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Se cumple un siglo de la aparición de la Virgen de Fátima, la más famosa de las aprobadas por la Santa Sede en el siglo XX  y, cien años después de aquel 13 de mayo de 1917, una nueva investigación puede arrojar luz  sobre el llamado Tercer Secreto de Fátima.
El periodista, historiador y escritor José María Zavala —Madrid, 1962— ha recabado y analizado documentos y testimonios inéditos sobre las apariciones de Fátima para una minuciosa investigación que ha documentado en el libro “El  secreto mejor guardado de Fátima” y en la que, supuestamente, ha realizado un descubrimiento impactante.

“El secreto no fue revelado en su totalidad”

En la introducción de su obra, Zavala indica que discrepar de la versión oficial de la Santa Sede no supone enfrentarse a la Iglesia ni mucho menos criticarla, destacando que ama a la Iglesia instituida por Jesucristo y declarándose obediente a su Vicario en la tierra. 
“Los tres secretos de Fátima o las tres partes del mismo secreto, como el lector prefiera, fueron confiados por la Virgen durante las apariciones aprobadas por la Iglesia, cuyo centenario se celebrará  con la presencia del papa Francisco en el santuario mariano de Portugal”, explica Zavala (www.josemariazavala.com) a Efe.

“En esos secretos, la Virgen de Fátima reveló a los tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta, la visión del infierno; hizo referencia al término inminente de la Primera Guerra Mundial;  o al estallido de otra conflagración aún peor si la humanidad no retornaba a Dios, como sin duda fue la Segunda Guerra Mundial”,  añade este autor.

Según  Zavala, “el Tercer Secreto revelado en el año 2000 alude, según la interpretación teológica del entonces cardenal Joseph Ratzinger, que él mismo consideró como una mera hipótesis, al atentado frustrado contra Juan Pablo II el día 13 de mayo de 1981, a manos del turco Alí Agca”.

Pero el Tercer Secreto de Fátima no fue revelado en su totalidad, según afirma Zavala en su investigación, calificada de “admirable” por el decano de los vaticanistas italianos Marco Tosatti, “tal vez hoy el mayor experto mundial en Fátima”, según apunta el escritor.

Zavala señala a Efe que ha descubierto y acreditado con testimonios y documentos inéditos a qué hace referencia el Tercer Secreto no revelado de Fátima, señalando que, “en lugar de quedar relegado al pasado, como interpretaba Ratzinger,  el Tercer Secreto de Fátima  está lejos de ser una profecía ya cumplida, ya que lo peor de la misma aún no se ha realizado”. 

Advierte que esto no lo dice él, sino que además “lo afirmó el padre Pío, uno de los más grandes santos de la Iglesia católica, canonizado por Juan Pablo II, que tenía el don de introspección de conciencias y el de profecía, entre otros”.

El autor  también asevera  que fueron testigos del  contenido del Tercer Secreto el cardenal Alfredo Ottaviani  (1890-1979), quien  leyó el texto misterioso en presencia de Juan XXIII, y  el cardenal Mario Luigi Ciappi (1909-1996).

Destaca que también pudo ver esta revelación monseñor Joao Pereira Venancio (1904-1985), quien fuera obispo de Leiria-Fátima, que fue quien llevó en mano el sobre con el Tercer Secreto y pudo distinguir, a contraluz, la existencia de una sola hoja que constaba de entre veinte y veinticinco renglones, según calculó él mismo, la cual nada tiene que ver con las cuatro hojas y las más de sesenta líneas publicadas en el año 2000”.

El documento de 24 renglones

Una pieza clave del descubrimiento de Zavala y que se publica por primera vez en su libro, que ya ha alcanzado la cuarta edición en menos de un mes, es “un documento de una sola hoja y veinticuatro renglones, en línea con el visto en su día por monseñor Venancio”, asegura.

El escritor señala que, tras verificar el “terrible contenido” de ese documento, que ya barruntaba, sintió que su garganta “se anudaba por completo”.

El documento que presenta el investigador ha sido autentificado por uno de los más reputados peritos calígrafos de España, Begoña Slocker de Arce, en un informe de 24 páginas y reproducido íntegramente en un anexo, según este autor. 

“El informe ha sido corroborado también por Tomás Alonso de Corcuera, número uno de los peritos españoles, a juicio de Slocker, que ha sido profesor en la Policía Científica de Madrid”, añade Zavala. 

