Jorge Eduardo Arellano
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No hay rodeos en el planteamiento: el año 2009 que apenas inicia, será duro para todos. Y cuando el asesor presidencial lo explica a fondo, y saca cuentas y datos de lo que hará el gobierno para tratar de enfrentar la crisis económica local, y cómo afectará esto a todos los nicaragüenses, realmente habla de todos.

Hace falta mucho dinero por todas partes en el presupuesto de 2009. En el exterior, hacia donde el gobierno ha fijado los ojos con la esperanza de conseguir un salvavidas, los recursos son una promesa, y la única realidad, dentro de los cientos y cientos de planes, es que hay menos dinero este año.

El gobierno apela a todo: a una política de austeridad compartida de arriba abajo. A una generosidad humanista de los donantes, a una política de agilización del mercado local con fondos a los que hay que apelar ante organismos financieros internacionales, y a la buena suerte en la gestión de esos recursos internacional.


Primer paso: el Presupuesto
Todo empieza en el proyecto del Presupuesto General de la República para 2009. Este año la cifra quedaría, una vez aprobada en la Asamblea Nacional, en 32 mil 522 millones 686 mil córdobas.

Antes del lanzamiento del plan económico era de 33 mil 835 millones 130 córdobas. “Estamos bajando el gasto en un mil 312 millones con 444 mil córdobas en los ingresos”, explica Arce. .

Y cuando hablamos de bajar un mil 312 millones de córdobas del presupuesto, ¿qué implica para el gobierno en sí y para la sociedad nicaragüense en términos reales?
Eso significa que estamos bajando el presupuesto para gasto corriente, para el funcionamiento del gobierno quitamos un mil 203 millones, y estamos bajando en intereses y comisiones de las deudas 39 millones, casi 40 millones, y estamos previendo, además, una caída; estamos retirando un mil 278 millones, que eran para financiar el déficit, que son los fondos que congeló la cooperación.

¿Qué más incluye en esa reducción?
Los un mil 312 millones de córdobas que disminuimos del gasto, es lo que calculamos nosotros que se nos va a caer de las recaudaciones. Estamos calculando que se nos caen los ingresos tributarios en unos 982 millones de córdobas, los ingresos no tributarios en unos 83 millones 600 mil córdobas y las rentas de la propiedad, que son los intereses que se gana por los depósitos que tiene el Estado en la banca, se van a caer en unos 246 millones.

Imperativo rebajar el gasto
¿Todo eso cómo lo van a reponer?
Todo eso que estamos calculando que se nos cae en recaudación, lo estamos resolviendo bajando el gasto, que son las medidas que anunció el presidente ayer.

Cuando hablamos de bajar el gasto…

Cuando hablamos de bajar el gasto, hablamos de bajar el gasto, en todos los aspectos posibles y necesarios…

Si, pero eso qué cosas incluye, ¿habrá menos aumentos de salarios, menos contratación de empleos, menos inversión pública?
Te explico. Las medidas principales para bajar el gasto son: reducir el 20 por ciento del gasto corriente del gobierno para adquisición de bienes y servicios, excluyendo los programas financiados por recursos externos. Controlamos y reducimos los créditos presupuestarios para adquisición de vehículos, reducimos en un 50 por ciento el monto para la adquisición de artículos de oficinas y equipos informáticos. Se congelan todas las plazas vacantes del Estado por un período a revisión de nueve meses. El reajuste salarial que venía en el presupuesto, sólo se va a hacer para los que ganan menos de 20 mil córdobas mensuales, mediante revisión; y reajustamos las asignaciones presupuestarias constitucionales y de ley.

Hablemos de la parte social. El tema del salario mínimo, ¿en qué queda?
Bueno, en un año difícil, de incertidumbre como éste, dicen los empresarios que saben que la ley establece dos revisiones al año para el salario mínimo. Ellos dicen: ¿No pudiéramos ponernos de acuerdo para revisar eso? Nosotros dijimos que el gobierno no puede violar la ley, pero sí podemos decir que vamos a mediar, que podemos servir como facilitadores de un esfuerzo para que sindicatos y empresarios puedan hacer un trato especial este año, porque este año todo mundo debe tener clara las reglas de la economía.


