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El Reino Unido ha sufrido tres atentados en menos de tres meses, dos en campaña, con un total de 35 muertos: el 22 de marzo, cerca del Parlamento británico (5 muertos); el 22 de mayo, al término de un concierto de Ariana Grande en Mánchester (22 muertos) y el sábado por la noche en Londres (8 muertos).

“El número de personas muertas en el atentado es ahora de ocho”, afirmó la policía en un comunicado, tras el descubrimiento de un cadáver en el río, que se cree que corresponde a un francés, Xavier Thomas. Además, la Policía detuvo este jueves a un hombre de 30 años en Ilford, un barrio del este de Londres, no lejos de Barking, donde vivían dos de los autores del atentado reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI). La Policía y los servicios de inteligencia habían sido avisados de la peligrosidad de dos de los tres atacantes, despertando interrogantes.Gráfico: Juan García

Menos reclutados

La ONU dio cuenta de un descenso en el flujo de combatientes extranjeros hacia el yihadismo, aunque el retorno a sus países de origen o su traslado a otras áreas representa una “considerable amenaza” a la seguridad internacional.

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Así consta en un informe que presentó hoy ante el Consejo de Seguridad el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman, en el que hizo una revisión de los esfuerzos internacionales para combatir el terrorismo. En su informe, centrado en las actividades del Estado Islámico (EI), Feltman señaló que “a pesar de la continua presión militar”, ese grupo terrorista sigue resistiendo, especialmente en la ciudad iraquí de Mosul y en la siria de Al Raqa. Según Feltman, ha habido un descenso en el flujo de combatientes extranjeros que se han sumado a las filas del EI, y también ha decrecido el número de miembros que tiene ese grupo terrorista en términos generales.

De acuerdo con un documento de la ONU que aludió Feltman, hasta enero pasado el EI tenía entre 12,000 y 20,000 combatientes en Siria e Irak, y los cálculos, que no son muy precisos, indican que en todo Oriente Medio ese grupo puede tener unos 33,000 efectivos.

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El informe de la ONU indica que en los últimos dieciséis meses ha disminuido el flujo de combatientes terroristas extranjeros de muchas regiones a Irak y Siria, que en enero se calculaba serían cerca de 15,000 para todo Oriente Medio.

“Sin embargo, los que regresan y la reubicación de los combatientes desde las áreas de conflicto a otras regiones representan ahora una amenaza considerable para la seguridad internacional”, agregó Feltman. Aludió a las acciones del EI para fomentar ataques terroristas fuera de las zonas que controla, algunos de ellos perpetrados por combatientes retornados y otros por simpatizantes yihadistas que no han visitado zonas de conflicto. Aunque algunos de ellos se cree que han actuado por iniciativa propia e individualmente, “las investigaciones demuestran que los atacantes frecuentemente reciben apoyo o recursos aportados por terceras personas o han tenido contacto con las redes del EI”.

El alto funcionario de la ONU abordó también la evolución de las finanzas del EI, que han tenido una continua disminución desde la presentación del informe anterior, aunque continúa ingresando todos los meses decenas de millones de dólares. Sus fuentes fundamentales para captar fondos son la venta de hidrocarburos extraídos en las zonas que controla el EI y los impuestos que impone en esas áreas, aunque también logra dinero del contrabando de antigüedades o la venta de productos agrícolas.

El en la retirada

“Mientras el EI pierde el control de los centros habitados y sus fuerzas continúan mermando, también sus costos se han reducido sustancialmente”, agregó Feltman. En la reunión participaron representantes de los quince países que integran el Consejo de Seguridad, incluido el del Reino Unido, escenario reciente de acciones terroristas del yihadismo.

El embajador británico, Matthew Rycroft, afirmó que los ataques recientes que han sufrido las ciudades de Londres y Mánchester “muestran lo peor de la humanidad”.

“Intentan intimidarnos, dividirnos y socavar nuestra resolución, pero fallan siempre”, agregó Rycroft, quien destacó las acciones de ciudadanos comunes que han arriesgado su vida cuando han intentado proteger la de sus semejantes.

“Este consejo tiene ahora la obligación de demostrar esa misma valentía”, afirmó el embajador británico. Rycroft recordó que EI ha perdido los dos tercios de la zona que controlaba en Irak y la mitad del área de Siria, y puede que no tarde mucho para que pierda Al Raqa, donde instaló la capital de su “califato”. Pero también expresó la necesidad de que ponga límite a la propaganda que distribuye ese grupo por internet y que corte “la propaganda de odio” que promueve.