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. Hace 26 años, Hilda Cifuentes Flores comenzó un negocio familiar elaborando tamales, uno de los símbolos de la gastronomía mexicana con más de 370 variedades, cuya demandan el Día de la Candelaria  (2 de febrero) la obliga a producir hasta 1.400 unidades, tanto de sabores dulces como salados.

“En el momento en que yo salí a vender ese primer día vendí todos mis tamales”, un platillo elaborado a base de masa de maíz con diferentes rellenos y sabores, recuerda Hilda en entrevista con Efe.

Su negocio se ha hecho popular en la Ciudad de México por la venta de tamal o tamalli -que en náhuatl significa “envuelto cuidadoso”- de “Gansito” (un pastelito relleno de crema y fresa con cobertura de chocolate).

 “Para esta semana de la Candelaria”, en el negocio de Hilda seproducen hasta 2.000 tamales de “Gansito”, a fin de satisfacer la demanda de los clientes que acuden al único local ubicado en la colonia Jardín Balbuena, donde a diario se venden hasta 100 piezas de ese sabor.

La demanda de este platillo en todas las regiones del país también ha motivado a las autoridades culturales de México a realizar la Feria del Tamal, que este año celebra su vigésima sexta edición, donde 50 productores de nueve estados ofrecen los más tradicionales y exóticos sabores.

Alimento milenario

En la feria participa Javier Nicolás Juárez, un expositor que ofrece tamales oaxaqueños de pollo con mole negro o amarillo envueltos en hojas de plátano y bañados con chapulines y camarones de río.

 “Esto que ves (los tamales) es parte de una cultura milenaria”, señala Javier en relación a la historia de este alimento que los antiguos aztecas colocaban en los altares como ofrenda a los dioses para solicitarles un año de lluvias y buenas cosechas.

En la Feria del Tamal, que se celebra del 30 de enero al 4 de febrero en el Museo Nacional de Culturas Populares de la Ciudad de México, también participan siete expositores de países latinoamericanos con sus propias versiones de tamales.

 “A diferencia del tamal mexicano, nosotros solamente lo comemos en Navidad y tiene (como relleno) las tres carnes (de res, de pollo y cerdo), pero (...) hay que esperar todo el año para comerlo”, cuenta a Efe Pedro Fiallo, expositor de Venezuela, donde este alimento es conocido como hallacas.

“En El Salvador, los tamales se comen para Navidad, Año Nuevo, para tu cumpleaños, los tamales están incluidos incluso en los restaurantes de los hoteles en los desayunos”, explica María Magdalena Martínez Flores, quien ofrece tamales de pato en la Feria.

En México se celebra el Día de la Candelaria, que marca la culminación de las festividades navideñas en las que la “tamaliza” es el resultado del sincretismo entre las culturas prehispánicas y católica. El 6 de enero, los mexicanos parten la tradicional Rosca de Reyes (pan de dulce con rodajas de frutas cristalizadas), la cual contiene varias figuras del Niño Dios. Las personas que les toca en su trozo una de las figuras tuvieron  que invitar los tamales, ayer  2 de febrero.