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Definido como el séptimo arte, el cine es un vehículo que permite al hombre penetrar en las entrañas del drama, explorar los intersticios del placer o simplemente disfrutar de la comedia, a través de la mágica asociación entre la imagen y el sonido, no obstante, también cumple con otras funciones que podemos ubicar entre lo pedagógico y lo pragmático.

El cinéfilo nicaragüense Bayardo Cuadra Moreno  señala  que en los últimos años, investigadores y estudiosos de los vínculos del cine con otras manifestaciones del comportamiento humano y de la influencia de éste sobre dichas manifestaciones, han dirigido sus estudios al examen de la relación que existe entre el cine y el derecho.

Y es precisamente esa dupla constituida por un arte y un cuerpo de leyes la que da nombre a la nueva obra del jurista nicaragüense Iván Escobar Fornos, quien este lunes 10 de septiembre presentará el libro “Cine y Derecho”, en la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), a las 2 de la tarde. 

El doctor Escobar Fornos nos invita a ir más allá de lo lúdico y a encontrar en cada filme de los 48 que analiza, el conflicto jurídico que esconde, de cuya solución en la pantalla los estudiantes de derecho pueden adquirir herramientas que les pueden llegar a ser útil a la hora de litigar en la vida real.

En esta entrevista con El Nuevo Diario explica por qué decidió abordar el tema, habla de aspectos puntuales abordados e invita a la presentación.

¿Por qué decidió analizar el cine desde la óptica jurídica?

Yo me he dedicado en los últimos años a promover la cultura y para eso he publicado varios libros. Por ejemplo, “Derecho y cultura”, “Cultura, arte y derecho” y  “Procesos famosos”, incluido el proceso de Cristo,  y otros libros de estudios especializados sobre este tema.  El cine es uno de los elementos culturales más importantes porque penetra a través de la televisión al hogar y a toda la familia, y eso es suficiente para interesar a la comunidad. 

El cine lleva en sí una gran cantidad de temas culturales y también es parte de la cultura para el avance de la ciencia y el derecho.

El libro tiene 48 películas escogidas, en las que se desarrolla diversidad de temas que cobran gran relevancia a nivel social. Hablo de religión, ciencia, política, filosofía y no pueden faltar los aspectos de moral. Las cintas escogidas son producciones de Hollywood, así como de Francia, Rusia y otros países.

¿Cuál es la relación que establece en esta obra entre cine y derecho?

El derecho es parte de la cultura general y si tomamos la literatura en un sentido amplio podemos decir que es parte de ella. El derecho, definitivamente, proporciona al cine un inagotable caudal de temas y casos sobre la creación y aplicación de los delitos, principalmente la pena de muerte, la responsabilidad civil y los daños y perjuicios causados a las personas. 

Por desgracia, no existe el derecho del cine, porque no tiene principios, valores y disposiciones propios, por tal razón no puede ser una rama del derecho, pero esto no quiere decir que el cine no puede ser objeto del derecho.

El cine y el derecho es un método nuevo de estudio para conocer los grandes casos que se han presentado en la historia y que han sido llevados al cine.

¿Qué criterios usó para seleccionar las películas que componen el libro?

Mirá, generalmente casi todas las películas llevan elementos relacionados con el conflicto, sea penal  o civil, de aborto, de estafa, golpes de estado, de todo esto y más hallamos en la mayoría de las cintas. En realidad hay muchas más de las 48 que escogí, sin embargo, para mí estas son las más representativas en determinadas épocas y  con conflictos específicos. También no podemos perder de vista que hay películas que no son muy edificantes que digamos en las que los protagonistas más bien son delincuentes que no dan un buen ejemplo y que transgrede las leyes.

¿Cuál es el abordaje que da al tema del secreto de confesión en este libro, a la luz del derecho?

Hay una película que se llama “Yo confieso”, , de Alfred Hitchcock, en la que el padre Michael Logan, encarnado por Montgomery Clift, a través de la confesión conoció que su sacristán era el autor de un crimen y que para cometerlo se había puesto la sotana del propio sacerdote. 

