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Lograr que los ciudadanos cuiden su salud y crear un diálogo en la sociedad para encontrar soluciones a las enfermedades que aquejan a América Latina son algunas de las preocupaciones de Alessandra Durstine, presidenta de Catalystm Consulting Group (CCG), organización defensora de los pacientes.

“Debemos crear áreas de discusión entre las ONG, académicos, sociedades médicas, Gobierno y medios. No son (soluciones) caras y son un buen comienzo para tener un discurso universal en salud para América Latina”, dijo Durstine en una entrevista con EFE en Miami.

Durstine, que es también fundadora de CCG, organización que trata de alcanzar cambios sociales relevantes en entornos de bajos recursos a nivel mundial, participó esta semana en EyeforPharma Latam 2018, una cumbre que congregó a las farmacéuticas más importantes del mundo.

El trabajo de CCG se coloca muy cerca de las necesidades de los pacientes, cuyas organizaciones realizan labores que, en ocasiones, corresponden a los sistemas de salud de los países.

 “Los grupos de pacientes están llenando muchos huecos que están dejando un sistema que no está enfocado en el paciente y que no está diseñado para el tratamiento de enfermedades complejas”, explica Durstine.

La creciente prevalencia de enfermedades no transmisibles (diabetes, cardiovasculares, cáncer) pone bajo presión a los sistemas de salud de la región que cuentan con recursos limitados.

“(La) educación (es importante) para que las personas sepan lo que tienen que hacer y ayudar al paciente a que acceda al sistema de salud. Enseñarle la navegación del sistema, ayudar a la familia”, agregó.

Asegura que hay que garantizar que cada ONG esté trabajando con una sociedad médica o comité, y que haya cada vez más médicos “campeones” que quieran trabajar en el área de defensa de los pacientes.

Para Durstine, la tecnología podría jugar un rol muy relevante en los próximos años para acercar a médicos y pacientes.

“La inteligencia artificial, esperamos que pueda ser un arma para llegar a personas que o no pueden salir de su casa o viven lejos de sus médicos”, relata.

Los mayores desafíos para Durstine estarán en el control de enfermedades crónicas como la diabetes o las cardiovasculares que son complejas y multifactoriales.

“Manejar una enfermedad de largo plazo implica muchas diferentes barreras. Los grupos de pacientes están trabajando en eso”, finaliza.