•   Francia, París  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El aborto, objeto esta semana de un referéndum en Irlanda y de un procedimiento judicial en Corea del Sur, sigue estando prohibido en una veintena de países. En el resto del mundo, las legislaciones varían, a veces con importantes restricciones.

En Corea del Sur, donde la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) es ilegal excepto en caso de violación, incesto o amenaza para la salud de la madre, el Tribunal Constitucional examina el jueves un recurso contra esta ley de 1953 muy poco aplicada en la actualidad.

Al día siguiente, los irlandeses están llamados a pronunciarse en referéndum sobre la liberalización del aborto, totalmente prohibido desde 1983 por la Constitución salvo, desde 2013, en caso de que la vida de la madre corra peligro. La IVE está penada con hasta 14 años de cárcel.

Prohibición total 

Malta, donde el catolicismo es religión de Estado, es el único país de la Unión Europea (UE) que prohíbe totalmente el aborto. En caso de infracción, la pena es de entre 18 meses y 3 años de cárcel. La IVE también es ilegal en Andorra, San Marino y el Vaticano, que no son miembros de la UE.

En el resto del mundo, el aborto está prohibido en El Salvador, Nicaragua, Honduras, Surinam, Haití y República Dominicana en América; Egipto, Gabón, Guinea-Bisáu, Madagascar, Mauritania, República del Congo, República Democrática del Congo (RDC) y Senegal en África; Filipinas, Palaos y Laos en Asia.

En El Salvador, donde el aborto se castiga con duras penas de prisión, dos casos recientes provocaron una gran conmoción: los de Teodora Vásquez y Maira Figueroa, dos mujeres que pasaron al menos 10 años en prisión por perder a los hijos que esperaban, antes de ser liberadas. Ambas habían sido condenadas a 30 años de reclusión.

Acceso restringido 

Muchos otros países imponen fuertes restricciones.

El aborto es posible solo en caso de peligro para la vida de la madre en países como Guatemala, Paraguay, Venezuela, Costa de Marfil, Libia, Uganda, Sudán del Sur, Irak, Líbano, Siria, Afganistán, Yemen, Bangladés, Birmania y Sri Lanka.

En septiembre de 2017, Chile puso fin a 30 años de prohibición total del aborto, ahora autorizado en tres casos: riesgo para la vida de la madre, violación e inviabilidad del feto.

En Brasil, el acceso al aborto, ya de por sí muy limitado --en caso de violación, riesgo para la madre o grave malformación del feto-- está amenazado por un proyecto de ley que podría excluir estos supuestos.

Un derecho bajo presión 

Las mujeres de Europa y América del Norte son las que se benefician de legislaciones más liberales, con algunas excepciones notables.

Contrariamente al resto del Reino Unido, el aborto es ilegal en la provincia de Irlanda del Norte, incluso en caso de violación, incesto o malformación grave del feto. Está autorizado únicamente si el embarazo amenaza la vida de la madre. Las infractoras pueden ser condenadas a cadena perpetua.

Otro país de la UE que dispone de leyes muy restrictivas es Polonia, que solo tolera el aborto en caso de violación, incesto o malformación irreversible del feto. A principios de 2018, un intento de los ultraconservadores de limitar todavía más el acceso a la IVE provocó importantes manifestaciones en todo el país.

En otros países occidentales, los opositores al aborto se movilizan. Así, en Croacia, miles de personas se manifestaron la semana pasada para exigir la supresión del derecho al aborto, garantizado desde 1978.

En Estados Unidos, donde el aborto fue legalizado en 1973, el debate sigue vivo entre los “provida” y los “proelección”. El estado de Iowa adoptó a principios de mayo la ley más restrictiva del país, que prohíbe el aborto desde el momento en que se detectan los latidos del corazón, es decir a partir de la sexta semana de embarazo.

(Fuentes: Guttmacher Institute, Organización Mundial de la Salud, Centro de Derechos Reproductivos, AFP).