como candidato.

Nicho también participó en la formación de los Comités Ciudadanos de Vigilancia y Defensa del Sufragio, mismos que tuvieron su máxima expresión en las protestas que se realizaron en la Avenida Roosevelt, donde fue uno de los organizadores. Ahí la guardia cometió otra masacre, lo que obligó a Marenco a esconderse por dos meses.

Al siguiente año Nicho terminó su carrera y después tuvo un período vacío de política hasta 1973, año en que se integró al FSLN cuando estaba viviendo en Chinandega. “De ahí en adelante trabajé con el FSLN hasta el triunfo de la revolución”, lo cual incluyó ser parte de la organización del asalto al Palacio Nacional en 1978.

¿Quién lo contactó con el FSLN?
Róger Deshon lo reclutó para el FSLN, aunque antes había trabajado en la universidad con Casimiro Sotelo, Julio Buitrago y David Tejada.

Nicho estuvo legal hasta 1978, “porque estaba incorporado en todas las “chochadas” que pasaron en Nicaragua y la división del FSLN “me agarra viniéndome de Chinandega y tengo la suerte que no estoy en medio del pleito sandinista que ocurrió después del asalto la casa de Chema Castillo (27 de diciembre de 1974)”.

Anécdotas sobre esas luchas internas
“Cuando estábamos planeando el asalto al Palacio Nacional le envié unos anteojos a Juan José Úbeda a la cárcel y él me envió una notita donde me dice: “tené cuidado, supimos que andás con unas compañías que no son convenientes”. Eran los terceristas “con los que estábamos preparando el asalto al Palacio”.

El asalto al Palacio lo iban a hacer las tres tendencias, pero como cada facción se le quería ir arriba a la otra, “la hicimos nosotros los terceristas”. Después el FSLN lanzó ese año varios ataques al interior del país y como se “había dado mucho color”, su responsable, Joaquín Cuadra, le ordenó salir del país.

Se dirigió a Cuba a pasar un entrenamiento militar y regresó a Costa Rica el 31 de diciembre de 1978, donde se quedó haciendo trabajos con el FSLN, constituyéndose en uno de los fundadores de la clandestina Radio Sandino.

Nicho también tuvo una participación en negociaciones que se hicieron con la Guardia Nacional –días antes del derrocamiento de Somoza- y al triunfar la revolución llegó a ser ministro de Transporte y Obras Públicas, después pasó a Comercio Interior, donde “me volé los cinco años más peludos de mi vida”.

También fue ministro-asesor de Ortega hasta terminar --en la década de los 80-- como jefe del Departamento de Agitación y Propaganda del FSLN (DAP). De 1990 a 2005 le tocó montar el Canal 4, y de ahí para acá “estoy en la Alcaldía”.

Su participación en el pacto Antesala:
Dionisio Marenco conocía al secretario privado de Alemán, Alfredo Fernández, al que había conocido en Miami cuando estaba en el exilio.

El pretexto: Cuando se producen los primeros choques en el gobierno de Alemán y aparecen los tranques en la calle, se lleva a cabo un encuentro entre Alemán como gobierno y Ortega como FSLN y “a mí me toca elaborar la agenda de ese encuentro que llevó a la formación de varias mesas sobre temas diferentes”.

Los actores: Así quedan como canales de comunicación entre las dos partes, Nicho y Fernández, y por otro lado Humberto Ortega tenía un canal de comunicación con Jaime Morales Carazo, que le venía desde las negociaciones de Sapoá. Cuando la comunicación entre Humberto y el ahora vicepresidente de la República había avanzado, “Daniel me mete a mí a la comisión de diálogo y Alemán incorpora a Alfredo Fernández”.

“Ahí hay una pequeña discrepancia en lo que dice Jaime Morales en su libro (“Negociación, Estrategia + Propaganda”), porque la fase donde éramos cuatro personas, él no la menciona. Él se refiere a cuando estamos en la fase en que se retira Humberto Ortega y sólo quedan Alemán y Jaime Morales; Daniel y yo, más Alfredo Fernández”.