Mediar con salario mínimo
Entonces, ¿van a afectar las medidas económicas a los trabajadores estatales que ganan el salario mínimo?
Mirá, hay algunas cosas que aquí a veces se no valoran. Nosotros tenemos mucha amortiguación social para los que ganan salarios bajos. Nosotros subsidiamos la energía para quienes consumen menos de 150 kilowatts. Nosotros subsidiamos el transporte urbano. Nosotros tenemos la educación gratuita. Damos salud gratis. Tenemos redes de distribución de alimentos a precios controlados. Alguien me decía a mí que, en Honduras, Manuel Zelaya subió el salario mínimo en 60 por ciento, pero allá no hay estos beneficios sociales.

¿A ver, en este plan económico hay afectación directa al sector social?
No se toca lo esencial, como es la gratuidad de los servicios salud y educación, pero claro que hay afectaciones y recortes de ciertos servicios. Por ejemplo, en educación, en el caso de las plazas, hay una combinación. Había plazas vacantes y un plan de crecimiento, e hicimos una combinación, de tal manera, que logramos atender las plazas necesarias para el sistema escolar, pero trae sus sacrificios todo eso. No vamos a quitar la educación y la salud, pero sí se congelan plazas de personal, y si ibas a cambiar vehículos, no se cambian, las computadoras no se cambian, los escritorios viejos se quedan. Hay orientaciones de propiciar la comunicación electrónica, mediante correos electrónicos, se economiza un montón de papel y cuando hay que imprimir, se van a imprimir a dos caras, todo eso es para ahorrar.

¿Y eso implica menos dinero para las instituciones?
Por ejemplo, las alcaldías reciben un porcentaje de los ingresos del presupuesto, creo que es el ocho o nueve por ciento, entonces como los ingresos bajan, las cifras bajan; el Poder Judicial, las universidades del CNU, reciben el 6 por ciento del presupuesto total del gasto, entonces como estamos bajando el gasto en mil 300 millones, entonces tendrá que bajarles el 6 por ciento y el 4 por ciento, pues, el equivalente del porcentajes que les toca. Con eso cubrimos la caída prevista del ingreso, como de todas maneras teníamos un déficit que se cubría con las donaciones, y esa está congelada, entonces para cubrir esa inexistencia de recursos de apoyo vamos a hacer otras cosas para hacerle frente…

¿Cómo cuáles?
Vamos a emitir títulos de la Tesorería del Estado, por unos 30 millones de dólares. Y vamos a reducir el incremento que íbamos a hacer en reservas, nosotros tenemos cada año un plan para ir aumentando reservas, entonces lo que teníamos planeado aumentar, lo vamos a disminuir en 33 millones de dólares…

¿Y que va pasar con ese dinero que iba a ser de la reserva del Banco Central de Nicaragua?
Lo vamos a tomar para tapar los fondos que congeló la cooperación. Si mañana la cooperación decide reanudar los fondos, entonces vamos a tener los recursos, pero como no podemos estar especulando si los congelan o no…

¿Pero las reservas…?
Es que eso no es la esencia del programa, el programa económico tiene, en primer lugar, el objetivo de defender el crecimiento económico, la producción y el empleo. En segundo lugar, la austeridad del gasto público, y en tercer lugar tiene la estabilidad de las políticas macroeconómicas, pero lo que nos va ayudar a enfrentar la crisis internacional no es sólo ahorrar, sino que lo que nos va a ayudar, son las medidas para la defensa del crecimiento de la producción y el empleo.

