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Levantar un museo del juguete es el sueño de Francisco Gutiérrez, de 53 años, promotor cultural, diseñador y el mayor coleccionista de muñecas Barbie de Nicaragua, quien tiene más de tres décadas con esa afición.

En su casa, ubicada en el barrio San Sebastián, en Managua, los estantes con muñecas y juguetes son su presentación. Sorprende ver la pared entera llena de muñecas Barbie y en menor medida juguetes de otras líneas. 

Eso sin contar la bodega con más piezas que tiene en la parte trasera de su casa y las cajas que tiene en la entrada.Uno de los grandes atractivos de estas piezas de colección son los detalles de sus trajes y accesorios.

Su afinidad por los juguetes nació cuando tenía 7 años. Nos confiesa que su gusto por coleccionar procede de atesorar el recuerdo de algunos de los momentos más gratos de su vida.

“Tengo suficientes figuras como para montar un pequeño museo. Me gustaría tener todo en vitrinas y que la gente pueda observar las diferentes piezas y accesorios. Esto forma parte de todo un mundo de imaginación y aventura que disfrutamos en nuestra infancia, y sirve para que las nuevas generaciones puedan observar un antes y un después”, alegó Gutiérrez, agregando que sus muñecos favoritos son dos que atesora porque en 1979 una amiga se las obsequió antes que ella partiera de Nicaragua durante ese año convulso.

“Estaban en su caja, nítidos, dos muñecos, una barbie y un kent. Me encantaron los detalles y el vestuario, y no fue algo que me propusiera coleccionar en ese momento. Luego alguien que sabía que tenía esos juguetes, incluyendo muñecas, me regaló otra y luego compré otra. Así de una en una por 39 años que tengo de coleccionarlas”, cuenta.Francisco Gutiérrez, el mayor coleccionista de juguetes en Nicaragua.

Gutiérrez es miembro de la Asociación de Coleccionistas de Nicaragua (Acnica), ha participado en una docena de exposiciones con parte de sus piezas en el Palacio Nacional de la Cultura, el Centro Comercial y Metrocentro. 

Para él la satisfacción de exponer su colección es ver cómo estos objetos les cambian el semblante a las personas y les dibujan una sonrisa.

“Para la mayoría el recuerdo de la niñez es algo muy bonito. Mucha gente, tanto jóvenes como adultos sonríen y dicen: yo tuve esta muñeca, yo tuve aquella. Hay quienes me piden y ruegan que les venda pero son de la colección, así que no puedo”, comenta Gutiérrez.

Cada pieza es especial para él, pero sobre todo la serie de muñecas de la década de los 70, incluida la serie Malibú. 

Señala que los juguetes tienen una enorme influencia en las personas porque en alguna medida reflejan nuestros intereses, nos forman y hasta pueden perfilar a la persona sobre lo que será en el futuro. Indica que nos divierten, pero lo más importante es que hacen volar la imaginación.El coleccionista señala que los juguetes le despertaron un particular interés en la cultura.

El coleccionista señala que los juguetes le despertaron un particular interés en la cultura, y las barbie marcaron en él su gusto por la moda, a través de los atuendos, desde el más sencillo al más lujoso. Cabe señalar que la empresa que las fabrica ha contratado a diseñadores famosos como Versace, Chanel, Raplh Lauren, Dior, Giorgio Armani, Óscar de la Renta y Calvin Klein, entre otros grandes de la moda.

Gutierrez estudió Artes y Letras en la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN) y también se tituló en diseño, en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

Colecciones

Él posee diversas series de estas muñecas, pero le pone especial énfasis a la colección Barbie Muñecas del Mundo, una edición para coleccionistas que reflejan la cultura y tradiciones étnicas a través de los trajes nacionales.

“Sus vestidos son verdaderamente bellos y me sentí mal que no hubiera una barbie de Nicaragua, así que para mi colección busqué una figura con similitudes a las facciones de los Masaya y le hice un vestido de folclor, pero también me busqué a una pareja afroamericana y les diseñé lo trajes típicos de la Costa Atlántica”, dijo Gutiérrez.

Inspirada en una muñeca alemana llamada Bild Lilli, la muñeca fue creada por Ruth Handler, y marcan por fecha de nacimiento el 9 de marzo de 1959, elaborada en China con las especificaciones de la empresa Mattel.

La época ha marcado cada diseño y el tipo de vestuario. Desde la chica voluptuosa y estilizada de los años 70, a la ama de casa, la profesional y luego la rejuvenecida alegre, pero más centrada. Con ella se han creado al menos 45 personajes, entre familiares y amistades y ejercido aproximadamente 135 motivos, entre oficios, ocupaciones y profesiones. Muchos de los cuales posee Gutiérrez, aún en sus cajas originales. 

“La muñeca ha tenido variantes en su producción según la época. Las facciones han cambiado, ahora tiene mayor capacidad de movimiento, los materiales de los que está hecha han cambiado. Sacaron una línea de accesorios como vestuario, medios de transporte, casas, muebles y hasta mascotas. Ha sido criticada, se ha tildado de que impulsa la anorexia (porque las medidas de su cuerpo no corresponden al peso y altura de una persona sana) y en algún momento representó el papel de la ama de casa sumisa, sin embargo luego la empresa sacó una serie donde ella es una profesional; igualmente sacaron una serie étnica, y también hicieron una barbie rellenita y otra bajita. Incluso barbie fue la primera muñeca astronauta”, comenta Gutiérrez sobre este personaje que tiene 59 años en el mercado de los juguetes.

Cuando se visita la casa de este coleccionista, uno se encuentra con literalmente un santuario de muñecas barbie, donde se puede encontrar a la original Barbie Head Mold, junto a otras como la Barbie Superstar en 1976, la Fashion Fever o Barbie Girl y The Evolution of Barbie, de la línea Barbie Fashionistas.

Aunque ahí no termina todo, también posee otras series de Mattel como My Scene, Monster High, Ever After High, así mismo la serie dirigida a coleccionistas  Dolls of the World.

Gutiérrez no desprecia a la contraparte de barbie: Las Bratz, creadas en 2001 por la empresa de juguetes MGA. 

Por otra parte, en muñecos de 12 pulgadas, en dos paredes de pies a techo tiene toda una serie de superhéroes, de GI Joe, de la serie Disney Princesas, también de personajes de Star Wars, James Bond, figuras de películas de terror y mini figuritas de las que salían en empaques de cereales, pasta para dientes y detergente en los años 70.

Este coleccionista no tiene hijos, pero entrena a su sobrinito de cinco años para que tenga ese mismo amor de cuido a estas piezas y pueda tener ese legado en un futuro. 

Indica que a nivel internacional hay miles de coleccionistas de barbies, e incluso en Nicaragua él no es el único, también está Claudia Alegría, cuya línea de colección son únicamente barbies.

“¿Cuánto tengo invertido? Esa es una buena pregunta. Es difícil de calcular y de contestar porque uno va comprando pero nunca repara en la inversión”, dijo Gutiérrez, quien suspira mientras se dibuja una sonrisa, al ver con mucho orgullo las paredes de su casa tapizadas por su colección.