El conflicto va mucho más allá de lo moral y lo espiritual, pues el eje primordial del filme es el juicio en el que la autoridad sospecha que el sacristán es el culpable y llaman al padre a declarar, pero el sacerdote se expone a la pena de muerte por negarse a hablar y para colmo, su presunción de inocencia que podía beneficiarlo se debilita porque antes de ordenarse como sacerdote se vio involucrado en un lío amoroso.

El padre se niega y se expone, finalmente la esposa del asesino asegura que el sacerdote no es el culpable. El problema está en dilucidar que si un sacerdote es citado a un proceso está obligado a declarar lo que escuchó en el secreto de confesión. 

De acuerdo a nuestra legislación el padre no es culpable. En el derecho canónico se prohíbe al sacerdote repetir lo que escuchó, pero las leyes terrenales sí lo pueden obligar a hablar.

¿Hablamos entonces de un conflicto entre derecho canónico y derecho penal?

Claro. En este caso yo hago el estudio de acuerdo a nuestro Código Civil y a nuestra Constitución Política, él está exento de esa declaración pues las leyes de la iglesia lo amparan.

¿De qué forma aborda el tema de la igualdad de género?

Ese es uno de los temas importantes que tratamos.  La película analizada es Kramer contra Kramer y presenta la historia de un ejecutivo de una empresa de publicidad en Nueva York a quien su esposa lo abandona y le deja al hijo de ambos. Ella empezó a trabajar fuera del hogar y sintió que podía valerse por sí misma, pero pasado un tiempo decidió recuperar la custodia del hijo que había abandonado.  Se realiza el proceso y el juez dicta sentencia a favor de la mujer, entonces ella pide la entrega del hijo. La película tiene como mensaje la independencia de la mujer del marido pero se presenta como tema jurídico el conflicto de la justicia de género que está impregnada de la protección a la mujer, dejando al hombre al margen de ese beneficio.

¿Cuánto tiempo le llevó analizar las películas?

Tengo más de un año de trabajo. Tenía que bajar la película, verla y luego analizarlas con la bibliografía necesaria. También iba sacando la ficha técnica de cada película para ubicar al lector en cuanto a dónde se filmó, quien la dirigió, de qué año es, entre otros detalles importantes de la identidad de la cinta. Es una cuestión muy minuciosa, muy al centavo, como dicen los arquitectos en el lenguaje coloquial.

Partiendo de que la novela de Sergio Ramírez Mercado, Castigo Divino, es uno de los principales casos de derecho en la literatura nacional, ¿qué análisis aporta usted ahora desde la producción colombiana basada en ese argumento?

Efectivamente,  en la televisión colombiana se exhibió una miniserie basada en Castigo Divino y se refiere al proceso que se llevó contra Oliverio Castañeda por los asesinatos de don Enrique Gurdián, su hija Ena y su esposa Martha. Yo me dediqué a explicar ciertos problemas procesales y penales muy puntuales que no se habían tocado anteriormente. En esta producción fílmica está de por medio la pena de muerte, exigía tres sentencias y un informe, que no se lograron en el caso Castañeda.

También está la parte de los problemas psíquicos que tenía Castañeda, él era un psicópata, un asesino serial, las muertes fueron sucesivas. Mató a su madre, en Costa Rica mató gente y en Nicaragua no solo eliminó a los Gurdián. 

Castañeda fue condenado pero lo raro es que no recurrieron de súplica, porque no había casación ante la Corte Suprema de Justicia, se supone que había interés en ejecutarlo rápidamente porque era un hombre que se estaba defendiendo y tenía simpatía en el pueblo. Era presidente Juan Bautista Sacasa relacionado con la familia Gurdián y toda la flor y nata del guión. 

Castañeda era un abogado brillante, fue compañero de Mariano Fiallos Gil y a él le tocó juzgarlo. Tuvieron miedo de que se defendiera, además era un hombre peligroso, por eso le dieron la ley fuga, que es una arbitrariedad.

¿Quiénes van a presentar el libro?

Lo va a presentar el ingeniero Bayardo Cuadra Moreno, un hombre que ha analizado centenares de películas, igual que Franklin Caldera y Jorge Eduardo Arellano, un excelente expositor, orgullo de Nicaragua. La presentación es gratuita.