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La presencia latina en el Capitolio de Estados Unidos aumentará tras las elecciones de este martes, en las que 41  latinos ganaron un escaño y marcaron un nuevo registro histórico, que puede aumentar si Gil Cisneros finalmente gana la contienda en California.

La cifra alcanzó los 41, después de que a última hora de este miércoles se confirmaran los triunfos de la demócrata Xochitl Torres-Small, quien representará el fronterizo segundo distrito de Nuevo México, y la congresista republicana por el estado de Washington, Jaime Herrera Beutler, quién logró, según proyecciones de varios medios, la reelección.

En la actualidad, en todo el Congreso hay 37 políticos de origen latino, lo que ya suponía un récord, según datos de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados (Naleo).

“Los candidatos latinos continúan demostrando su habilidad para competir exitosamente a lo largo de todos los 50 estados, ganando tanto en áreas con alta población latina como con poca”, señaló Arturo Vargas, jefe ejecutivo del Fondo Educacional de Naleo, en un comunicado.

La organización destacó que el número de latinos en la Cámara de Representantes aumentó de los 34 actuales a 37, y en el Senado de EE. UU. permanecerá en 4, luego de que el senador republicano de Texas, Ted Cruz ganara la reelección, al igual que el demócrata de Nueva Jersey, Robert Menéndez.

Los dos senadores hispanos se unen a la demócrata de Nevada, Catherine Cortez Masto, y el republicano de Florida Marco Rubio, cuyos períodos todavía están vigentes.

Con los resultados de las elecciones de este martes, en enero llegarán al Capitolio rostros nuevos como el de la demócrata Alexandria Ocasio Cortez, que con sus 29 años es la mujer más joven en ser elegida al Congreso.

 También por primera vez una ecuatoriana llega a la Cámara de Representantes: la demócrata Debbie Mucarsel-Powell, quien derrotó en el Distrito 26 de Florida al republicano de origen cubano, Carlos Curbelo.

Otra primera vez compartida corresponde a las también demócratas Verónica Escobar y Silvia García, que serán las primeras latinas en representar a Texas en el Congreso en sus cerca de 175 años de historia.

Queda por definir si Cisneros se hará finalmente con el Distrito electoral 39 de California, donde está por debajo en el conteo con la republicana Young Kim, que tiene el 51.3% y 78,201 votos, por el 48.7 % y 74,330 votos del demócrata.

Otros cargos

Otro nivel histórico para los latinos se registró en cargos estatales de elección como gobernaciones y fiscalías donde los hispanos alcanzaron 14 triunfos, con 11 demócratas y 3 republicanos.

Anteriormente había 13 his-panos en estos cargos, 6 demócratas y 7 republicanos.

Uno de ellos será la demócrata Michelle Lujan Grisham, quien

venció este martes al conservador Steve Pearce y será la próxima gobernadora de Nuevo México y reemplazará en el cargo a la republicana Susana Martínez.

Los estadounidenses acudieron el pasado martes a las urnas, enmedio de un agitado clima político.

Tras los comicios, demócratas y republicanos afrontan un nuevo panorama en el Congreso estadounidense después de que los primeros recuperaran el control de la Cámara de Representantes y los segundos ampliaran su mayoría en el Senado.

También hizo titulares Mónica Martínez, nacida en El Salvador, que integrará el Senado estatal en Nueva York.

Histórico

“Los latinos hicieron historia. Nunca antes nuestra voz en las urnas se había escuchado más fuerte y claramente”, dijo Domingo García, presidente de Liga de Ciudadanos Latinos Estadounidenses (Lulac).

Los latinos no votaron necesariamente a latinos. En zonas de Texas, por ejemplo, Cruz fue vencido por la estrella demócrata en ascenso Beto O’Rourke, duro crítico de la política antiinmigración de Trump.

“Los resultados de las elecciones de medio mandato muestran un claro rechazo de la política del odio”, dijo UnidosUS, la mayor organización hispana de defensa de los derechos civiles del país, destacando que el voto latino contribuyó a que los demócratas recuperaran la mayoría en la Cámara Baja.

“Los datos son bastante claros: la ira de los latinos hacia la administración Trump está en su punto más alto”, dijo Matt Barreto, de Latino Decisions, líder en encuestas de opinión pública de hispanos.

La mayoría de los latinos en el próximo Congreso estadounidense serán opositores a Trump. Los latinos demócratas pasarán de 27 a 32 en la Cámara Baja y seguirá habiendo dos senadores latinos demócratas (Menéndez y Cortez-Masto).

En la Cámara de Representantes, los republicanos latinos serán cinco, dos menos que hasta ahora, a los que se sumarán además los senadores latinos republicanos Rubio y Cruz.

En cargos ejecutivos, los latinos demócratas también superaron a los latinos republicanos. De los 14 electos, solo tres (en Florida, Texas y Utah) responden al partido de Trump.

Según encuestas a boca de urna, 68% del voto latino fue para los demócratas y 30% para los republicanos, por encima del 28% que cosechó Trump, hace dos años.

Reforma migratoria

Nancy Pelosi, que parece liderará de nuevo la mayoría demócrata, dijo que la nueva Cámara impondrá controles al Gobierno. Eso incluye el tema migratorio.

Trump ha dicho que cualquier reforma migratoria debe tener mano dura con la migración ilegal y más recursos para reforzar la seguridad en la frontera, que incluye la construcción del famoso muro con México, que prometió en su campaña presidencial.

El Congreso, que aprueba los fondos para el Gobierno, hasta ahora no destinó ni un dólar para esta estructura, ni siquiera cuando era controlado por los republicanos.

Partidarios de la candidata demócrata a la Cámara Baja del Congreso, Alexandria Cortez, celebran su victoria en Nueva York.

En enero presentó los principios de su política migratoria, pero “tenía demasiadas píldoras venenosas, como el endurecimiento de la aplicación de la ley en la frontera y la reducción de la inmigración familiar, como para que los demócratas aceptaran”, destacó Yale-Loehr.

Un proyecto de reforma apoyado por el presidente se había hundido en la Cámara de Representantes en junio, en medio del escándalo de separación de familias.

Los demócratas lo veían muy severo y los republicanos más conservadores muy suave.

Y hasta ahí llegó. Ningún otro esfuerzo se hizo antes de las elecciones de medio mandato del 6 de noviembre.

Muzaffar Chishti, abogado y director del Migration Policy Institute (MPI) en la Universidad de Nueva York, destacó que “en el pasado ha habido cierto apoyo a algunas medidas de inmigración en el Senado”, pero “todo va a depender del tono que se establezca desde ahora y hasta que el Congreso asuma”.

El jefe de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell se mostró abierto a buscar un terreno común con Pelosi, que también habló de esfuerzos bipartidistas.