Francisco Mendoza S.
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Fue síndico en el gobierno de Somoza, asesor de la Guardia Nacional, por lo que ayudó a muchos jóvenes guerrilleros para que no fueran asesinados por sus miembros, se entregó voluntariamente a las fuerzas del FSLN que habían derrocado al dictador Anastasio Somoza, fue confiscado por el gobierno sandinista, y está concluyendo un episodio inédito en su existencia: haber sido alcalde por la Convergencia Nacional que llevó a la presidencia al comandante Daniel Ortega.

Se trata del doctor Gonzalo Navarro Alonso, liberal de hueso colorado, matagalpino de pura cepa, nacido el 26 de marzo de 1931, y poseedor de un gran espíritu de solidaridad, por lo que ha logrado a través de los años apoyar a muchos jóvenes en sus estudios, tanto en carreras universitarias como en secundaria. Su amor a sus semejantes incluye a los jóvenes atletas, a quienes les ha tendido la mano para que no se aparten de las actividades deportivas.

Navarro Alonso, productor, abogado y notario, es sobrino del teniente de la extinta GN, Domingo Alonso Rosales, a quien el general Pedro Altamirano le entregó el cuartel de San Rafael del Norte, después que el general Augusto C. Sandino había firmado la paz. Él guarda, con mucho cariño, la fotografía donde aparece el general Pedro Altamirano haciendo entrega oficial del cuartel guerrillero en aquel pueblo rodeado de pinos.

Primer trabajo: síndico de la Alcaldía
Hijo del matrimonio compuesto por Enrique Navarro López y Mercedes Alonso Rosales, comenzó sus primeras letras en la escuela de Cholita Morales, y luego pasó al Colegio Santa Teresita, de la ilustre profesora Lucila Aráuz Cantarero. Concluyó sus estudios primarios la escuela del profesor Eliseo Picado.

Los estudios secundarios los realizó el Instituto Pedagógico de Managua, dirigido por los hermanos de las Escuelas Cristianas, donde culminó con su bachillerato en 1949, luego llegó a León a cursar Derecho.

“De regreso a mi tierra, ya convertido en un profesional, me dieron trabajo como síndico de la Alcaldía, en otras palabras, ahora que fui alcalde ya tenía conocimientos de municipalismo”, expresó el edil saliente.

Recordó que incursionó en la política gracias a gente muy importante de la Matagalpa de aquellos tiempos, como don Eduardo Amador Pineda, que fue candidato a la Presidencia de la República por el Partido Conservador, el doctor Daniel Pallais Sacasa, Juan Cerna y Salvador Cuadra Guzmán, estos últimos liberales. “Ellos me introdujeron a este campo, lo que me llevó también a desempeñarme como alcalde de Matagalpa”.

Asesor legal de la Guardia
Apuntó que cuando “la cosa se comenzó a poner caliente en Matagalpa, fui llamado por la Guardia Nacional y me nombraron asesor legal. Aproveché ese puesto para intervenir en muchos casos de muchachos presos para ayudarlos. Cuando triunfó la Revolución, yo me presenté al comando para que me investigaran. Te cuento, no requerían dejar presa a la gente, pero yo insistí en que tenían que dejarme preso para que investigaran bien sobre mi actuar”.

El doctor Navarro quedó detenido desde el 21 de julio hasta el 24 de diciembre de 1979, cuando le dieron la libertad después de ser investigado. “Quiero decirte algo: durante el tiempo que estuve detenido, no recibí maltrato alguno, me trataron con mucho respeto, y muchos de los que estuvieron conmigo presos en Matagalpa no fueron maltratados por los muchachos, a como se les decía a los guerrilleros”.

“No me escaparon de fusilar, a como dicen por ahí, no estuve preso. En la Guardia Nacional, más bien mi cargo como asesor legal me daba la oportunidad de poder intervenir en ayuda de muchos muchachos que estaban presos por andar apoyando la guerrilla, por eso te aclaro, nunca me intentaron fusilar, no fue así”.

