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 El historiador Yuri Dmitriev, conocido por sus investigaciones sobre los desaparecidos del régimen estalinista, fue absuelto este jueves en un juicio por pornografía infantil, que sus seguidores denunciaron como un montaje para dañar su reputación.

“¡Estoy libre!”, dijo a su salida del tribunal, constató una periodista de la AFP en el lugar.

No obstante, Dmitriev, de 62 años, fue condenado a dos años y seis meses de control judicial por porte ilegal de armas, indicó su abogado Viktor Anufriev.

Dmitriev dirige la sección de Memorial, la principal organización de defensa de los derechos humanos de Rusia, en Carelia, una región rusa fronteriza con Finlandia.

La Fiscalía había pedido nueve años de cárcel para Dmitriev, acusado de haber filmado imágenes pornográficas de su hija adoptiva. El historiador rechazó la acusación y explicó que había tomado esas fotos con “fines médicos”, para seguir la evolución de la niña, muy delgada y enferma desde su nacimiento.

El abogado Viktor Anufriev confirmó que el historiador fue absuelto de estos cargos, pero fue declarado culpable de posesión ilegal de armas. Ya cumplió dos años y tres meses antes de su juicio, por lo que le quedan tres meses pendientes.

“Les resultaba imposible liberarme por completo, así que tomaron como pretexto que tenía una pieza de metal que encontré hace 20 años”, dijo en su primera reacción Yuri Dmitriev. “El fallo es correcto”, estimó. 

Desacreditar 

Los partidarios de Dmitriev afirman que el asunto es un intento de las autoridades para intimidar y silenciar al historiador, cuyo trabajo ha arrojado luz sobre páginas oscuras de la historia de la URSS.

En enero, tras más de un año en detención preventiva, Dmitriev fue liberado a la espera del veredicto, que su abogado consideró “un paso hacia la victoria”.

Sus seguidores vieron entonces una consecuencia de la debilidad de las acusaciones en su contra.

La oenegé Memorial, que desde hace varios años sufre la presión constante de las autoridades, denunció por su parte un montaje para socavar la labor de memoria de la organización y del historiador.

Los defensores rusos de los derechos humanos, entre ellos la escritora y fundadora del Grupo de Helsinki, Liudmila Alexeiéva, pidieron al tribunal un fallo “legítimo y justo” y le acusaron de varias violaciones del debido proceso.

Durante casi 30 años de trabajo, Dmitriev elaboró la lista de unas 40,000 personas ejecutadas y deportadas en Carelia durante el período estalinista. También fue uno de los que descubrió una de las mayores fosas comunes de la región de Sandarmoj, donde fueron fusiladas unas 9,000 personas.

En 2003 localizó el lugar en donde fueron sepultados miles de detenidos que participaron en la construcción del canal del mar Blanco entre 1931 y 1933. En 2006 descubrió las fosas comunes de los detenidos del campo de trabajo de las islas Solovki (norte).

El trabajo para investigar la memoria sigue siendo difícil en Rusia más de 80 años después del apogeo del régimen estalinista, que causó millones de víctimas.

Las autoridades rusas, con el presidente Vladimir Putin como líder, han sido acusadas de minimizar los aspectos más oscuros del pasado soviético en nombre de la unidad nacional.