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Washington  El exsenador Joe Lieberman, uno de los nombres que han sonado con más fuerza para ocupar la dirección del FBI, comunicó a la Casa Blanca que no está interesado en el puesto, informó esta semana el diario The Wall Street Journal. Conocido por sus posturas pragmáticas e independientes, Lieberman notificó el miércoles por la noche en una carta al presidente, Donald Trump, que prefería no seguir adelante con el proceso por la existencia aparentemente de un conflicto de interés.

Lieberman alega que podría existir un conflicto de interés porque él solía trabajar junto a Marc Kasowitz, un abogado de confianza de Trump que le aconsejará en asuntos referentes a la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de noviembre pasado, según informaron esta semana medios locales.  Además de con Lieberman, Trump se reunió con otros tres candidatos para liderar el FBI antes de empezar la semana pasada su actual gira internacional: el director en funciones de la agencia, Andrew McCabe; el exagente del FBI Richard McFeely y el republicano Frank Keating, exgobernador de Oklahoma.

Encontrar un nuevo director del FBI se ha convertido en un tema de crucial importancia para la Casa Blanca, que no ha explicado con claridad por qué, cómo y cuándo tomó Trump la decisión de despedir a Comey.  El director nacional de Inteligencia estadounidense, Dan Coats, declinó este martes formular declaración alguna sobre la supuesta presión ejercida por el presidente Donald Trump para que lo ayude a sepultar una investigación sobre sus vínculos con Rusia. Coats participó de una audiencia pública ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, y al ser consultado sobre esas supuestas presiones respondió que no haría comentarios.

De acuerdo con una explosiva denuncia que lanzó el lunes en la noche el diario The Washington Post, Trump presionó personalmente a Coats y a Mike Rogers, director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), por ayuda para contener una investigación que realiza el FBI. Esa investigación se concentra en la interferencia que Rusia habría tenido en las elecciones presidenciales del año pasado y la posible colaboración del Comité de Campaña de Trump.

De acuerdo con el diario, ni Coats ni Rogers respondieron a los pedidos del presidente.