•   Washington, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los latinos en Estados Unidos, la minoría más grande del país, esperan batir récords de representación política en las elecciones del próximo martes, en las que decenas de candidatos hispanos compiten por bancas en el Congreso y cargos de gobernador.

En los comicios de mitad de mandato del 6 de noviembre, postulantes latinos aspiran a llegar al Capitolio en Washington, así como a gobernaciones y legislaturas estatales en 36 estados.

El centro de investigación Pew destacó el número sin precedentes de latinos elegibles para votar (29 millones, cuatro millones más que hace cuatro años y 12.8% del electorado) y señaló un mayor compromiso de los votantes hispanos con respecto a 2014 y 2010. 

La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (Naleo en inglés), que espera un aumento de 15% del voto latino con relación a 2014, subrayó además la cantidad de candidatos hispanos, tanto del gobernante partido Republicano como del opositor partido demócrata, del cual es la mayoría de los postulantes.

“Los latinos están listos para hacerse oír”, dijo Arturo Vargas, director del Fondo Educacional de Naleo.

La población hispana de Estados Unidos sumaba 59 millones en 2017, 18% del total del país, con una participación y representación política creciente. 

Naleo señaló que la diversidad geográfica de los candidatos latinos es señal de una movilización política no solo en zonas de mayor población latina (como Arizona, California, Colorado, Florida, Georgia, Illinois, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York y Texas), sino también en regiones con comunidades latinas emergentes en el centro, medio oeste, sur y noreste del país.

Más latinos en la Cámara baja

Las 435 bancas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se renovarán en estas elecciones y hasta siete latinos más podrían ingresar a ella, pasando de los 34 actuales a 41, según previsiones de Naleo.

La contienda es especialmente interesante en Texas, donde dos mujeres podrían convertirse en las primeras texanas en la Cámara Baja estadounidense: Verónica Escobar y Sylvia García, ambas demócratas.

También puede hacer historia el ex jugador de football americano Anthony González, un republicano que podría ser el primer representante latino de Ohio. Y todo indica que la demócrata Alexandria Ocasio-Cortez ganará sin problema en Nueva York, quien a sus 29 años se convertiría en la legisladora más joven de la Cámara baja.

Dos hispanos buscan por otra parte quedarse con la banca de emblemáticos representantes latinos que se jubilan. 

En Illinois, el demócrata Jesús García puede suceder a Luis Gutiérrez, mientras que en Florida, la republicana María Elvira Salazar está en liza por el asiento de la legendaria Ileana Ros-Lehtinen, primera cubana-estadounidense elegida al Congreso.

Tres representantes de Florida buscan la reelección: el demócrata Darren Soto y el republicano Mario Díaz-Balart posiblemente la logren, el republicano Carlos Curbelo está en duda.

Otros latinos que buscan llegar a la Cámara Baja son la republicana de Arizona, Lea Márquez-Peterson; y los demócratas de California, Gil Cisneros y Mike Levin; de Nuevo México, Xochitl Torres-Small; y de Virginia Occidental, Richard Ojeda. 

En Wisconsin, otro hispano, el demócrata de raíces mexicanas Randy Bryce, brega por la curul que deja el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan.

En el Senado, donde se renovarán 35 de los cien miembros, dos latinos defienden su banca. 

Analistas ven buenas perspectivas para que el demócrata Bob Menendez de Nueva Jersey la conserve, pero la pelea es dura para el republicano de Texas Ted Cruz, enfrentado al representante demócrata Beto O’Rourke. 

En California, en tanto, el demócrata Kevin de León compite contra la actual senadora demócrata Dianne Feinstein.

Las otras dos bancas de senadores latinos, la del republicano de Florida Marco Rubio, y la de la demócrata de Nevada Catherine Cortez-Masto, no están en juego en esta carrera.

Tres hispanos quieren ser gobernadores

Expertos destacan un número sin precedentes de 23 latinos candidatos a cargos ejecutivos en todo el país, entre ellos tres que aspiran a ser gobernadores.

De los tres, todos demócratas, la legisladora estadounidense Michelle Luján Grisham puede ganar en Nuevo México, siguiendo los pasos de otros dos latinos: el demócrata Bill Richardson (2003-2011) y la republicana Susana Martínez, primera hispana electa gobernadora en Estados Unidos, actualmente en el cargo.

Pero no será tan fácil para David García en Arizona y Lupe Valdez en Texas, ya que ambos compiten con gobernadores que buscan la reelección. Además, varios hispanos son compañeros de fórmula de candidatos a gobernadores. 

En Nuevo México; por ejemplo, gane quien gane habrá un vicegobernador latino. Puede ser Howie Morales, en liza con Grisham, o Michelle García Holmes, que se postula junto al republicano Steve Pearce.

Según las proyecciones de Naleo, en estas elecciones podría disminuir levemente el número de miembros latinos en los senados estatales (de 82 a 79) y en las cámaras de representantes estatales (de 248 a 244). Esto se explica en parte porque muchos miembros no buscan la reelección.