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Como ríos humanos, miles de católicos procedentes de los cuatro puntos cardinales de la capital y otras ciudades del país confluyeron este martes en la Catedral de Managua para honrar la reliquia de San Juan Pablo II, que recorre el mundo y estará hasta el jueves en el país.

Desde muy temprano, las campanas de la Catedral Metropolitana repicaron en señal de fiesta por la presencia de una gota de sangre del Santo, que en vida visitó dos veces Nicaragua.

La reliquia, que hoy será expuesta en León y mañana en Matagalpa, fue puesta sobre una mesa cubierta con un mantel rojo púrpura con la leyenda en latín “Totus tous”; que quiere decir “Todo tuyo”, frase con que San Juan Pablo II inauguró su pontificado en 1978.

La educación se degrada cuando se convierte en mera instrucción. Porque la simple acumulación… de técnicas, métodos e información no pueden satisfacer el hambre y sed de verdad del hombre”. Juan Pablo II, en su primera visita a Nicaragua en marzo de 1983.

JÚBILO Y DEVOCIÓN

Para el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, la presencia de la sagrada reliquia de San Juan Pablo II es una experiencia singular de comunión con ese Santo tan querido por la Iglesia católica nicaragüense.

Monseñor Báez señaló que los santos son aquellos hombres y mujeres que, como San Juan Pablo II, han seguido a Jesús sin desfallecer, viviendo a plenitud el evangelio, y ellos “nos ayudan a que nosotros también podamos hacer lo mismo”.

“El sentido más hondo que debemos de dar a la veneración de las reliquias de San Juan Pablo II es ante todo una experiencia de oración, es decir, un misterio de fe amorosa que nos introduce en el misterio de Dios y nos hace sentir inundados de su misericordia y ternura”, explicó el obispo.

Según monseñor Ismael Serrano, la presencia de miles de católicos venerando la reliquia patentiza el amor de los católicos con San Juan Pablo II, fallecido en abril de 2005 y canonizado en 2014.

“Este es un momento para recordar el magisterio de San Juan Pablo II. Es como encontrarnos nuevamente con Su Santidad”, manifestó el religioso visiblemente emocionado.

NO HUBO BARRERAS

Para el padre Boanerges Carballo, vicario episcopal de la Arquidiócesis de Managua y quien presidió una de las tres misas celebradas ayer en la Catedral de Managua, la presencia de la reliquia “es un encuentro con Cristo y con el Santo que lo sigue”.

Encarnando la frase de “Donde hay amor no existe sacrificio y si hay sacrificio se convierte en amor”, del apóstol Pablo, Rosa Ríos Narváez llegó a la Catedral en su silla de ruedas, radiante de felicidad para apreciar la reliquia del recordado pontífice.

“Este es un acontecimiento de gran espiritualidad para nosotros los nicaragüenses; porque Juan Pablo II nos sigue amando desde el cielo”, opinó Ríos, mientras sostenía un rosario en su mano derecha.

Marina Sánchez, otra feligresa, madrugó para salir temprano de su casa en la comarca Pío XII, del municipio de Nandasmo, en el departamento de Masaya, y estar entre los primeros feligreses que llegaron a la Catedral de Managua para la veneración.

El papa peregrino

Viajes • Durante su pontificado de 26 años y cinco meses, el papa Juan Pablo II, recordado como el papa peregrino, realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia y visitó 129 países, según los registros de la Santa Sede.

Entre esos 129 países visitados estuvo Nicaragua, donde estuvo en marzo de 1983 y en febrero de 1996.

A lo largo de sus casi 27 años de pontificado, Juan Pablo II nombró a un total de 232 cardenales. Entre estos al cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo, ahora arzobispo emérito de Managua.