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Murieron hace varios años, pero sus cuerpos fueron conservados para aportar a la educación. Seis cadáveres yacen, uno en cada mesa, en el laboratorio de anatomía de la Universidad Católica Redemptoris Mater (Unica), a donde cada semana asisten más de cien estudiantes de Medicina y Odontología de primer año para aprender sobre la anatomía humana.  

“El beneficio de enseñar con cadáveres es que los estudiantes pueden reconocer los detalles anatómicos que tiene el cuerpo humano para poder hacer un diagnóstico más exacto al paciente que llegue con una enfermedad”, explica el profesor principal de Anatomía Humana de la Unica, Francisco Otero. 

Para los estudiantes, otro beneficio es que pueden conocer los órganos tal y como son. “En los libros se miran los órganos de colores y en una posición que no siempre es la verdadera. Aquí se ven los órganos dentro del cuerpo humano, podés tocarlos, familiarizarte con ellos”, comenta Camila Barrios, estudiante de segundo año de Medicina.

Otro estudiante de Medicina, Ludwing Ulloa, asegura que es una experiencia más enriquecedora aprender con cadáveres, pues “no es lo mismo ver videos o usar maniquíes”. El joven de 18 años agrega que los estudiantes además le pierden el miedo a los cadáveres y se acostumbran a manipular el cuerpo humano. 

Con esto último concuerda Barrios, quien asegura que, puesto que algunos cadáveres no están rígidos, se pueden mover las extremidades y ver cómo se contraen los músculos, o halar los tendones y ver las contracciones de los nervios. 

En la Unica, además, a partir de este año implementan un sistema de enseñanza virtual que acompañará a las clases prácticas de anatomía. “Estamos innovando con la implementación de un software de atlas virtuales en 3D para poder facilitar el estudio de la anatomía en los futuros profesionales”, comentó el doctor Otero. 

En las clases de la Unica se facilitarán tabletas a los estudiantes, para que identifiquen las partes del cuerpo de forma virtual y posteriormente en los cadáveres.

Sobre los cuerpos

Los cadáveres que utiliza la Unica para sus procesos de aprendizaje son donados a esta universidad por el Ministerio de Salud (Minsa), explica el doctor Otero. 

“Son aquellos pacientes que fallecieron de enfermedades naturales y que no tienen familiares ni nadie que los reclame”, detalla el médico, asegurando que las personas no deben haber fallecido por enfermedades infectocontagiosas. En su mayoría, reciben hombres y mujeres de avanzada edad. 

Cada cadáver puede durar al menos cinco años si se le brindan los cuidados diarios necesarios. Después de este tiempo, cuando el deterioro es evidente, se descarta la carne y se utilizan los huesos para continuar enseñando. 

Otras universidades del país que también tienen laboratorios de anatomía son: la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua y León) y la Universidad Americana (UAM).