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La reforma constitucional que Cuba prepara abrirá el camino para tomar decisiones en favor de los derechos de las personas LGBT, entre ellos la posibilidad del matrimonio entre personas del mismo sexo, aseguró la diputada Mariela Castro Espín.

“En la Constitución hay un área sobre oportunidades, derechos, en los que también las personas LGBT deben estar involucradas. No necesariamente las constituciones van a especificidades. Abren puertas para después dialogar en las modificaciones del sistema legislativo”, explicó a la AFP la hija del expresidente Raúl Castro.

Como líder del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), Mariela Castro promueve políticas en favor de la mujer y también de lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT). Entre los temas está el debate sobre el matrimonio homosexual en la isla. “La Constitución abre el camino para que la población decida. Y si la población se prepara, se informa y se le da suficiente información, estaremos tomando las decisiones más revolucionarias, justas, que contemplen los derechos de todas las personas”, comentó.

Mariela Castro Espín, hija del expresidente cubano Raúl Castro, hace un gesto durante una conferencia de prensa en La Habana. AFP/END

La Asamblea Nacional lleva adelante una reforma a la Carta Magna de 1976, que, aunque mantendrá su naturaleza socialista, contempla la adaptación del país a nuevos tiempos económicos y sociales.

Apoyo de Díaz-Canel 

Tras el triunfo de la revolución en Cuba en 1959, los homosexuales fueron víctimas de represión y castigo, un tema por el que Fidel Castro ofreció disculpas y aclaró que no fue una política de Estado.

Como miembro del único y gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC), Mariela Castro desarrolla una labor de educación en tolerancia tanto a dirigentes como ciudadanos.

Uno de los beneficiados fue el hoy sucesor de su padre en la Presidencia de Cuba en abril, Miguel Díaz-Canel, cuando integró la Unión de Jóvenes Comunistas.

“Incluso en un período él (Díaz-Canel) atendía el Cenesex e iba a nuestras reuniones y desde allí tuvimos un diálogo muy productivo, donde a lo largo de los años incluso me dio buenas ideas de cómo trabajar a nivel político estas temáticas”, precisa Castro.

“Mi mamá (la guerrillera Vilma Espín, fallecida en 2007) decía que trabajando con la juventud, a lo largo de los años, íbamos a tener buenos resultados. Díaz-Canel es un buen ejemplo en ese tema y en algunos otros”, considera.

Para Mariela Castro, la sociedad cubana ha dado pasos importantes en temas de derechos LGBT.

“Antes había prejuicios para hablar de estos temas. Hace 11 años comenzamos a trabajar la jornada contra la homofobia y la transfobia y eso ayudó mucho a crear escenarios de diálogo en la población”, comenta.

Hace más de una década, cada año se realiza la Conga -parada gay- en La Habana. “Hay a quienes les molesta ver personas LGBT con actitudes carnavalescas y hay a quienes eso les divierte”, dice. ”No queremos provocar malestares sino interés para dialogar”, agrega.

Aclara además que no se trata solo de favorecer con leyes, pues en países como Brasil o México existen altos índices de asesinatos a personas LGBT, y en el caso de México está permitido el matrimonio igualitario.

“¿Con el casamiento lograron cambiar esa actitud violenta? No. Bienvenida la ley pero hay que hacer un trabajo desde la política y en eso no se ha avanzado suficientemente”, comenta.

Como parte de su trabajo, el Cenesex desarrolla del 25 al 29 de junio en La Habana el Octavo Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual.

Aborto legal en Cuba 

Durante la presentación del Congreso, Castro recordó que desde 1965 el aborto es legal en Cuba, de forma gratuita y segura. “El objetivo era salvar la vida de las mujeres y garantizar el derecho a decidir sobre su cuerpo”, dijo.

Opina que en América Latina, aún “predomina la misoginia histórica que en sus tiempos condenaba a las mujeres a la tortura y a la hoguera por ser brujas y herejes”, lo que impide avanzar en igualdad de derechos entre hombre y mujer.

Incluso con mujeres en la Presidencia ha sido difícil trabajar por la igualdad. “No lograron hacer cambios en este sentido, no porque ellas no quisieran sino porque tuvieron oposiciones políticas muy fuertes”, sostiene.

“Pasamos también por etapas (en Cuba) en que había personas que hacían resistencia a los temas de derechos de las mujeres pero tuvimos la suerte del liderazgo de Fidel Castro” quien creó la Federación de Mujeres Cubanas en 1960 y dejó en manos de Vilma Espín ese trabajo.

El Parlamento de Cuba es el que mayor presencia de mujeres tiene después del de Ruanda, dice. Considera que el trabajo iniciado hace casi seis décadas ha contribuido a “erosionar el patriarcado como paradigma de poder”. ”No hemos logrado superar todavía todos los elementos simbólicos del patriarcado pero sí lo hemos debilitado”, finalizó.