¿Y cómo calculan todas esas reducciones del gasto y de los ingresos?
Es que nosotros estamos estimando que la recaudación se va a bajar, porque estamos calculando que la actividad económica va a disminuir, porque calculamos y esperamos que a lo mejor vienen menos remesas, a lo mejor nos compran menos productos de la zona franca, a lo mejor los precios de nuestras exportaciones bajan, de hecho ya han bajado los precios de la carne y del maní, etcétera, todas esas actividades económicas, nos llevaron a hacer un cálculo, con los datos que tenemos ahorita, de cual es el crecimiento que podemos tener y eso cómo repercute en la recaudación.


Hablamos de un crecimiento calculado por el Banco Central del dos por ciento...
Entre el 2 y el 3 por ciento. Tenemos que afinar eso. El promedio de crecimiento de América Latina, según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, adscrita a las Naciones Unidas) es cerca del 2.3 por ciento, nosotros apuntamos a estar arriba de ese promedio, pero obviamente hay una baja en el crecimiento, nosotros habíamos apuntado al crecimiento del 4.2 y estamos bajando prácticamente a la mitad, entonces eso afecta la recaudación, y, por lo tanto, tenemos que ahorrar, pero como estamos impulsando una serie de políticas para estimular la producción, para defender el empleo y el crecimiento, y si las políticas caminan bien, y la economía logra mantenerse dinámica y mejoran las cosas, el crecimiento será mayor y el impacto será menor.

Y para la producción, por ejemplo, ¿qué medidas en concreto han decidido?
Para la producción, uno de los problemas que tenemos ahora, es el mercado. Casi todos nuestros productos van al mercado de Estados Unidos. Cuando hablas de los mariscos, de las carnes, etcétera, todo iba a Estados Unidos, pero como ese mercado ahora está golpeado, entonces la gente allá está comiendo menos productos externos, o como dice Daniel (Ortega, el presidente), ahora en vez de comer langostas, comen hamburguesas. ¿Cómo resolvemos eso? Hombre, hay otros países que los estamos buscando para ver si colocamos ahí esos productos.

Hablamos de Irán, Venezuela…
Y de China, Rusia, Taiwan, que son países emergentes que están sufriendo, no hay país en el mundo que no esté sufriendo el impacto de la crisis, pero hay unos que los reciben con más fuerzas que otros, entonces estos países no lo están recibiendo tan fuerte como Estados Unidos y Europa, entonces estamos buscando cómo colocarlos ahí, eso es una de los temas, explorar nuevos mercados, mercados de comercio justo…

¿Pero ya hay algo concreto ahí o es una medida a estudiar?
Por supuesto que ya tenemos algo, ya estamos hablando con todos los países…

Entonces no se ha concretado nada todavía…
No, no, es que es un proceso el cual se está trabajando, acordate que cuando cambiás mercado tenés que cambiar muchas cosas, no es lo mismo agarrar tu langosta y mandarla aquí nomás a Miami, que dura dos horas en avión o en barco que llega en día y pico, que enviarla a Rusia e Irán, que ya hasta la forma, el transporte y hasta el empaque varía, todo eso es un proceso que se está trabajando, y, obviamente, tenemos que buscar que la producción no caiga ni se siga afectando…
¿Cómo podemos resumir todo esto?
Vamos a resumirlo de esta manera y ojalá me lo pongás textual. La actitud del gobierno es pro-productiva, eso significa que los funcionarios públicos ya no pueden decirles a los inversionistas, a los productores, a la gente que va a generar empleos y divisas, ya no les pueden decir no. Tienen que decirle: señor, vea, esto está bien, y si no está bien, decirle, mire señor, aquí le falta esto, necesito esto, esto es así, venga le ayudo. Es importante decir esto para cambiar la actitud del funcionario burócrata, ahora el funcionario tiene que orientar y ayudar al interesado para que todo sea rápido.

Mañana: El enamoramiento a los donantes, los problemas financieros de los productores y la búsqueda frenética de apoyo internacional ante organismos internacionales otrora “agentes del imperio”.