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Nueve poderosas subestaciones con antenas que apuntan en todas direcciones se reparten en todo el territorio de la isla, sobre todo para transmitir más allá del Estrecho de Taiwán en el idioma común con China comunista en el territorio continental.

Radio Taiwán Internacional (RTI) tiene prácticamente una existencia paralela a la República asiática desde su fundación por el Kuomintang en 1928, aún en el territorio continental. Hoy, apenas una zona muy distante en el norte del gigante asiático parece no estar abarcada por sus ondas hertzianas, que rompen el fierro de sus hermanos comunistas.

Una visita intrusa que recibe  bloqueos del gobierno de Pekín, pero también saludos por teléfono, correo electrónico y redes sociales. 

El director general de RTI, Shao Li-chung, explica que la potencia es tan fuerte, que si se sumaran todas las radios de la isla no alcanzarían la mitad del poder de transmisión que tiene esta emisora. 

En el pasado se usó esta potencia para atravesar el estrecho y llegar a la población continental con mucha propaganda. Durante la Guerra Fría muchos pilotos chinos volaron a la isla para buscar su libertad, motivados por programas de Taiwán, recuerda Li-chung.

“Claro que China continental usa siempre todo tipo de potencia y medios para interrumpir nuestros programas, pero como las transmisiones radiales tienen diferentes direcciones no pueden interferir todo, por eso aunque la tecnología ha avanzado y está Internet, no hemos abandonado la onda corta”, señala el director de RTI.

Transformación

Los medios de todo el mundo transitan una revolución. La era digital ha provocado una transformación en la emisora internacional taiwanesa, el sonido debe ceder espacios a videos producidos por los que alguna vez fueron periodistas de sonido y voz.

“A pesar de transmitir en onda corta, ahora el Internet permite un público distinto y la creación de videos es un desafío y una oportunidad”, dice el director de RTI. 

Las diferencias en los medios tradicionales se estrechan, pero los programas requieren bajos costos y mejorar la calidad, ya no solo en locución, sino en plataformas con textos y videos.

Además, está la necesidad de cooperación no solo con otros medios, sino instituciones, por ejemplo, con el Museo de Bellas Artes RTI produjo una serie de materiales audiovisuales de artistas taiwaneses y traducidos del chino a los otros doce idiomas de la radio.

“Con Internet no hay limitaciones de fronteras, producimos programas a diario, no solo podemos hacer intercambio de entrevistas, también de programas”, agrega.

Presión

Li-chung reconocer que el medio de comunicación más avanzado ahora es Internet, pero todo el mundo sabe que al otro lado del estrecho buscan todo tipo de recursos para evitar que los programas de Taiwán lleguen, pero “la interferencia política no puede quitarle a los chinos su deseo de conocer todas las noticias e informaciones de afuera”, una de las técnicas para evitar la censura es mantener una dirección de IP flotante.

“Usamos cualquier medio para avisar dónde está nuestro IP, también estudiamos, nuestro trabajo es enfrentar el bloqueo de China para que nuestros programas puedan llegar al pueblo de allá”, explica Li-chung.

“En Taiwán respetamos la democracia y la libertad, en China continental no, y lo que queremos es hacer la diferencia, que vean cómo es ser democrático y libre. No queremos decirles qué tienen que hacer, sino, que con estos programas conozcan nuestra experiencia, porque fuimos alguna vez gobernados por el autoritarismo, ahora ya no. El orgullo de Taiwán es que en la transición a la democracia no hemos hecho sacrificios sangrientos”, señala el funcionario. 

Sin embargo, este bloqueo a la radio es un síntoma de una política general de Pekín.

Diego Chou, director general de Asuntos Latinoamericanos y del Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán, explica que China trata de aislar en todas las formas al gobierno de Taipéi y cortar relaciones diplomáticas con países aliados, así también crea trabas y obstáculos con países sin relaciones diplomáticas, pero con intercambios comerciales.

“Lo que quieren es dejar a Taiwán aislado para que acepte el comunismo, (pero) no somos un país ni pobre, ni pequeño y mucho menos malo, somos una democracia, nuestro pueblo disfruta de libertad y derechos humanos al más alto nivel, somos un país que quiere contribuir a la comunidad internacional, la 22ª economía global y 17º país comercial, con más importaciones que Brasil y exportaciones mayores que Arabia Saudita, un país petrolero, Sin embargo, sufrimos tantos reveses y aislamiento mundial porque no queremos ser gobernados por un sistema comunista”, sostiene Chou.

Bipolar

Chiu Chui Cheng, viceministro del Consejo para los Asuntos de China Continental, explica que con la apertura y reforma económica de Deng Xiaoping existen varias décadas de crecimiento que producen un nuevo panorama de desarrollo, las relaciones con Taiwán desde 1987 reiniciaron por medio del intercambio comercial, donde la experiencia a nivel humano fue abundante a pesar de las diferencias entre los gobiernos a ambos lados del estrecho de Taiwán.

El intercambio ha llegado a US$180 mil millones anuales, Taiwán  tiene en China continental su principal socio comercial y destino de exportaciones, por eso es muy difícil imaginar un intercambio económico tan grande y relaciones políticas de confrontación. El compromiso del gobierno de la presidenta Tsai Ing-wen es no repetir el enfrentamiento, aplicar el modelo de interacción de las últimas décadas para establecer un modelo de relaciones pacífico y estable.

“Repetimos a China que debe considerar con mucha importancia la existencia de la República de China en Taiwán, eso es un pacto objetivo, la población taiwanesa da mucho valor a la democracia, tanto acá como allá deberían ser pragmáticos para enfatizar el diálogo”, señala Cheng.

Programa en español

RTI transmite a diario en trece idiomas, también para el mundo hispano, con una programa de 12 locutores. Hay convenios de cooperación que se basan en el intercambio de programas y archivos que puedan transmitirse de manera local; República Dominicana y El Salvador, Paraguay y Costa Rica han firmado en el pasado estos programas de intercambio.