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La lista de las principales especies en peligro crítico de desaparecer en Nicaragua fue presentada oficialmente y los investigadores que la elaboraron aseguran que es el documento científico de su tipo más importante que se ha hecho.  La Lista Roja fue presentada esta semana por el movimiento de Jóvenes Ambientalistas, quienes se encargaron de reunir a los principales expertos en cada uno de las especies evaluadas. En total son 42 especies, dividas entre aves, herpetofauna, que incluye anfibios y reptiles, mamíferos y peces. 

Esta lista es una segunda edición o continuidad de la primera que fue publicada en 2014. Cuenta con más rigor científico, afirmó Raomir Manzanares, director ejecutivo de Jóvenes Ambientalistas.  Silvia Robleto, una de las biólogas que ayudó a hacer esta nueva lista, afirmó que el documento es histórico porque se involucraron de forma voluntaria experimentados investigadores como Arnulfo Medina Fitoria, especialista en mamíferos, Marvin Torres y Orlando Jarquín, estudiosos de las aves, así como Silvia Robleto, Allan Gutiérrez, Cesar Otero y Milton Salazar, expertos en herpetofauna,  entre otros.  “Esta segunda edición tiene una gran riqueza, ya que se hizo en conjunto con Jóvenes Ambientalistas y porque colaboraron todos los expertos que hay a nivel nacional”, declaró Robleto.

Cada uno de los investigadores aportaron datos propios que han recogido durante muchos años de trabajo de campo. La Lista Roja fue evaluada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la organización de estudio y protección de las especies amenazadas más importante del mundo. 

El inventario comenzó elaborarse en 2016 y ahora el reto será que esta herramienta se divulgue en beneficio de la educación ambiental, aseguró Manzanares. 

 Sin embargo, los expertos consideran que como en todos los problemas ambientales del país, el mayor reto será que los tomadores de decisiones tomen en serio los factores que han llevado a las 42 especies hasta el nivel de peligro crítico de extinción. 

Los autores de la lista, Jóvenes Ambientalistas y los investigadores, señalan algunos de los problemas que causan la desaparición de especies, entre los que están: la pérdida de hábitats por la ganadería extensiva, la extracción de madera y el tráfico ilegal. También la contaminación con agroquímicos y desechos sólidos, además de la variación de las condiciones climáticas.  

Cuando se declara extinta

Declarar un animal extinto es complejo, según Robleto, porque “en base a información de literatura y reportes en cualquier región, se toma como referencia la frecuencia de avistamiento y la distribución a nivel interno. Esto permite a nivel de datos  cualitativos determinar el estado de amenaza de las especies”. 

La UICN es la que determina las categorías de amenazas. Esta organización generalmente establece que para que una especie sea declarada en extinción, se necesita de 50 años sin reporte en la frecuencia de avistamiento. 

Sin embargo, debe de haber muchos estudios que comprueben a lo largo de 10 años, que no se ha reportado la especie en investigación, por lo que también utilizan la categoría de posiblemente extinta.

Investigar más especies

En la Lista Roja se estudian cuatro especies, aves, herpetofauna, mamíferos y peces, pero hace falta investigar más sobre estas y otras, como los cetáceos o mamíferos de los océanos: delfines y  ballenas.  

Robleto señaló que actualmente hay un grupo de investigadores que estudian en el área de San Juan del Sur estos animales. 

“Este grupo ayudó mucho en la actualización de la lista patrón de cetáceos. Ninguno está en la Lista Roja, pero, probablemente si no hay estudios o programas de conservación, pueden existir una que otra especie en peligro de extinción a nivel local”, afirmó. 

Por supuesto que también hace falta incluir el amplio universo de los insectos, explorado principalmente por entomólogos como Jean Michael Maes.