Slocker, perito de los tribunales de justicia en activo, concluye rotunda en su dictamen que el manuscrito ha sido “realizado por la misma mano que el documento correspondiente a  la primera y segunda parte del secreto de Fátima, redactado de puño y letra por sor Lucía dos Santos”, según este historiador y escritor.

¿Pero cuál es el tercer fragmento del secreto, que Zavala dice haber acreditado que lo conoce con diversos testimonios y documentos inéditos?  ¿Cuál es la parte no revelada a la que según el propio Zavala “podría corresponder, siempre con la cautela debida, tratándose de un tema tan delicado”, la carta manuscrita de 24 renglones redactada en portugués?

Este autor señala a Efe, que esta profecía no revelada, a la que califica como el “secreto mejor guardado de Fátima”, se refiere a la apostasía (el abandono o ruptura de un religioso con la orden o instituto a que pertenece) en la Iglesia desde su misma cúspide.

La primera línea de la carta portuguesa manuscrita, que lleva las iniciales “JMJ” y está fechada en “Tuy, 1/4/1944”, dice literalmente “Ahora voy a revelar el tercer fragmento del secreto; ¡esta parte es la apostasía en la Iglesia!”, según la traducción del documento. 

Zavala, en su libro, también publica una entrevista inédita con Gabriele Amorth (1925-2016), hijo espiritual del padre Pío y que fue exorcista oficial del Vaticano.

En esta conversación hablan ambos del  Tercer Secreto, de la no consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María -como pidió con insistencia la Virgen de Fátima- y sobre la situación interna de la Iglesia.

El libro de Zavala también ofrece posibles respuestas a  otros interrogantes sobre Fátima, como ¿Por qué Juan Pablo II declaró en Alemania que no era agradable decirle a la gente que océanos enteros invadirían la tierra y que perecerían millones de personas en minutos?. 

También arroja luz sobre cuestiones como ¿Por qué añadió el Pontífice que habría un cisma en la Iglesia como nunca antes había existido en la historia, y que todo ello se produciría «dentro de no mucho tiempo»?. 

Sin duda,  en las apariciones marianas de Fátima, aprobadas por la Iglesia, siguen quedando muchos interrogantes y preguntas sin resolver. ¿Llegaremos a saber todo lo referente a los pastores de Fátima un siglo después?.

Cien años después, la Iglesia canonizará a dos pastorcitos 

Dos de los tres pastorcitos de Fátima, en Portugal, que afirmaron haber presenciado varias apariciones de la Virgen en 1917, serán canonizados este 13 de mayo por el papa Francisco en el mismo lugar donde dijeron que las mismas ocurrieron.

Cien años después de la primera aparición, Francisco Marto y su hermana Jacinta, que entonces tenían 9 y 7 años, respectivamente, se convertirán en los santos más jóvenes de la historia de la Iglesia católica no muertos como mártires.

El anuncio, hecho el jueves en el Vaticano por el Papa, fue recibido con fervor en Portugal: “¡El centenario de las apariciones alcanzará todo su esplendor!”, reaccionó el obispo de Leiria-Fátima, Antonio Marto.

Emocionados, los peregrinos presentes en el santuario de Fátima, algunos al borde de las lágrimas, dieron la bienvenida a esta “extraordinaria noticia”, según las imágenes de televisión.

Francisco, Jacinta y su prima Lucía dos Santos habrían visto por primera vez a la Virgen el 13 de mayo de 1917, en un campo rocoso de Cova da Iria.

Fruto de familias muy humildes, los tres pastorcitos estaban lejos de imaginar que se convertirían en objeto de culto en el mundo entero.

La ceremonia de canonización, presidida por Francisco, que hará un viaje relámpago de 24 horas a Fátima el 12 de mayo, se llevará a cabo 17 años después de la beatificación de Francisco y Jacinta por Juan Pablo II.

Este último reconoció en 1999 como primer milagro atribuido a los pastorcitos la curación de Maria Emilia Santos, paralizada durante 22 años, que pudo levantarse de su silla de ruedas en 1989.

Para ser canonizados, deben ser acreditados con un segundo milagro por el Vaticano. Algo que sucedió el 23 de marzo. Según Radio Vaticano, se trata de la curación “inexplicable” en 2013 de un niño brasileño de seis años que sobrevivió sin secuelas a una caída de siete metros, pese a sufrir un grave traumatismo craneal.