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El escenario sumamente complejo de la economía mundial a lo largo de 2009, más la contaminación de las relaciones políticas a lo interno de Nicaragua, crean para el país un panorama sumamente complejo que se revelará a lo largo de ese cuadro con indicadores, cuyos resultados serán el efecto de los distintos actores en la tragicomedia nicaragüense.

Un estudio realizado por Aráuz Consulting and Associates, S.A., parte del todo, o sea de la economía mundial, debilitada fuertemente en primera instancia por la crisis inmobiliaria y luego por la financiera, para luego llegar al estado de la economía centroamericana y nicaragüense en lo fundamental.

Según el estudio, la actual crisis debilitará el Tratado de Libre Comercio de América Central con República Dominicana y Estados Unidos, así como otros tratados comerciales en funciones.

Por ejemplo, reitera que con Estados Unidos el comercio de maquila es la primera víctima, al igual que el flujo de remesas y el turismo receptivo que llega de aquel país hacia América Central, y, en ese sentido, sostiene que los informes son desalentadores para el istmo, ya que este acuerdo fue firmado por los centroamericanos en un afán de buscar mejores condiciones para obtener flujos de capitales, y no tanto para mejorar las condiciones de las exportaciones.

Los bienes producidos en zonas francas en el istmo son los productos que han tenido, hasta ahora, el principal acceso de la región al mercado de Estados Unidos, pero el ingreso de esos bienes al mercado norteamericano ha retrocedido fuertemente con la crisis económica mundial.

Por lo general, el aumento de las exportaciones de maquila está acompañado de nuevas inversiones, pero sólo en Honduras hay más de 30,000 trabajadores fuera de empleo, y Nicaragua perdió más de 19,000 plazas de trabajo, lo cual ha ocurrido también en Guatemala y en El Salvador.

El acuerdo de libre comercio con Estados Unidos apostaba también a aprovechar el marco del Tratado NAFTA (North American Free Trade Agreement) entre EU, Canadá y México, y lograr que este último país se convirtiera en un importante inversor en Centroamérica, al igual que Canadá.


Desaceleración de
economía mexicana
Sin embargo, la desaceleración de la economía mexicana está afectando la llegada de flujos de Inversión Extranjera Directa a la región, lo que podría disminuir el progreso y los pequeños beneficios que se han adquirido a través del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, destaca el estudio.

Las condiciones financieras internacionales y el efecto recesivo de la economía mundial continuarán generando graves riesgos a la baja en las metas de crecimiento en la región centroamericana, incidirán en el tensionamiento social, incrementando los motivos de preocupación para los centroamericanos.

De acuerdo con Aráuz Consulting, si la región centroamericana no cuenta con los recursos necesarios para neutralizar los efectos nocivos de la crisis financiera mundial, y en consecuencia los tensionamientos sociales durante 2009, la situación se volvería mucho más inestable en 2010.

Según el estudio, si bien la crisis tiene carácter exógeno, con impactos visibles en la región, cada nación centroamericana posee una dinámica propia de acuerdo con sus períodos de crecimiento, con su estructura productiva, con el fortalecimiento institucional y con sus avances sociales y políticos
En el caso nicaragüense, las cifras oficiales sobre el desempeño de la economía en 2008 no han sido aún divulgadas, pero todo indica que de acuerdo con las estimaciones y proyecciones realizadas y publicadas en el Boletín Económico: Eco-Visión, de Aráuz Consultig, en 2008 los resultados del año fueron positivos en muchos aspectos, como el crecimiento del Producto Interno Bruto de alrededor del 3.2%, inducido por el desempeño del sector agropecuario que creció cerca del 6%, la industria (3.6%), el comercio (2.9%) y el gobierno (2%).

Además, se conjuga un aumento importante de la inversión bruta del 15%, de las exportaciones y del consumo público. En 2008, la Inversión Extranjera Directa (IED) se acercó a las cifra record de US$500 millones, la entradas de recursos netos se estiman en US$1,700 millones. Sin embargo, la brecha de balanza de cuenta corriente aumentó, al pasar del 18% en 2007 al PIB al 29% del PIB en 2008.

Año complic ado

Las importaciones crecieron el 27%, y representan alrededor del 80% del PIB, pero 2008 fue un año especialmente complicado para Nicaragua, por cuanto algunos de los principales indicadores macroeconómicos registraron un deterioro significativo en comparación con lo observado en períodos previos, al tiempo que quedó de manifiesto la vulnerabilidad de la economía nacional ante choques externos, y la complicación de ejecutar políticas anticíclicas.

Entre esos eventos externos destacaron: 1) La suspensión de aportes importantes de cooperación externa, de desembolsos de préstamos, y la prórroga de la firma del siguiente trecho con el Fondo Monetario Internacional, lo que dificultó la ejecución de una política monetaria menos contractiva.

Los aumentos mayores a lo previsto en los precios internacionales de materias primas (alimentos y combustibles), la desaceleración económica y la turbulencia de los mercados financieros internacionales en los últimos meses de 2008, además de la resonancia política de los cooperantes ante la situación post-electoral municipal, contaminaron gran parte del escenario social del país.

Estos elementos siguen siendo factores de riesgo para 2009, cuya continuidad y profundidad podría constituirse en un factor desequilibrante, y de un mayor deterioro de los indicadores económicos y sociales, destaca el informe

Economía pasará por severas dificultades
En ese sentido, Aráuz Consulting señala que la economía nicaragüense pasará en 2009 por grandes dificultades, pese al conjunto de medidas para enfrentar la crisis anunciado por el gobierno, y que denomina “Programa de Defensa de la Producción, el Crecimiento y el Empleo del año 2009”.

Según el estudio, la principal debilidad del plan consiste en la falta de articulación con indicadores y metas macroeconómicas que propicien la consistencia del mismo. Las metas de crecimiento del PIB que se ha propuesto el gobierno es del 2% y la de la inflación es de un dígito.

Aun con esas metas, la incertidumbre en torno a la evolución de la economía mundial, y en general la alta volatilidad que caracteriza la coyuntura internacional, obliga a una revisión permanente de las proyecciones económicas, que el gobierno y el Banco Central no han oficializado.

De hecho, la economía nicaragüense está expuesta de manera importante a choques externos de diversa índole, entre los que sobresalen la desaceleración de la economía mundial, y, en especial, la recesión de la economía de Estados Unidos, el más importante socio comercial de Nicaragua, y el efecto que ello pueda tener sobre la producción local y las exportaciones.

En ese sentido, las remesas, Inversión Extranjera Directa, la cooperación y las condiciones de acceso a financiamiento externo se dificultan, a lo que se añade, además, la desaceleración de las economías centroamericanas, lo que implica una reducción del consumo interno.

Esta situación, de acuerdo con el estudio, afectaría el flujo comercial de Nicaragua, no sólo con una contracción de las exportaciones, sino también con el probable uso de medidas y barreras no arancelarias que algunos países podrían aplicar para proteger a sus productores locales