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Solo bastan unos binoculares, un libro guía de aves, una dosis de entusiasmo y admiración por los pájaros para iniciar una emocionante aventura, que además de educativa, contribuye a la ciencia y a la conservación de la naturaleza.  

Incentivar en los niños el interés por el cuido de las aves y su hábitat es el objetivo que se han planteado las 74 Reservas Silvestres Privadas que existen en Nicaragua. 

Para esto, han creado un programa de educación ambiental denominado Aula-Verde, que enseña a los niños de las escuelas y comunidades vecinas a las reservas, sobre la importancia de las aves en la salud del medio ambiente. 

Con este objetivo se realizó un taller de capacitación a guías de 15 Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua, el que tuvo como escenario natural las 220 hectáreas de la Reserva Silvestre Montibelli.

Esta reserva está ubicada a solo 30 minutos de Managua,  capital de Nicaragua, cuenta con un agradable clima entre 18 y 26 grados centígrados, producto de los vientos de las montañas que le rodean, mismas que tienen altitudes que van de los 360 a los 720 metros, donde el 80 por ciento de la propiedad se dedica a la conservación y solo el 20 por ciento al cultivo de café, piña, plátanos, pitahaya y otras frutas.

Generosa naturaleza

En Montibelli, la naturaleza es generosa, ya que entre las ramas de los guarumos, cedros reales, guanacastes, sacuanjoches, mangos, guácimos, guayabas, jocotes, pochotes, jiñocuabos, chilamates, jenízaros y ceibones, saltan y vuelan libres, decenas de güises, guardabarrancos, salta piñuelas, tórtolas, pocoyos, carpinteros, colibríes, campanas, trogones y  tucanes, en una alegre sinfonía de cantos que motivan a su protección. En total, aquí hay 183 de las 754 especies de aves que existen en Nicaragua. Además, existen mamíferos y algunos anfibios.

El taller estuvo a cargo de Lilly Briggs, responsable del laboratorio de ornitología de la universidad de Cornell, New York y encargada de proyectos de educación internacional, quien a través de dinámicas participativas, charlas, actividades de campo y grupos de estudio mantuvo en todo momento el interés de los guías participantes  sobre la importancia de la educación ambiental de los niños a través de la conservación de los ecosistemas para la vida de las aves.

“Montibelli me parece un lugar perfecto para hacer este trabajo,  porque hay aves, hábitat, energía y motivación de trabajar en educación, ver la biodiversidad de este país”, comenta Briggs.

Por su parte, Liliana Chavarría, responsable de investigaciones ornitológicas en la Reserva El Jaguar,  coautora de la primera guía de aves de Nicaragua y revisora para los datos que se suben a e-bird en internet,  explica con detalles la importancia del uso de este programa de registro de datos a la red, como una herramienta útil para el trabajo que realizan  los científicos para monitorear en tiempo real la situación de las  aves de todo el mundo.

Chavarría señala que en el mundo hay muchas personas que observan aves y que hay países que ofrecen este producto en su oferta turística.

Destacó  la importancia de las aves como indicadores sobre la salud del medio ambiente y también sobre la función de algunas especies, como los  zopilotes, que “comen los restos de aves muertas,  haciendo un trabajo de limpieza que de otra forma nos enfermarían, los colibríes, están polinizando las flores del café  y las aves frugíferas van regando las semillas  que comen para que nuevas plantas y nuevos árboles crezcan”, indica.

Mueve turismo

También habló sobre las aves como atractivo turístico, ya que esta actividad mueve a millones de personas alrededor del mundo. “Esto tiene un efecto dominó: con la nueva Guía de Aves de Nicaragua,  las turoperadoras venden los viajes, lo cual ocupa camas en los hoteles, lugares en los restaurantes, lo que hace que más guías especializados en aves estén atendiendo a los turistas, los artesanos venden sus artesanías,  los turistas gastan más dinero en Nicaragua y esto va a tener un efecto positivo para el país”, enfatiza Chavarría.

Alejandro Lee, experto en aves del Pacífico afirma que en Nicaragua hay pocos guías especializados en aves en Nicaragua y es necesario capacitar a más personal y que también sepan inglés para atender la demanda de observadores de aves, que va en aumento.

  • 10 mil especies de aves se estima que existen en el mundo, Nicaragua cuenta con 754, que representan  el 7.54 % de ese total.