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Hablar de la historia reciente del Caribe nicaragüense es hablar de Ray Hooker Taylor. Fue uno de los principales precursores de la autonomía de la Costa Caribe, pero su lucha ha sido elogiada por muchos y repudiada por otros. En octubre de 1984 fue baleado por un grupo de la Contra liderado por el diputado Brooklyn Rivera, cuando se movilizaba en una lancha sobre las aguas de Bluefields.

En ese momento, según cuenta, Rivera se oponía a la autonomía costeña y por eso fue atacado. Después de 33 años no recuerda cuántas balas atravesaron su cuerpo, pero dice que fueron muchas. “Tuve mucha suerte. Lo único que tuve a mano en ese momento era sal y puse un montón en las heridas y fue así que me mantuve con vida hasta que recibí atención”, relata.Ray Hooker expresa que los costeños tienen que alcanzar el desarrollo con su propio esfuerzo.

Su relación actual con Rivera es normal. “Él ha trabajado desde su óptica para un mejor Caribe, pero desde mi punto de vista tenemos que tener una unidad multiétnica, porque de lo contrario será difícil avanzar y él como misquito no ha querido contribuir a la construcción de esta unidad multiétnica”, asegura Hooker.

Hoy recuerda con tristeza que cuando luchó por la autonomía costeña, uno de los ministros del Gobierno del presidente Daniel Ortega, del que no menciona su nombre,  “le envió una carta al presidente diciendo que era una barbaridad lo que se quería hacer, esto de la autonomía de los pueblos indígenas. En esa carta ese ministro dijo que era una locura poner en manos de unos salvajes la mitad del territorio nacional”.

No se dio por vencido. Organizó la Fundación para la Autonomía y Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic) y la iniciativa de autonomía fue escrita por él junto a Johnny Hodgson y Carlos Castro.  Ray Hooker Taylor era diputado de la Asamblea Nacional y sabía cómo se escribían las leyes, así es que él llevaba la voz cantante.  Además, sabía qué era la autonomía y sabía qué se necesitaba para hacerla una realidad.

Después de escribir el documento en 1986 fue presentado y consultado a la Comisión Regional de Autonomía con delegados de todas las comunidades de lo que en ese entonces se llamaba Zelaya Sur, que después se llamaría  Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). La lucha dio sus frutos el 27 de octubre de 1987 cuando  fue aprobada la Ley de Autonomía.

Desde entonces la educación de calidad ha sido uno de los pilares fundamentales de su trabajo en la fundación. Lucha por la diversidad de lenguas, el uso sostenible de las tierras indígenas, el reconocimiento legal del territorio a través de títulos de propiedad y el desarrollo de la zona.

Después de 30 años de lograda la autonomía costeña asegura que los pueblos indígenas no han podido defender sus propiedades, porque no han tenido los conocimientos e instrumentos técnicos, políticos y científicos necesarios para hacerlo.

“Parte de la lucha por la autonomía es trabajar con los pueblos indígenas para que adquieran el reconocimiento legal de parte del Gobierno nacional de la propiedad de la que ellos son dueños, y en ese aspecto este Gobierno ha hecho mucho más que otros. Ningún otro Gobierno había reconocido y extendido títulos de propiedad de territorios de pueblos indígenas, aunque todavía se debe seguir avanzando”, señala.

GALARDONADO

Se le otorgó la orden Mariano Fiallos Gil en diciembre del año 2014. Ese reconocimiento es designado a individuos y organizaciones eminentes que contribuyen a la educación superior en Nicaragua mediante iniciativas “pertinentes, permanentes y meritorios de carácter científico, educativo y humanista”.

Ese mérito se le adjudicó por su prolongada y sólida trayectoria personal, académica, profesional y política. También por su genuino interés en promover la creación de oportunidades de educación superior para la juventud de la Costa Caribe de Nicaragua al ser uno de los fundadores de la universidad Uraccan, destaca la disposición del Consejo Nacional de Universidades, que otorga la orden.

En el 2010, el Concejo Municipal de la Alcaldía de Laguna de Perlas lo declaró hijo dilecto del pueblo. Fue precisamente ahí donde vivió su infancia y de donde tiene sus más preciados recuerdos.

Al llegar a su oficina de Fadcanic, en Managua, lo primero que se observa es un gigante mapa de Nicaragua del que no duda usar de referencia al hablar de la costa. De cada comunidad tiene una historia que contar.

Su vida la ha pasado mayoritariamente en dos municipios: Bluefields y Laguna de Perlas. En uno cursó la primaria y en otro la secundaria. Por eso cuando muera quiere ser cremado y que sus cenizas se dispersen en las aguas de los dos pueblos.

Pero su lucha es por todo el Caribe y reconoce que hace falta mucho por hacer. Pero insiste en decirle a los costeños que “ningún Gobierno nacional o regional va resolver nuestros problemas. Tenemos que ser los mismos costeños con esfuerzo, seguridad y una perseverancia brutal que lograremos nuestro desarrollo”.

Así es como le gustaría ser recordado: “Como el que dedicó su vida para lograr un Caribe mejor y es lo que voy a continuar haciendo esto hasta el último momento”, concluye.