Hace una pausa para tomar un poco de aire, alguno que otro retazo de sus largos recuerdos y anécdotas que “vuelan” por ahí, en su memoria, y que terminan dándole forma a su vida; lo veo firmar lo que eran los últimos documentos propios de su trabajo como alcalde, y atiende --pocos días antes de entregar el cargo-- a una joven que en ese momento entra a la oficina para realizar sus trámites.

Un mundo cambiado
Al salir de la cárcel se encontró con un mundo distinto del que estaba acostumbrado: los cargos habían desaparecido y hasta sus propiedades.

“Quiero decir que fui confiscado, mis bienes pasaron a manos del Estado, pero yo en igual circunstancias hubiera hecho lo mismo, no me regresaron parte de mis bienes como tal, pero fui indemnizado en bonos, y el propio presidente Ortega, en los años ochenta, sin conocerme, ordenó que me regresaran la casa donde yo vivía, que es la que está sobre la avenida del Río Grande de Matagalpa, por lo que no puedo decir que no me pagaron, recibí pago por mis bienes, por lo que no me quejo”.

Se declaró neutral en los 90
En Matagalpa, muchos se fueron al extranjero después del triunfo. “Fui de los que se quedaron. Poco a poco me fui haciendo amigo de los sandinistas, amistad que llegó hasta la Convergencia Nacional del FSLN, porque siendo yo liberal, al igual que mi familia, depositaron en mí la confianza de que yo administrara esta alcaldía, donde se han hecho muchas obras de progreso, tanto en el campo como en la ciudad”.

“En la campaña electoral de doña Violeta Chamorro, yo permanecí neutral, no estaba ni con el uno ni con el otro, ya no podía hablar mal de mis amigos sandinistas, que me confiscaron, que estuve preso, pero ya no podía estar en contra de ellos ni de los liberales que era mi partido, por lo que mejor opté por la neutralidad”.

De regreso a sus tierras
-- ¿Qué hará ahora, fuera de la alcaldía?
“Quiero decir que llegué a la alcaldía como vicealcalde, ya que el alcalde era el doctor Nelson Artola, pero cuando él fue llamado para hacerse cargo del FISE, yo asumí como alcalde, donde hemos realizado varias obras de progreso. Sólo en los últimos seis meses hemos invertido 45 millones de córdobas en obras sociales, en la que está la carretera de circunvalación, calles para el pueblo, canchas deportivas, puentes peatonales, en fin, una serie de proyectos que no pudieron hacer en 16 años los otros gobiernos.

Me voy satisfecho porque considero que trabajé por el pueblo, satisfecho porque el FSLN me brindó la confianza y me dio todo el apoyo para trabajar, a sabiendas de que yo soy liberal y que seguiré siendo liberal, pero aliado y amigo del FSLN, y en esta alcaldía no hubo injerencia partidaria. Nuestra labor fue basada en un plan de trabajo que se le presentó al pueblo haciendo a un lado las ideologías políticas.

Quiero también agradecer a ese Concejo que siempre estuvo de la mano conmigo, siempre estuvieron trabajando por el pueblo, me refiero a todos los concejales de las bancadas del PLC, ALN, FSLN, PRN.

Quiero finalizar diciendo que ahora que ya entregué la alcaldía, voy a regresar a mi finquita a trabajar y a vivir de los cítricos y de la maracuyá, porque del Derecho no lo creo, pero me voy satisfecho porque considero que trabajé por el pueblo de Matagalpa.

El ahora ex alcalde de Matagalpa, doctor Navarro Alonso, dejó la dirección de la comuna a sus 77 años. Sin embargo, asegura estar dispuesto a cualquier llamado que le haga el FSLN para “trabajar por el pueblo”, debido a que fue el pueblo, en las respetadas elecciones de hace cuatro años, el que lo llevó a la alcaldía.