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Casas dignas para los pobres es el compromiso del arquitecto indio Balkrishna Doshi, que con su premio Pritzker, el más prestigioso de arquitectura en el mundo, busca promover proyectos sostenibles y de bajo costo en un país que sufre de una grave crisis de vivienda.

“Mi trabajo no estará cumplido si yo, como arquitecto, no soy capaz de hacer algo que mi pueblo necesita”, declaró a la AFP el arquitecto de 90 años, primer indio en ganar este premio, que es el equivalente al Nobel en arquitectura.

Discípulo del francés Le Corbusier, Balkrishna Doshi se ha distinguido en 70 años de carrera por su arquitectura modernista -que contrasta con una india aún muy tradicionalista-, pero que integra ciertos aspectos de la cultura del país y sus tradiciones.

Entre sus realizaciones destaca el conjunto de  Aranya, en Indore, un complejo para familias de bajos recursos en el estado indio de Madhya Pradesh, donde la inicial para adquirir una de estas viviendas fue calculado en relación a las ganancias promedio de cada familia.Las obras de Balkrishna Doshi “son para todos los estratos sociales

Se trata de un proyecto gigantesco, un conjunto de edificios de un piso, construidos en los años 1980 para responder a una crisis de vivienda en la región. En la actualidad, hay 80,000 personas que viven en las 6,500 viviendas construidas en el marco de ese proyecto, que van desde una habitación hasta casas más amplias.

“Mis proyectos fueron de una naturaleza participativa y adaptada a las personas para la cuales fueron creados”, afirmó el arquitecto. 

“No es como si tuviéramos terrenos y construyeramos edificaciones como hacen hoy en día los promotores inmobiliarios”, aclaró.

‘Padrino de la arquitectura’ 

En un país en pleno crecimiento, que sufre un déficit habitacional agudo en sus ciudades contaminadas, hay que hacer mucho más por los pobres, defendió el arquitecto.

“En la India, todo lo que se haga es siempre insuficiente. Es un país que se está transformando rápidamente y tenemos que desarrollar un gran número de proyectos ecológicamente duraderas”, agregó.

Ante la falta de viviendas, de escuelas y de centros médicos, “tenemos que crear viviendas accesibles, sostenibles, que tengan relación con la cultura local para mejorar la vida de la gente”, subrayó el arquitecto.

Balkrishna Doshi concibe la arquitectura como una extensión del cuerpo humano, que busca una armonía con su medioambiente, así se trate del clima, del paísaje o del urbanismo.

“Arquitecto, planificador urbano y educador durante los últimos 70 años, Doshi ha sido clave en moldear el discurso de la arquitectura en India y en el mundo”, indicó el jurado del Pritzker en un comunicado el miércoles.

“Doshi ha logrado interpretar la arquitectura y la ha transformado en obras que respetan la cultura oriental, al tiempo que aumentan la calidad de vida en India”, destacó.

Balkrishna Doshi vive en Ahmedabad, en el estado indio de Gujarat, donde erigió su estudio y donde ha hecho visible su obra. Ha realizado varios edificios, residencias, espacios artísticos y un centro universitario donde da clases, el CEPT University.

Este jueves varios de sus colegas indios celebraron su reocnocimiento internacional con el Pritzker.

“Es una muy buena noticia para todos los arquitectos indios, es nuestro padrino. Estamos muy orgullosos”, declaró a la AFP Alok Ranjan, profesor y miembro del Instituto Indio de Arquitectura.

Las obras de Balkrishna Doshi “son para todos los estratos sociales, no solo para las élites”, subrayó.