La repartición: Esas conversaciones se produjeron durante cinco meses. “Esto Jaime Morales lo tiene registrado en unas pequeñas tarjetas de apuntes. “A nosotros nos interesaba tener presencia en los poderes del Estado porque estábamos en cero y le decía a Ortega, mirá, en un Consejo Electoral sin un sandinista estamos muertos, nos pisan por los cuatro costados y ni vayamos a una elección porque somos hombre al agua”.

El camino al poder: Cuando se llegó a lo electoral, “vino lo de la segunda vuelta que nosotros queríamos que se eliminara, porque obviamente sabíamos que poder sobrepasar el 50% y ganar en primera vuelta era muy difícil por la correlación política de Nicaragua de aquel momento y de hoy…”.

“Ellos (Alemán) comenzaron a bajar hasta el 40% por ciento, llegando al 35 %, con cinco de margen, y ahí tenemos otra diferencia con Jaime, porque Morales Carazo dice que no fue él quien propuso eso, pero yo digo que él fue quien lo propuso, porque los dos hacíamos el trabajo, pues Arnoldo y Daniel llegaban a ver lo que ya nosotros habíamos cocinado”, dice Nicho.

El pacto “benefició al FSLN, porque le permitió retomar fuerza y lo llevó al gobierno y si hay situaciones en que en el Estado actual se esté abusando, es otra cosa, es algo que puede pasar con pacto y sin pacto”.

Bloqueo a Nicho por gente de su partido
Hace más de un año Nicho comenzó a enfrentar una embestida que surge de la primera dama, Rosario Murillo, y que rebasó el vaso de agua cuando se elige al actual vicealcalde, Neri Leiva Orochena. Dice que Murillo cometió muchas arbitrariedades “por lo que me parece que también le ha hecho mucho daño a la organización, porque creo que merezco respeto porque no soy ningún pendejo que vino ayer al FSLN”.

“Yo no pedía venir aquí de Alcalde, me puso el FSLN, vine por una instrucción política y si estoy trabajando bien, pues lo menos que creo que debería ocurrir en cualquier organización normal, es que te deben preguntar ¿mirá, quién creés vos que puede ser el próximo que viene? como jefe de la gobernatura municipal. Lo que hicieron fue enviarle al entonces Secretario Político de Managua, Elías Chévez para darle a conocer que la primera dama quería a Edgardo Cuarezma como vicealcalde.

“No me considero estúpido”
Advirtió que en su partido hay un error de conducción y si “eso no lo corrigen, el FSLN se va a deteriorar, porque toda esta cosa de la política va en relación a tu convicción y voluntad, y una cosa es ser disciplinado y otra estúpido. Yo no me considero imbécil y si para ser disciplinado hay que ser estúpido, hasta ahí nomás llegamos”.

Criticó la adulación en el Gobierno, lo que a su juicio es un espejismo y quizás muchos lo hacen por conservar su puesto de trabajo y otros por conseguir una “pendejada”, y recordó que a Somoza una semana antes del 19 de julio de 1979 los serviles de la época le hicieron una concentración donde le decían “No te vas, te quedás”, ahí por el Intercontinental, y una semana después el hombre salió como perro”.

Dijo que es lógico lo que dicen algunos de que tiene agallas para convertirse en un potencial candidato presidencial, “pero en lo personal no tengo ningún interés en eso; si la organización requiere mis servicios, yo estoy disponible, no tengo interés en ningún cargo”.

Reveló que tiene ofertas de trabajo, pero “lamentablemente todas en el extranjero, con compañías muy fuertes de construcción, pero como hay una recesión mundial, me imagino que se va a deprimir la construcción, excepto un área que es la de infraestructura”.

Nicho vive todavía la mística sandinista de Jorge Navarro: “No hay una sola persona que diga que Marenco le pidió una comisión para tal cosa o se hizo tal trabajo en su casa o se robó un teléfono”.

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