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Cuando sale la cosecha de frijol, la economía de las cabeceras departamentales del norte del país se dinamiza: mejora el transporte y el comercio incrementa su actividad, por la importancia que tiene el rubro en el mercado, y la gran cantidad de empleos que genera. Algunos llaman al frijol el café de los pobres, porque su producción está en manos de pequeños agricultores. El 91 por ciento de los que lo cultivan lo hacen en áreas de una a tres manzanas, pero genera muchos recursos y trabajo.

Y aunque lo cultivan los pequeños agricultores, el frijol lo consumimos todos. De 4.5 millones de quintales, cada ciudadano ingiere al año 40 libras en promedio, para un total de 2.4 millones de quintales, según estudios de organizaciones de apoyo a productores.

Se estima que unos 200 mil pequeños productores cultivan el grano a nivel nacional en un área total de aproximadamente 320 mil manzanas, lo que demuestra la importancia que tiene en el sector agrícola.

Pero en los últimos años, el frijol no sólo se ha destacado a nivel interno, sino también en las exportaciones, llegando a colocarse como uno de los rubros más importantes en la generación de divisas, superando en el 2008 al banano, el camarón, la langosta, el ganado en pie y hasta el oro.

Según las estadísticas del Banco Central de Nicaragua, BCN, las exportaciones de frijol pasaron de 20 millones de dólares en el 2003 a 79 millones de dólares en el 2008. El crecimiento del último año fue del 51.14 por ciento, ya que en el 2007 se vendieron al exterior 38.6 millones de dólares de este producto.

El mercado principal del grano está en Centroamérica, hacia donde se dirige la mayor parte de lo que exportamos y en menor proporción a Estados Unidos, donde es demandado principalmente por el denominado mercado nostálgico, compuesto por los centroamericanos que residen en ese país.

Sin embargo, el frijol nicaragüense se ha exportado en algunas ocasiones a mercados no tradicionales como Alemania, Arabia Saudita y Australia.

Luis Mejía, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, dijo recientemente que Nicaragua tiene el potencial para producir suficiente frijol para abastecer la demanda del mercado centroamericano, sin descuidar el consumo local.

El representante de la FAO afirmó que Nicaragua cuenta con buenos productores, condiciones de suelo y conocimiento en cuanto a la tecnología para mejorar la siembra del grano.

Representantes de las organizaciones que apoyan a los pequeños productores de frijol, consideran que el nivel de exportaciones puede ser mayor, pero que hay un problema de oferta, debido a una serie de factores que afectan a los agricultores, como la falta de financiamiento, inadecuada asistencia técnica, y poco apoyo en la comercialización.

Obstáculos en la producción

Un estudio elaborado por la Alianza para crear oportunidades de desarrollo rural a través de relaciones agroempresariales; Acordar, señala que precisamente por estar en manos de pequeños agricultores, en la producción de frijol existen problemas de falta de crédito y asistencia técnica, así como la escasez de semilla certificada para cubrir la demanda de los productores.

Pero también menciona otros problemas como los riesgos por el clima, la falta de infraestructura y recursos financieros para acopio y comercialización, altos costos de transporte, el grano acopiado para proceso es de mala calidad, fluctuación de precios y poca oferta de producto maquilado, entre otras.

Otoniel Matus, responsable de comercialización de la Asociación para la Diversificación y Desarrollo Agrícola Comunal, ADAC, que trabaja en apoyo a pequeños productores de frijol, dijo que uno de los principales problemas es el bajo rendimiento que tienen los pequeños productores del grano.

Explicó que a pesar de ser los mayores productores del grano en la región, en el país no se ha logrado pasar la barrera de los 12 quintales por manzana, mientras los salvadoreños andan por los 14 ó 15 quintales y los guatemaltecos en 15 ó 16 quintales. Sólo superamos a los ticos, que cosechan 10.5 quintales por manzana.

“Estamos viendo siempre incrementar el volumen de siembra aumentando las áreas y eso es un error, porque el frijol es un cultivo limpio que se tiene que despalar para poder sembrar y si se está pensando en aumentar volumen incrementando las áreas de siembra, nos vamos a ir comiendo las reservas de bosque que tenemos”, dijo.

El representante de ADAC señaló que mejorar la productividad no necesariamente requiere mayores costos, ya que algunos estudios indican que con sólo utilizar semilla certificada, se logra un aumento de hasta cuatro quintales por
manzana.

Sin embargo, existe un déficit de semilla certificada y el productor está sembrando grano que puede tener enfermedades y trasladan el problema al campo, lo que disminuye el rendimiento, explicó Matus.

Alternativas de apoyo

Tras reunir a todos los representantes de la cadena productiva del frijol, incluyendo a compradores, exportadores e instituciones financieras, para encontrar alternativas de apoyo al rubro, Jeferson Shriver, director del programa Acordar, dijo que pretenden fomentar mejores niveles de calidad y rendimiento, a través del uso de semilla certificada, sistema de riego y seleccionando microzonas donde el frijol produce mejor.

Shriver destacó que también se está invirtiendo en la construcción de centros de acopio a nivel de municipios, además de una gran plataforma acopiadora de frijol en Sébaco, en la que se invertirán más de 600 mil dólares, con capacidad para almacenar 30 mil quintales de frijoles y procesar 400 quintales al día, la que se inaugurará a mediados de mayo.

El 70 por ciento de lo que se procese en dicha plataforma se destinará al mercado nacional formal, que pagan mejor al productor, pero que también exigen mayor calidad, por limpieza y el empaque. El 30 por ciento restante irá a la exportación, del cual, un 4 por ciento será para el mercado regional; El Salvador, Costa Rica y Guatemala.

El proyecto de la plataforma, y el programa que incluye capacitación y asistencia técnica, es financiado por la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, USAID, que es uno de los organismos que conforma Acordar, junto con Catholic Relief Services, Lutheran World Relief, TechnoServe y Aldea Global, para beneficiar a más de 3 mil productores de frijol.

Compromisos para mejorar la producción

Veco Mesoamérica, Vecoma, organización no gubernamental belga para la cooperación al desarrollo rural en varias regiones del mundo, llevó a cabo recientemente en Managua, un panel de discusión denominado El frijol ante la crisis mundial y ambiental, en el cual se logró obtener algunos compromisos de parte de varias instituciones para apoyar la producción del rubro.

La Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos, Enabas, se comprometió a establecer una nueva red de frijoleros, con los cuales trabajará para garantizar la seguridad alimentaria.

El Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, planteó que para el 2009 las empresas se puedan especializar en la producción de semillas, porque existe un déficit de este insumo.

La Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, APEN, puso a disposición de los productores, toda la capacidad e inteligencia de mercado que tiene la organización.

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA, se comprometió a montar una nueva red de frijoleros para lograr mantener precios bajos en el mercado y elaborar una propuesta política del Estado de Nicaragua en este rubro.

La Corporación Agrícola S.A., Agricorp, planteó diseñar una lógica a largo plazo en función de rentabilidad, para buscar un valor agregado al producto.

Los asistentes al panel concluyeron que se necesita darle espacio a una “mesa nacional del frijol”, que tenga representación en todos los departamentos, en la que participen todos los productores.

Por su parte, Vecoma se comprometió a estudiar la factibilidad y las condiciones necesarias para facilitar la mesa nacional de frijol, en la que participen otros agentes de cooperación que específicamente trabajan en la zona central del país.