•   Seúl, Corea del Sur, Washintong, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los surcoreanos han recibido de manera positiva los resultados de la reciente cumbre mantenida entre los líderes del Sur y el Norte, aunque se muestran cautelosos con respecto a los verdaderos intereses de Pionyang y a la sinceridad de su compromiso desnuclearizador.

“Los lazos entre los dos países están mejor que nunca antes”, responde sin dudar Kim Chung-soo, de 63 años, cuando Efe le pregunta por su opinión de la cumbre mantenida hasta el jueves en Corea del Norte

entre el presidente sureño, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, KimJong-un y la cercanía mostrada entre ambos.

También considera que gracias al histórico acuerdo para reducir tensiones militares firmado en la cumbre, “Corea del Sur logrará ser un lugar pacífico”.

Duda, sin embargo, sobre la intención del régimen de abandonar su programa nuclear.

“Estoy ahí, ahí. El problema es que Corea del Norte parece cambiar de idea a cada rato, tal y como hemos visto anteriores veces. Me cuesta creerles porque han demostrado que pueden mentir alegremente”, explica en referencia a las promesas de desarme que Pionyang llevó a cabo en la pasada década.

De igual manera se siente Kim Su-ah, profesora de inglés de 36 años y residente en Seúl, que se manifiesta incapaz de creer a ciegas al régimen y considera que son las motivaciones económicas y el peso de las sanciones lo que está guiando la actual dialéctica norcoreana.

También cree que es pronto para decir que el tratado militar traerá paz, aunque a su vez nunca ha considerado que “Corea del Sur sea un país peligroso”.

Separación de fuerzas

El acuerdo entre ejércitos delimita, por ejemplo, una zona marítima libre de navíos y maniobras bélicas para evitar lastrifulcas entre la Marina de Sur y Norte, algo que en las dos últimas décadas ha causado unos 90 muertos, la inmensa mayoría militares. 

Lee Bom-sik, empresario de 52 años, cree que la paz que pueda traer este acuerdo entre fuerzas armadas dependerá de que Corea del Norte logre más desarrollo económico.

“Hay algo menos de tensión, pero no mucha. Es aún ilusorio todo”, añade, considerando que si la situación económica empeora en el Norte eso puede empujar a Pionyang a realizar nuevas “provocaciones” y pruebas de armamento.

Los cambios de Kim Jong- Un

Del mismo modo, recuerda que el compromiso desnuclearizador expresado por Kim en la cumbre depende de que EE. UU. apoye la firma de un tratado de paz y el levantamiento de sanciones.

Kim, la profesora de inglés, dice incluso dudar de si el objetivo principal de Seúl en esta cumbre era la desnuclearización o más bien facilitar la entrada de compañías sureñas en Corea del Norte (los principales empresarios surcoreanos estuvieron en la cita), un lugar con recursos y mano de obra barata.

Está convencida, eso sí, de que el régimen ha cambiado con Kimm Jong-un, que no se parece en nada a su padre y abuelo y tiene “una mentalidad mucho más abierta”.

Kong Seung-min, funcionario de 47 años, piensa igual, porque considera que Kim “es joven, se ha educado fuera y ha visto muchas cosas”.

“El modelo de desarrollo chino, por ejemplo, debe resultarle impresionante. Por eso estoy convencido de que lo que quiere es crecimiento económico y finalmente abandonará las armas nucleares”, estima. 

Seo Dong-hwan, veinteañero y empleado a tiempo parcial en Seúl, también cree firmemente en la promesa de Kim y considera que ahora son Corea del Sur y EE. UU. los que deben cumplir con sus compromisos.

“En todo caso, veo que las dos Coreas están en su mejor momento histórico de relaciones. No hay que olvidar que tienen necesidades complementarias; al Sur le interesa que entre su capital en el Norte y el régimen requiere de esa inversión para modernizarse”, remata.

China y Rusia, satisfecha

Los presidentes de China, Xi Jinping, y Rusia, Vladímir Putin, pidieron ayer garantías para Corea del Norte a cambio de su desnuclearización, y junto al primer ministro japonés, Shinzo Abe, instaron a Pionyang a aprovechar la oportunidad de las negociaciones con EE. UU. y los pasos de distensión con Corea del Sur.

Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo. AFP\END

“Ahora tenemos una oportunidad y tenemos que confiar. Sin esa confianza sería imposible hacer avances”, dijo Xi durante su intervención en el plenario del IV Foro Económico Oriental, que se celebra en la ciudad rusa de Vladivostok.

Tanto Xi como Putin y Abe expresaron su satisfacción por la histórica cumbre del pasado 12 de junio en Singapur entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, quienes acordaron trabajar por la desnuclearización de la península coreana.

Abe y Putin fueron más allá y alabaron a Trump por haber asumido el riesgo de reunirse con Kim cuando durante “mucho tiempo ninguna administración estadounidense ha querido contemplar ni siquiera” esa posibilidad, dijo el jefe del gobierno japonés. 

Popularidad de Moon Jae-in sube 11 puntos tras la cumbre

La tasa de popularidad del presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha subido 11 puntos porcentuales con respecto a la semana anterior, hasta situarse en el 61%, a raíz de su exitosa cumbre en Pionyang con el líder norcoreano, Kim Jong-un.

La encuesta, publicada el pasado viernes, fue realizada por la empresa de sondeos Gallup entre el 18 y el 20 de septiembre, fechas en las que transcurrió la cumbre, con una muestra de 1.001 personas.

El promedio de surcoreanos que desaprueban su labor bajó también 9 puntos porcentuales con respecto a la semana pasada hasta quedar en el 30%.

Esta alza de popularidad de Moon “se puede considerar como un efecto de la tercera cumbre intercoreana celebrada en Pionyang” entre ambos líderes, añadió Gallup en la presentación de los resultados.

La cumbre se ha saldado con una declaración conjunta en la que Corea del Norte ha dicho estar dispuesta a desmantelar más instalaciones de su programa nuclear a cambio de que EE. UU. muestre interés en firmar un tratado de paz, algo que puede ayudar a desatascar el diálogo entre Washington y el régimen.

La declaración conjunta incide además en la necesidad de reforzar los intercambios económicos o culturales y plantea una visita de Kim Jong-un a Seúl, lo que lo convertiría en el primer líder norcoreano en visitar la capital surcoreana.

En el marco de la cumbre las dos Coreas firmaron también un histórico acuerdo para rebajar la tensión militar en su frontera.

En el último mes la tasa de aprobación de Moon se había resentido mucho hasta caer al 50% debido al descontento con la decisión del Gobierno de subir por segundo año consecutivo el salario mínimo (en este caso, casi un 11 %), medida que muchos creen que daña a las pymes.

Por otra parte, las tres cumbres que Moon ha mantenido este año con Kim han ayudado a aumentar su popularidad, que alcanzó su récord positivo en la primera semana del pasado mayo (un 83 %) después de celebrar la primera reunión entre ambos el 27 de abril. 

Pompeo espera una nueva cumbre entre Trump y Kim

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, dijo este viernes que espera una segunda cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong-Un “en no mucho tiempo”, para avanzar en los esfuerzos para desnuclearizar la península coreana.

“Espero tener la ocasión de volver a Pyonyang para seguir las negociaciones”, dijo Pompeo y agregó: “Y después, en no mucho tiempo (...) espero que los dos líderes se junten y continúen avanzando en este tema que es increíblemente importante para el mundo entero”. 

En declaraciones a la cadena Fox News, Pompeo advirtió que “todavía queda un poco de trabajo por hacer para asegurar que las condiciones sean las adecuadas y que los dos líderes estén en una posición en la que puedan lograr un progreso sustantivo”.

Trump informó este mes que había recibido una carta del líder norcoreano para acordar una reunión de seguimiento tras la histórica cumbre entre ambos en Singapur el 12 de junio.

Según afirmó el jueves el presidente surcoreano Moon Jae-in, a su vuelta de una visita a Corea del Norte, Kim Jong-Un dijo que desea participar de una segunda cumbre con Trump.
“El presidente Kim Jong-Un expresó el deseo de una segunda cumbre con el presidente Trump en una próxima fecha”, declaró Moon a la prensa en Seúl.