Jorge Eduardo Arellano
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A lo mejor ustedes recuerdan la cantidad de enfermedades que padece mi amigo Iván y que yo se las conté en un artículo titulado “El enfermo imaginario”, pues resulta que hace pocos días nos volvimos a encontrar y esta vez me comentó muy preocupado: “ahora sí estoy bien fregado, creo que la vejez me ha entrado de lleno, figúrate que tengo dos meses que casi no duermo y por las mañanas me levanto muy cansado y durante el día hasta el humor estoy perdiendo, porque ando siempre enchichado”. Mi respuesta no se hizo esperar, le dije que había que analizar bien su problema de sueño, para tratar de encontrarle una solución.

El fenómeno del sueño ha sido objeto de interés durante siglos, lo cual no es sorprendente, ya que pasamos la tercera parte de nuestra vida durmiendo.

En prácticamente todo el reino animal, el dormir constituye un comportamiento habitual, lo que nos hace pensar en la gran importancia que debe tener para nuestro bienestar.

Le pregunté a Iván por qué creía que no estaba durmiendo, y lo que obtuve fue una respuesta muy rara, me dijo, como vos sabés, yo he sido una persona muy traviesa, a lo mejor alguna de las mujeres con las que he andado me ha hecho un mal para fregarme, porque no me han podido cazar, me han dado una buena estocada, paso gran parte de la noche dándome vueltas en la cama, pensando en la infinidad del espacio, y creo que duermo sólo ratitos.

Le respondí a Iván que pensaba que su locura había empeorado, que me estaba hablando de cosas que no tenían nada que ver con la realidad, este tipo de pensamiento sólo lo puedo ubicarlo en el período de la inquisición y no tiene nada que ver con el pensamiento científico.

Los estudios acerca del sueño, han ido evolucionando a lo largo del tiempo, en función del desarrollo de las distintas culturas; así, podemos diferenciar varias etapas: período filosófico, período precientífico y período científico.

El período científico se inicia a partir de 1929, fecha clave en la investigación del sueño, puesto que es el año en que Hans Berger sienta las bases del registro de la actividad electroencefalográfica. A partir de entonces, se producen un gran número de hallazgos que llevan a plantear teorías muy diversas sobre el sueño. En 1957, se planteó la existencia de fases I, II, II, IV y suelo REM (Movimientos Rápidos de los Ojos). En 1990 Buela – Casal propone un modelo, según el cual, el sueño está determinado por cuatro dimensiones diferentes.

Como mi amigo no había sido muy explícito sobre su dificultad para dormir, le pregunté específicamente que me dijera ¿Cómo era su dificultad para dormir?
Iván me explicó que, por lo general, solía ir a la cama a eso de las diez; pero antes, él prefería mimarse un poco y se tomaba un vaso de coca cola, otras veces un vaso de avena o de jugo de frutas y unas cuantas galletas, al estar en la cama encendía la tele y se ponía a ver los canales que más le gustaban o ponía una película, no lograba conciliar el sueño hasta las doce o la una para dormir una hora y media, y luego se despertaba sin necesidad de ir al baño, y se ponía a pensar en un sinnúmero de cosas, se daba vueltas continuamente en la cama, se angustiaba, encendía nuevamente la tele, y por fin, después de un buen rato, se dormía, para despertar nuevamente a eso de las cuatro y media, como ya no podía volverse a dormir, se levantaba muy cansado y se ponía a leer.

Pensé que mi amigo Iván estaba verdaderamente “echo polvo”, y que las cosas podían empeorar, me preocupaba el hecho de que padeciendo tantas enfermedades, ahora se le exacerbaran, y su dificultad para dormir se le hiciera más grave.

Evidentemente, Iván tenía insomnio, se dice que una persona tienen insomnio, cuando el tiempo que pasa durmiendo es inferior al 85% del que pasa en la cama, cuando tienen más de un mes de estar padeciendo este estado, se le presenta más de tres veces por semana y tiene somnolencia diurna y baja su rendimiento.

Él tenía los tres tipos de insomnio, el de inicio, medio y el tardío.

Tipos de insomnio:
Insomnio Precoz: decimos que una persona tiene este tipo de insomnio cuando tarda más de media hora en conciliar el sueño.

Insomnio Medio: son despertares a lo largo de la noche con plena conciencia de haberlo hecho y preocupación por volverse a dormir, la persona se siente agitada o trastornada.

Insomnio Tardío: Se despierta en la madrugada, puede volver a dormirse o es incapaz de volver a conciliar el sueño.

El insomnio es uno de los principales problemas en la actualidad, padece este trastorno el 10% de la población. Afecta con mayor frecuencia a las mujeres, así mismo, cuanto más edad tienen las personas, mayor es la posibilidad de que tengan dificultades a la hora de dormir, a partir de los 60 años suelen despertarse un mayor número de veces y tener el sueño más ligero.

Después de darle todas estas explicaciones a mi amigo, quise cerciorarme de su edad, no vaya a ser que mi envejecimiento me juegue una mala pasada y piense que tienen más edad de la que realmente tiene; pero no, no estaba equivocado, Iván tiene 55 años, todavía es un hombre joven, quise seguir investigando la causa de su insomnio y por ese derecho que algunas veces nos da la amistad, le pregunté si tenía algún problema. Mi amigo me contó que tenía varios problemas, que según él, junto con las 173 enfermedades que padecía más el insomnio, lo convertían en una bomba de neutrones, tenía mucho trabajo rezagado en la oficina y la presión porque se pusiera al día era muy fuerte, se le había ido la mano con las tarjetas de crédito y lo que más lo estaba matando era su última conquista amorosa, una joven de 25 años que lo estaba ”desplumando” a cambio de caricias y de promesas de amor eterno.

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Otros factores psicológicos
Mi pobre amigo estaba padeciendo de un insomnio transitorio con el riesgo de que se le convierta en crónico. Existen algunos factores que pueden provocar el insomnio transitorio, entre los que destacan las alteraciones ambientales, los cambios horarios y las crisis emocionales agudas.

Los factores psicológicos intervienen en cerca de un 80 por ciento de los pacientes que se quejan de insomnio transitorio. Una persona sometida a una situación estresante (problemas laborales, financieros, amorosos, etc.) presenta como uno de los principales síntomas de estrés la dificultad para conciliar el sueño, por lo que tendrá más tiempo para pensar en su problema, creándose de esta forma un círculo vicioso; además, el sueño en estos casos no suele ser reparador.

El insomnio crónico está relacionado con problemas médicos, psiquiátricos o conductuales. No obstante, hay algunos pacientes que presentan insomnio persistente en ausencia de una enfermedad; aunque la etiología de este tipo de insomnio no está lo suficientemente clara, podría ser consecuencia de la necesidad de más horas de sueño, de un patrón de sueño diferente, o bien, de trastornos del sueño no detectados.

Mi amigo Iván está pasando por una fase de insomnio transitorio, ocasionado por problemas psicológicos: se le ha acumulado mucho trabajo y tiene una fuerte presión para que se ponga al día lo más pronto posible, tiene muchas deudas, ha topado sus tarjetas de crédito y no sabe cómo va a hacer para pagarlas y para terminar de complicar las cosas, está enamorado de una joven que además de quitarle mucho dinero lo tiene enfermo.

Dr. Javier Martínez Dearreaza.

Universitá degli Studi di Pavia-Italia.

Clínica San Francisco.

De camas Luna Montoya 90 varas arriba.

Contiguo a Lolo Morales.

Tel. 2222494. Celular: 8771894.