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Un alza de tarifas de 42% en Matagalpa y de 40% en Jinotega está aplicando desde finales del año pasado la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), cuyos funcionarios no lo han revelado, pero ya hacen dicho cobro en las facturas de los servicios de agua potable y alcantarillado.

Una situación similar protestan varios clientes de Managua y Occidente, y el ente regulador debería aclarar si, efectivamente, obedece a lo mismo.

El Consejo de Dirección del Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA) aprobó esos descomunales aumentos en la sesión ordinaria celebrada el 18 de agosto de 2008. Lo firmaron sus tres miembros: Carlos Schutze, Luis Ángel Montenegro Padilla y Luis Urbina Noguera.

Matagalpa: 42%

Ambos aumentos fueron aprobados de forma separada en resoluciones que están en poder de EL NUEVO DIARIO, y ya reflejan una singular alza en las facturas de los clientes, mediante una “validación de indexación de la tarifa” que comenzó a cobrar Enacal.

En Matagalpa se esperaba que el presidente Daniel Ortega se refiriera a este tema en su comparecencia del sábado pasado, pues fueron los mismos directivos de Enacal quienes solicitaron dicha alza el 31 de julio de 2008, actuando en nombre de la Empresa Aguadora de Matagalpa (AMAT).

Esta firma era de gestión municipal, pero la recuperó Enacal unas semanas antes de solicitar el alza. En el documento pidieron al INAA revisar la última indexación aprobada en enero de 2004, y la variación de los indicadores económicos del Banco Central de Nicaragua (BCN), para precisar el porcentaje que se necesitaba.

INAA resolvió “que representa un porcentaje del 42%”, y eso ahora se aplica en tres bloques de tarifas (multifamiliar, domiciliar, no domiciliar) con diferentes rangos de consumo, lo que aparecen en la resolución número CD-RE-039-2008.

Jinotega: 40%

En la misma fecha y bajo los mismos términos, la empresa aguadora estatal pidió al ente regulador contemplar también un alza por indexación para la tarifa de los clientes de la “Ciudad de las brumas”, donde operaba bajo gestión municipal la Empresa Aguadora de Jinotega, Emajin, que empezaba a estar bajo los dominios de Enacal.

En Jinotega, INAA aprobó que el alza por validación de indexación de la tarifa “representa un porcentaje del 40%”, y eso ahora lo aplica Enacal en los tres bloques de tarifas (multifamiliar, domiciliar, no domiciliar), que utiliza Emajin con diferentes rangos de consumo. Esa tabla aparece en la resolución de INAA número CD-RE-038-2008.

¿También en Occidente?

La sede central de INAA en Managua estuvo cerrada este fin de semana, pero se espera que los funcionarios brinden hoy una explicación, acerca de cómo hacen estos cálculos en cada uno de los casos y qué está sucediendo en Occidente y en la capital, donde también se denuncia un aumento en las facturas de ambos servicios.

Unos 70 pobladores de León realizaron un plantón este viernes frente a las instalaciones de Enacal, demandando a las autoridades un mejor servicio de agua potable y la revisión de altos cobros que se reflejan en las facturas.

Maria Teresa Montoya, de 59 años, oriunda del reparto “Venceremos”, denunció que desde hace seis meses los recibos llegan demasiado alterados. “Es una vulgaridad lo que me están cobrando. Primero pagaba 125 córdobas y ahora estoy recibiendo cobros de 300 y 800 córdobas”, manifestó.

Guillermo Carrión, coordinador municipal de los Consejos de Poder Ciudadano (CPC), en León, dijo que le van a demostrar al delegado departamental de Enacal, ingeniero José Luis Osorio, que no son 70 reclamos con facturas alteradas sino centenares de leoneses afectados por la aguadora.

Osorio aseguró que el principal problema que existe en el departamento es la gran cantidad de ilegales que se conectan a las líneas domiciliares. “Los costos de producción son altísimos, y tenemos déficit en la facturación por la situación irregular que atravesamos. Hemos instalado centenares de medidores y estamos promoviendo la cultura de pago en los usuarios”, dijo el funcionario.

Prometió analizar las peticiones de los usuarios y resolver los problemas que aquejan a la población, algo que no se escuchó en la protesta que ese mismo día protagonizaron en Managua los directivos del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor (Indec), en las que confrontaron a la presidenta de Enacal Ruth Herrera y hasta pidieron su destitución por el mal servicio que brindan.

¿También Managua?

Las quejas por alta facturación también han aumentado en la capital. Margarita Tijerino, habitante de Villa Progreso, se declaró “afortunada” porque tiene agua al menos 12 horas al día, aunque lamenta pagar un recibo por 24 horas diarias.

La joven madre dice que la factura de Enacal ahora le refleja un alza que oscila entre 20 y 50 córdobas. “¿Que bonito que estamos aquí? Cada vez tenemos menos horas de agua y cada mes sube el recibo. Hasta creo que ya nos están cobrando las horas de aire que nos mandan por los tubos”, estimó la señora.

Enrique Picado, del Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN), dice que somos el país que tiene más masa de agua porcentual, y por eso la única explicación que brinda a la falta de servicio “es que escasez con intolerancia no comulgan”.

Picado dijo reconocer la capacidad histórica demostrada por Ruth Herrera, pero en la presidencia de Enacal, asegura que es evidente que a la funcionaria le hace falta un poco de correspondencia con todas las organizaciones sociales, las que podrían contribuir a una solución conjunta.

Señala que ahora no hay condiciones para dar agua las 24 horas, y sería sensato de parte de Enacal que lo reconociera oficialmente, anunciando un horario establecido de racionamientos, luego de explicar el verdadero problema que enfrentan a lo interno, para que cada organización contribuya a la solución.

Cambio arbitrario de tarifa

También se declaró afectado por el desabastecimiento, pues habita en Rubenia, donde se supone que debería haber agua durante ocho horas, según el mapa publicado por Enacal, pero en la realidad sólo hay seis. Picado recomendó a todos los clientes de Enacal que revisen sus facturas, pues mostró evidencias de grandes anomalías.

En las facturas de octubre y noviembre pasado, Enacal le aumentó a Picado el cobro de 493 hasta 653 córdobas, “pues, arbitrariamente y como un acto de magia, me cambiaron la tarifa, y pasé de categoría uno a la siete, lo que aumentó el cobro”, explicó.


Con la colaboración de José Luis González en León.